Supremacismo judío

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Para el libro de David Duke véase Supremacismo Judío (libro)
El rabino Ovadia Yosef, famoso por sus sermones cargados de supremacismo judío.

El supremacismo judío es una creencia central implícita del judaísmo que afirma que el pueblo judío es moral, intelectual, espiritual y genéticamente superior a todos los pueblos y que debe tener el control en todos los órdenes. Se ha llegado a identificar con el judaísmo político nacionalista o sionismo.

El supremacismo judío deriva de la creencia religiosa, que tiene sus fuentes tanto en la Tanaj como en el Talmud, de que el pueblo judío es el pueblo elegido de Dios y que todos los demás pueblos, que son considerados subhumanos, fueron creados por él para servir a los judíos.

David Duke escribió un libro con este título (Jewish supremacism) en el cual expone el antigentilismo (en contra de los gentiles) y la dominación de nuestra sociedad por parte de la ideología supremacista judía

Estrategia auto-preservativa

El antropólogo Sir Arthur Keith valoraba el comportamiento supremacista como una característica evolutiva favorable para la auto-preservación de un grupo como raza o especie y se resumía en adoptar literalmente un doble estándar o doble moral:

La conducta de los judíos está regulada por un 'código dual'; su conducta hacia los de su propia gente está basada en un código ('amity'), y su conducta hacia aquellos que están fuera de su círculo, en otro ('enmity'). El uso del código dual, como hemos visto, es un rasgo de una raza evolucionada. Mi deliberada opinión es que esta característica racial está más fuertemente desarrollada en los judíos que en ninguna otra raza.
Sir Arthur Keith, A New Theory of Human Evolution, (London: Watts & Co., 1948), 390.

El catedrático de psicología Kevin MacDonald, propone al judaísmo como una "estrategia evolutiva grupal", y sostiene que hay explicaciones evolutivas de varias características de los judíos, incluyendo mayor inteligencia verbal y etnocentrismo, que ellos habrían desarrollado a través de la evolución y la selección natural para superar a los no-judíos en la competencia por recursos mientras socavan el poder y confianza de las mayorías blancas en Europa y América del Norte.

Aunque estas hipótesis pueden aceptarse como acertadas en identificar las conductas judías como una estrategia de supervivencia y competencia ante otras comunidades reproductivas, algunos dudan en calificar estas conductas como un rasgo racial y evolutivo puesto que cuestionan si los judíos son en realidad una raza biológica como tal, pese a que muchos de ellos comparten rasgos raciales comunes.

Ello debido principalmente a que dicha conducta está explícita en sus escritos sagrados, por lo que no sería innata sino que se trataría de un desarrollo emergente más bien cultural y religioso que biológico. Al iniciar como un grupo racialmente heterogéneo, los primeros judíos (hebreos) precisaban desarrollar credos intolerantes para unir a una masa que carecía de cohesión étnica y con ello compensar religiosamente lo que racialmente era imposible. Fue precisamente el hecho de que este código quedara escrito en leyes inviolables ordenadas por su Ser Supremo (Yahvé) lo que les hizo preservar algún tipo de cohesión.

Aún considerando que no sean una raza, los judíos evidentemente han utilizado su religión como una forma de cohesión étnica y hasta cierto punto "racial", y a su vez, han enmascarado sus lazos genéticos detrás de esta religión, haciendo creer que sólo se trata de una religión y no una doctrina etnocéntrica autopreservativa.

Leyes raciales de Esdras y Nehemías

Entre 450 y 400 antes de la era cristiana, los profetas Esdras y Nehemías establecieron las severas leyes raciales que prohibían todo nuevo mestizaje con tribus extranjeras como los moabitas y los ammonitas. Anteriormente los judíos habían tomado esposas extranjeras y bajo orden de Esdras las expulsaron junto con sus hijos (Esd. 10.) Luego, nuevamente los judíos habían tomado esposas extranjeras, y por eso hubo la necesidad de excluir a dichas mujeres y a sus hijos de la comunidad nacional judía, y así del privilegio de adorar con el pueblo de Yahvé Elohím. (Neh. 13:23-31.) Además, ambos profetas hacen que quede sin efecto las distinciones raciales y religiosas entre Israel y las tribus del norte, a las que llama en conjunto con un único nombre ("Israel") para simbolizar con ello la unidad davídica y mesiánica, y remarca la homogeneidad lingüística, histórica y cultural que cohesiona al pueblo de Yahvé.

Es significativo que esas leyes raciales de los judíos orientales se hayan conservado hasta hoy y que la voluntad de separación persista en la judería más ortodoxa.

Citas

En el Tanaj

Los judíos son el pueblo elegido y santo:

Porque tú eres pueblo santo para Yahvé tu Dios; Yahvé tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, por encima de todos los pueblos que están sobre la tierra.
Deuteronomio, 7:6
  • Ver también, Deuteronomio 28.

