Fasci italiani di combattimento
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Los Fasci italiani di combattimento (literalmente, Fascios italianos de combate) fueron un movimiento político creado por Benito Mussolini en Milán el 23 de marzo de 1919. Esta organización forma el núcleo del que será el Partido Nacional Fascista de Mussolini.
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Contexto
Italia, después de ser engañada en la Primera Guerra Mundial al lado de la Entente, está desencantada del resultado de las negociaciones después de la guerra. Una fuerte crisis económica sacudirá el país. Benito Mussolini, anti-intervencionista, miembro del Partido Socialista Italiano, cambia radicalmente de posición debido a la declaración de la guerra, siendo excluido del partido y participando en la Gran Guerra. A su vuelta, él retoma una actividad política nacionalista y reagrupa a su alrededor a los intervencionistas y nacionalistas.
Nacimiento del movimiento
El 23 de marzo de 1919, Mussolini y 119 personas se reunirán dentro de la sala de reunión de la Alianza Industrial, en la plaza de San Sepolcro en Milán para crear los fascis italianos de combate. El futuro Duce revelará el programa de San Sepolcro, el cual lanzó las bases del fascismo y el que publicó en Il Popolo d'Italia el día siguiente. He aquí unos extractos del texto:
- 1. La reunión del 23 de marzo dirige su primer saludo y sus reverencias a los hijos de Italia que están caídos por la grandeza de la patria y por la libertad del mundo, a los mutilados e inválidos, a todos los combatientes, a los ex prisioneros que han cumplido su deber, se declara heredero de sostener sus reivindicaciones de orden material y moral que serán defendidas con fuerza por las asociaciones de combatientes.
- 2. La reunión del 23 de marzo se opone al imperialismo de los otros pueblos o el detrimento de la Italia y el eventual imperialismo italiano o el detrimento de los otros pueblos; él acepta el postulado supremo de la Sociedad de Naciones y presupone la integración de cada uno de entrar en ella, integración en la que se refiere a Italia debido a su realización sobre los Alpes y sobre el Adriático con la reivindicación y la anexión del Fiume y de Dalmacia.
- 3. La reunión del 23 de marzo obliga a los fascistas a sabotear por todos los medios las candidaturas de los neutralistas de todos los partidos.
Del comunicado aparecerán importantes aspectos que serán característicos del proveniente fascismo. Entre estos, la voluntad mussoliniana de presentar el fascismo como un movimiento de orden normalizador, la Sociedad de Naciones es explícitamente aceptada como una nueva estructura internacional. La política imperialista será una característica constante del régimen fascista que deberá establecer un nuevo orden político con la anexión de Fiume y de Dalmacia, territorios dónde había habido una importante presencia italiana.
Finalmente las contundentes palabras expresada en el tercer parágrafo será utilizada durante mucho tiempo. Mussolini le da a su movimiento una dimensión anti-socialista con el fin de oponerse a la linea maximalista del Partido Socialista Italiano, los fascios de combate deberán servir para atraer a las masas obreras hacia un nuevo sindicalismo nacional.
En estos comienzos, el movimiento no es todavía un partido, sino que se declara a sí mismo anti-partido, concebido con el deseo de más acciones que un objetivo de cambio radical de las instituciones del país. Será el Partido Nacional Fascista el 7 de noviembre de 1921, entonces en el tercer congreso de los fascios de combate en Roma, del que Michele Bianchi será el primer secretario que realizará dichos cambios.
Sus principales acciones, sobretodo de naturaleza violenta, serán destinadas a impedir la propagación de las huelgas comunistas juzgadas insurreccionalmente y en consecuencia contrarias al orden deseado. Disolvían las numerosas sedes de los partidos marxistas.
Simbolismo
Los locales de la primera sede en Milán tienen los característicos símbolos que serán los íconos del fascismo: el puñal, el banderín de los arditti y la calavera. El símbolo de la organización que es el fascio littorio permanece y como esto, muchos de los símbolos fueron tomados de la Roma antigua.
Los primeros afiliados al fascismo son llamados “sansepolcristi” y ellos son reconocibles por su bufanda amarilla y roja, los colores de Roma entonces los squadristi llevaban una pulsera roja en la muñeca de la camisas negras.
El manifiesto de los fascistas de combate o manifiesto de San Sepolcro
Dentro del programa de los fascistas italianos de combate son presentadas numerosas proposiciones de reforma, políticas y sociales de tipo progresistas, que serán llevadas a cabo durante el período del régimen fascista.
Aquí algunos puntos del programa que ilustra las propuestas progresistas:
- Para el problema político: NOSOTROS QUEREMOS:
- 1. El sufragio universal con escrutinio de listas regionales con una representación proporcional, el derecho de voto y que puedan ser elegidas las mujeres.
- 2. La edad mínima para votar disminuida a los 18 años, la edad de los diputados disminuida a 25 años.
- 3. La abolición del Senado.
- 4. La convocación de una asamblea nacional para que dure tres años, cuya primera tarea será la de establecer la forma constitucional del Estado.
- Para el problema social: NOSOTROS QUEREMOS:
- 1. La promulgación de una ley de Estado que dé a todos los trabajadores una jornada legal de ocho horas de trabajo.
- 2. Salarios mínimos.
- 3. La participación de los representantes de los trabajadores en el funcionamiento técnico de las empresas.
- 6. Una necesaria modificación del proyecto de ley de seguridad de invalidez y de jubilación, disminuyendo el límite de edad propuesto actualmente de 65 años, a los 55 años.
- Para el problema militar: NOSOTROS QUEREMOS:
- 1. La creación de una milicia nacional con breves periodos de instrucción.
- Para el problema financiero: NOSOTROS QUEREMOS:
- 1. Una fuerte imposición extraordinaria sobre el capital con carácter progresista que tenga la forma de una verdadera expropiación de todas las riquezas.
- 2. La confiscación de todos los bienes de las congregaciones religiosas y la abolición de todas las bulas episcopales que constituyen una enorme responsabilidad para la Nación y un privilegio para pocos.
