El Fortín
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El diario El Fortín fue creado el 2 de abril de 1985 en la zona del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, en ocasión de celebrarse el 3º aniversario de la guerra de Malvinas.
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[editar] Objetivo
Su objetivo principal fue luchar contra la segregación de la Patagonia tomando como base un texto publicado un año antes en la revista Cabildo por parte del patriota argentino Lucas Baffi en el que se denunciaba tal plan secesionista. Se consideraba que con la democracia, debido a su campaña desnacionalizadora y materialista, que se visualizara nítidamente en 1984 con su promoción de la entrega a Chile de nuestras islas del Atlántico sur con la excusa de que no eran rentables y no otorgaban la paz, este proceso iba a profundizarse. Lo cual lamentablemente habría de coronarse 10 años más tarde con la entrega de nuestro petróleo patagónico a las oligarquías provinciales ligadas a los partidos políticos (léase Kirchner, Sobish, entre otros) quienes en todos estos años han malvendido nuestros vitales recursos al extranjero a cambio de opíparas comisiones.
[editar] Directores
Fueron los primeros directores de dicha publicación Hugo Ramasco y Marcelo Verdugo y colaboraron con la misma asiduamente Marcos Ghio, Lucas Baffi y Juan Manuel Castañeda entre otros. En esta primera etapa El Fortín se caracterizó por llevar a cabo una campaña de denuncias públicas relativas a los inconmensurables actos de corrupción que en esa época de idilio democrático la población no percibía aun como ahora. Fue así como, en ocasión de haberse denunciado en 1986 que una persona de apellido Machado, Oscar, luego de haber sido condenado a prisión por haber emitido cheques sin fondos, logró que el Superior Tribunal anulara tal condena para poder ser nombrado ministro de gobierno, El Fortín tuvo que padecer por 4 años un proceso penal por calumnia con el argumento de que la condena padecida por el tal Machado no había sido por muchos cheques sino por uno solo. Luego de que varios jueces se fueron excusando debido a lo insólito del proceso y por no querer coartar su carrera judicial rechazando una querella ridícula pero hecha por un gobernante radical, la causa se extinguió luego de que en una absolución de posiciones el querellante se negara a manifestar si era o no cierto que había sido también condenado por otras estafas.
Debido a las severas presiones judiciales padecidas, El Fortín tuvo que suspenderse durante unos tres años para retomar nuevamente su actividad en 1990 cuando tras los fracasos estrepitosos del movimiento carapintada se intentó llevar a cabo una tarea doctrinaria de esclarecimiento de más largo aliento. Lamentablemente este proceso quedó nuevamente trunco al corto tiempo tras la aparición en la escena política y electoral del nefasto personaje Aldo Rico quien logró cooptar para su proyecto a la mayoría de los que promovían la publicación, salvo la digna excepción de Marcos Ghio quien desde sus mismos inicios denunciara al movimiento carapintada como agente del sistema, y que en el caso de Rico ello era aun más manifiesto ya que directamente lo hacía público. Aprovechando la obra efectuada durante casi una década por El Fortín, el partido del ex carapintada salió tercero en las elecciones de la provincia de Río Negro, habiendo sido candidato uno de los anteriores colaboradores de la publicación. Sin embargo, luego del soborno público y vergonzoso en que incurriera el ex militar, dicho partido se disolvió rápidamente no sólo en tal provincia sino en el resto del país.
[editar] Pensamiento tradicional alternativo
En 1995 ya encontrándose en Buenos Aires, Marcos Ghio volvió a editar El Fortín al cual convirtió en el órgano del pensamiento tradicional alternativo, en estrecha vinculación con el Centro de Estudios Evolianos. A partir de esta etapa, que se continúa en nuestros días, se produjo el distanciamiento definitivo de la influencia del nacionalismo católico cuya principal cosecha habían sido los nefastos Rico y Seineldín quienes derivaron las inquietudes de tantos patriotas hacia exponentes maléficos de la partidocracia, especialmente del gobierno de Menem al cual Seineldín llamó a votar y contra el cual luego realizó una parodia de sublevación con la única finalidad de fortalecerlo en su gobierno.
Luego de una breve aparición por tabloide en su nueva y última etapa se convirtió en una publicación digital de carácter internacional cuyos artículos son reproducidos periódicamente por prestigiosas publicaciones del país como del exterior, como Tsunami, Política y Desarrollo, Diario 7, Novopress, etc.