En el Tanaj (Antiguo Testamento para el cristianismo), se presenta el genocidio de pueblos enemigos como algo ideal e incluso obligatorio. El genocidio y la aniquilación despiadada de personas de distinto origen y credo, es puesto en boca de Dios por los sacerdotes para legitimar de forma religiosa los crímenes de guerra.

El dios judío ordena el exterminio sin piedad de los pueblos a los que someten:

Así, pues, extermina todos los pueblos que Yahvé, tu Dios, pondrá en tus manos. No tengas piedad de ellos, ni sirvas a sus dioses para que ellos no sean la causa de tu ruina.
Deuteronomio, 7:16

Los judíos se enriquecen a costa de los demás pueblos:

Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Yahvé, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.
Isaías, 61:6

Los judíos heredan los países de otros:

Porque te extenderás a la derecha y a la izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades desoladas.
Isaías 54:3

Los judíos reciben tierras por las que no trabajan y de las cuales viven:

Y os di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales moráis; y de las viñas y olivares que no plantasteis, coméis.
Josué, 24:13

Los judíos pueden gobernar sobre muchas naciones, pero ningún pueblo puede gobernarles:

Ya que Yahvé tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio.
Deuteronomio, 15:6
Que los pueblos te sirvan, y que las naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos, y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren.
Génesis, 27:29

Yahvé, da permiso a los judíos para obtener esclavos de las naciones alrededor de su país:

Así tu esclavo como tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas. También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión. Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza.
Levítico, 25:44

Yahvé pide a los judíos que no coman los cadáveres, sino que los den a extraños.

No comeréis ningún animal que se muera. Lo podrás dar al forastero que está en tus ciudades, para que lo coma, o lo podrás vender a un extranjero, porque tú eres un pueblo santo al Señor tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
Deuteronomio 14:21

Todos los pueblos deben someterse y servir a Israel y reconocer a su dios como el único:

El Señor dice a Israel: «Los campesinos de Egipto, los comerciantes de Etiopía, y la gente de Sabá, de alta estatura, se rendirán a ti y serán esclavos tuyos; irán encadenados detrás de ti, se arrodillarán delante de ti y te suplicarán: “Ciertamente que Dios está entre ustedes, y no hay más, no hay otro dios.”»
Isaías, 45:14.

Si no aceptan los términos judíos de servidumbre, deben ser aniquilados:

Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le ofrecerás la paz. Y si respondiere: Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere hallado te será tributario, y te servirá. Mas si no hiciere paz contigo, y emprendiere guerra contigo, entonces la sitiarás. Luego que Yahvé tu Dios la entregue en tu mano, herirás a todo varón suyo a filo de espada. Solamente las mujeres y los niños, y los animales, y todo lo que haya en la ciudad, todo su botín tomarás para ti; y comerás del botín de tus enemigos, los cuales Yahvé tu Dios te entregó. Así harás a todas las ciudades que estén muy lejos de ti, que no sean de las ciudades de estas naciones. Pero de las ciudades de estos pueblos que Yahvé tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida, sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado; para que no os enseñen a hacer según todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus dioses, y pequéis contra Jehová vuestro Dios.
Deuteronomio, 20:10-18.
  • Los extranjeros no son considerados hermanos de judíos. (Deuteronomio 17:15)
  • Los judíos tienen asegurado el apoyo de Dios en las guerras que él hace. (Éxodo 23:22-33)
  • Dios pide que se destruyan los altares, las estatuas, los templos (religiones) y las culturas de otros pueblos. (Deuteronomio 7:5).

En el Talmud

En Avodah Zarah 22a-22b, se dice que no se debe dejar un animal en las posadas de los gentiles porque son sospechosos de bestialismo.[1]

En Pesachim 5a.14 y 5a.15 se habla de "erradicar a los descendientes de Esaú", un personaje que para los judíos ha representado a diversas naciones y pueblos como la Antigua Roma, y actualmente representa a Europa y la civilización occidental[2]:

Más bien, la Guemará explica que esas tres veces que se menciona la palabra rishon con respecto a las Fiestas son necesarias para lo que enseñó la escuela de Rabí Ishmael. Como enseñó la escuela de Rabí Ishmael: En recompensa por las tres veces que se dice la palabra rishon con respecto a las Fiestas observadas por el pueblo judío, ellos tenían derecho a tres asuntos también conocidos como rishon: Erradicar a los descendientes de Esaú, la construcción del Templo y el nombre del Mesías.
Pesachim 5a.14[3]
La tanna proporciona las fuentes de su declaración. Para erradicar a los descendientes de Esaú, como está escrito: “Y salió el primer [harishon] rojo, todo como un manto peludo; y llamaron su nombre Esaú ”(Génesis 25:25).
Pesachim 5a.15[4]

Otros textos

En un comentario de la Torá, aproximadamente en el año 1611, el rabino Isaiah HaLevi Horovitz escribió que la función del pueblo judío es destruir a los descendientes de Esaú:

Si bien se acuerda que es la función del pueblo judío de destruir a los descendientes de Esaú, y el lino que llevan los camellos, y las chispas que se originan en la herrería de Jacob o en la herrería de José (para usar las metáforas del Midrash) son los medios para lograr esto, hay un cuestión de tiempo involucrado.
Shenei Luchot HaBerit, Torah Shebikhtav, Vayeshev, Miketz, Vayigash, Torah Ohr.16[5]

Hablando del día sábado, dice que Dios hace una distinción entre Israel ("lo santo, la luz") y las naciones gentiles ("lo profano, las tinieblas"):

... Es este pensamiento el que domina la bendición que recitamos al final del sábado cuando nos referimos a "Di-s que hace una distinción entre lo santo y lo profano, entre la luz y las tinieblas, entre Israel y las naciones gentiles y entre el séptimo día y los seis días asignados al trabajo ". Las naciones gentiles son el epítome de lo mundano o profano...
Shenei Luchot HaBerit, Torah Shebikhtav, Sefer Vayikra, Torah Ohr, Kedoshim.18[6]

Y que para que la destrucción de la deidad de un gentil sea efectiva y total, debe realizarla el mismo gentil:

Según la Halajá, un judío no puede destruir totalmente la deidad de un gentil; para que sea completamente eficaz, esto debe hacerlo el mismo gentil. Por eso los egipcios tuvieron que enterrar estos huesos. Hacer que los egipcios llevaran a cabo este acto de aniquilar los restos de su única deidad suprema fue el acto más eficaz para impulsar la creencia en el Único Di-s de los judíos. Todo lo anterior se detalla en el Zohar.
Shenei Luchot HaBerit, Torah Shebikhtav, Bo, Torah Ohr.10[7]

En la obra fundamental del jasidismo de Chabad, Tanya, el rabino Schneur Zalman de Liadi (1745-1812), fundador de Chabad, escribe que "todo judío, ya sea una persona justa (Tzadik) o una persona malvada (Rasha), tiene dos almas": la primera proviene de la kelipa (un lado impuro) y es la que está envuelta en la sangre de una persona para dar vida al cuerpo, mientras que la segunda es "una parte del Dios de arriba", el soplo divino de Génesis 2:7. Sin embargo, "las almas de los goym/gentiles ("la gente del mundo"), emanan de los otros Qliphot inmundos que no contienen nada bueno":

Las almas de la gente del mundo, sin embargo, emanan de las otras klipot inmundas que no contienen nada bueno. Como está escrito en Etz Chayim (portal 49 capítulo 3) que todo el bien que hace la gente, lo hace por motivaciones egoístas. Así que la Guemará comenta (Bava Batra 10b.) Sobre el verso (Mishlei 14:34), "La bondad de la gente es pecado" - que toda la caridad y bondad hecha por la gente del mundo es solo para su auto-glorificación, etc.
Tanya I.1.17[8]

Edad contemporánea

En los años 80's el Primer Ministro de Israel Menachem Begin declaró en un discurso al Knesset (Parlamento israelí)

Nuestra raza es la Raza Maestra. Nosotros somos dioses sobre este planeta. Somos tan diferentes de las razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras son bestias, ganado como mucho. Las demás razas son consideradas como excremento humano. Nuestro destino es gobernar sobre las razas inferiores. Nuestro reino terrenal será gobernado con vara de hierro por nuestro líder. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos.
Menachem Begin, Primer Ministro de Israel 1977-1983.[9]

El rabino Menachem Mendel Schneerson, uno de los más influyentes líderes judíos, dijo:

El cuerpo de un judío es de una cualidad totalmente diferente del cuerpo de todas las naciones del mundo. El alma de un no-judío viene de tres esféras satánicas, mientras que el alma judía proviene de la santidad
Menachem Mendel Schneerson, cita tomada de Tanya, The Book of Chabad, 19, p. 77 y 79
Existe una justificación para matar bebés si está claro que crecerán para hacernos daño, y en tal situación pueden sufrir daños deliberadamente, y no solo durante el combate con adultos.
Rabino Yitzhak Shapira, The King's Torah, 2009.

En 2010, el destacado rabino israelí Ovadia Yosef tampoco pudo evitar expresar a su congregación esta antigua creencia al declarar:

Los gentiles nacieron sólo para servirnos. Si no, no tendrían lugar en el mundo, sólo servir al pueblo de Israel... ¿Para qué sirven los gentiles? Trabajarán, ararán las tierras y recogerán los frutos. Nosotros nos sentaremos como un efendi (título honorífico entre los turcos equivalente a 'señor') y comeremos... Dios dará longevidad a los gentiles. ¿Por qué? Imaginad que se muere el burro de alguien, perdería su dinero.[10]

La Liga Antidifamación (organización judía que se dedica a que la judería mantenga una imagen limpia a cualquier costo) para "enmendar" lo dicho por el rabino, declaró que éste "fomentó el odio y la intolerancia".

Edom y Amalek

Artículos principales: Edom, Esaú y Amalek


Según la Biblia hebrea, pueblos legendarios semíticos como los edomitas, descendientes de Esaú/Edom, así como los amalecitas, descendientes de Amalek (parte de la misma rama de Esaú), llegaron a representar un enemigo arquetípico de los israelitas. En la Kabbalah, Amalek es el más denso de los Qliphot, por lo que los amalecitas se consideran no sólo una nación física, sino una energía espiritual negativa, una fuerza de la oscuridad y un símbolo del mal, a tal punto que para los judíos su exterminio se convirtió en estatuto de corte divino (mitzvá 604: "Borrar su descendencia de la Tierra"), como se puede encontrar en Deuteronomio 25:17-19.

En las interpretaciones rabínicas Edom y Amalek son prácticamente equivalentes ya que los descendientes de Esaú/Edom incluyen a Amalek y los amalecitas, así como a Hamán (quien según el Libro de Esther intentó exterminar a los israelitas), y por tanto, los persas.

Los judíos creen y enseñan que todos sus enemigos que les han perseguido son descendientes de Esaú/Edom, o bien que el "centro de poder" de Edom como fuerza maligna se ha desplazado a lo largo de la historia a varios pueblos, naciones, estados, imperios o regiones consecutivos como la Antigua Roma[11][12], el Tercer Reich y los alemanes[13], y se extiende a los indoeuropeos (bárbaros), Europa, la civilización occidental[14], los reinos europeos cristianos[15], los Estados Unidos y en general a todo el mundo no judío occidental (la raza blanca o aria), mientras que los árabes y musulmanes son representados bajo la figura de Ismael, hijo de Abraham.

Junto a Amalek, Edom forma parte del fundamento religioso y mítico respecto a la enemistad y la "guerra santa" de los judíos contra los no judíos occidentales y es visto como la fuente espiritual del antisemitismo de los gentiles occidentales, la cual es, por supuesto, sólo una fabricación teológica para justificar su odio contra Europa, sus crímenes contra la humanidad y el cumplimiento de sus profecías supremacistas.

Los judíos creen que el Mesías vendrá sólo cuando Edom (Europa/Occidente) haya caído completamente y sus descendientes sean exterminados.

Estado de Israel

Sionismo

Artículos principales: Sionismo y Genocidio palestino


Un aspecto del supremacismo judío es el sionismo, donde los judíos argumentan que tienen más derecho a la "Tierra Prometida" que otros pueblos locales. Esto incluye a los judíos que no han tenido antepasados viviendo en Palestina durante miles de años y que tienen este derecho frente a los palestinos con antepasados viviendo en Palestina durante miles de años.

Israel fue creado en parte a través de la limpieza étnica y la expulsión de no judíos de la región. Los no judíos que fueron expulsados o que huyeron no pueden regresar. En la práctica, los no judíos restantes se consideran ciudadanos de segunda clase. Cualquier judío en cualquier parte del mundo tiene derecho a emigrar a Israel y derecho a la ciudadanía.

Matrimonio e inmigración

En Israel, los rabinos prohíben a los judíos casarse con no judíos. Asimismo, Israel y las organizaciones judías gastan una gran cantidad de dinero y esfuerzo en tratar de evitar que los judíos fuera de Israel contraigan matrimonio con no judíos. Además, la mayoría de los israelíes rechaza la inmigración de no judíos a Israel, incluso cuando éstos están altamente cualificados o poseen grados académicos avanzados[16]

Noajismo

Artículo principal: Noajismo


El noajismo puede interpretarse como una manifestación del supremacismo judío. Es una especie de religión servil al judaísmo para gentiles.

En 2016, el gran rabino sefardí Yitzhak Yosef declaró que la ley judía requiere que los únicos no judíos autorizados a vivir en Israel sean los noájidas: "De acuerdo con la ley judía, está prohibido que un no judío viva en la Tierra de Israel, a menos que haya aceptado las siete leyes de Noé".

Referencias

Enlaces externos

Videos

David Duke: Supremacía judía"

David Duke explica claramente qué significa el Supremacismo judío.


David Duke y Adrian Salbuchi | El Supremacismo Sionista

"Entrevista que TLV1 de Buenos Aires realizó al doctor David Duke sobre el Supremacismo judío, el sionismo y otro temas de la geopolítica mundial."

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