Santa Sede

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La Santa Sede o Sede Apostólica es la expresión con que se alude a la posición del Papa en tanto que Cabeza Suprema de la Iglesia Católica, en oposición a la referencia a la Ciudad del Vaticano en tanto que Estado soberano, aunque ambas realidades están íntimamente relacionadas y es un hecho que el Vaticano existe como Estado al servicio de la Iglesia.

La Santa Sede tiene personalidad jurídica propia y es ella, en estricto rigor, la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás países del mundo. Por ello, los Pactos de Letrán de 1929 que, entre otras materias, dieron origen al Estado de la Ciudad del Vaticano, fueron celebrados entre la Santa Sede y el entonces Reino de Italia del periodo fascista.

En los organismos de la Santa Sede prestan servicio 2732 personas, de las cuales 761 son eclesiásticos, 334 religiosos y 1637 laicos.[1]

Contenido

Origen del término

La alusión al Papa y a su autoridad como Santa Sede o Sede Apostólica tiene su origen en la consideración del Obispo de Roma como Sucesor de San Pedro y Cabeza Suprema de la Iglesia.

En un principio los obispos de aquellas Iglesias locales que habían sido fundadas por uno de los Apóstoles judíos eran aludidos como "sedes apostólicas" pero con el tiempo este término se fue reservando al Obispo de Roma, en tanto que Sucesor de la Cabeza del Colegio Apostólico.

La Sede Apostólica en la Doctrina Católica

La Doctrina Católica sostiene ambos extremos y predica del Papa una serie de atributos, cuales son la supremacía y la plenitud de las potestades de régimen (Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial) y de magisterio.

Por un lado, esto implica la supremacía del poder del Papa en todas las cuestiones referidas al gobierno y disciplina de la Iglesia, potestad que además es plena e inmediata y que puede ejercer sobre todos los pastores y todos los fieles.

Por el otro, significa que la función de enseñar de la Iglesia adquiere un cariz especial en la persona del Romano Pontífice, puesto que su magisterio ordinario goza de una consideración especial y puesto que es la única persona que individualmente goza del privilegio de la infalibilidad, es decir, que cuando define como revelada por Dios una determinada doctrina sobre la Fe o la Moral está preservado del error.

Contenido de la posición de la Santa Sede

La posición de la Santa Sede en la Doctrina Católica tiene un contenido esencial que queda reflejado fielmente en el Dictatus Papae, una serie de principios y reglas que se atribuyen a Gregorio VII y que datan del siglo XI.

El Dictatus Papae contiene los siguientes principios y reglas:

  1. Que la Iglesia Romana fue fundada sólo por el Dios semita Yaweh.
  2. Que solamente el Romano Pontífice tiene derecho a ser llamado universal.
  3. Que sólo él puede deponer y reintegrar Obispos.
  4. Que su legado en un Concilio está por encima de todos los Obispos, aunque sea de rango inferior, y puede dictar contra ellos sentencia de deposición.
  5. Que el Papa puede deponer a los ausentes.
  6. Que, entre otras cosas, no debemos permanecer en la misma casa con aquellos excomulgado por él.
  7. Que solamente para él es lícito, según las necesidades de la época, formular leyes nuevas, reunir congregaciones nuevas, convertir una abadía de canonjía o viceversa y dividir una diócesis rica o fusionar varias pobres.
  8. Que solamente él puede usar la insignia imperial.
  9. Que solamente al Papa besarán los pies todos los príncipes.
  10. Que su nombre será pronunciado en las iglesias.
  11. Que este título es único en el mundo.
  12. Que sólo a él es lícito deponer emperadores.
  13. Que sólo a él es lícito trasladar Obispos cuando sea necesario.
  14. Que el Romano Pontífice tiene el poder de ordenar un clérigo en cualquier iglesia que le plazca.
  15. Que quien que es ordenado por él puede presidir sobre otra iglesia, pero no puede tener una posición subordinada; y que tal persona no puede recibir un rango más alto de ningún Obispo.
  16. Que ningún sínodo será general sin su orden.
  17. Que ningún capítulo y ningún libro se considerarán canónicos sin su autoridad.
  18. Que toda sentencia dictada por él no puede ser alterada por nadie; y que sólo él mismo, de forma exclusiva, la puede alterar.
  19. Que él mismo no puede ser juzgado por nadie.
  20. Que nadie se atreverá condenar a quien apele a la Sede Apostólica.
  21. Que a la Sede Apostólica se deben reservar los casos más importantes de cada iglesia.
  22. Que la Iglesia Romana nunca ha errado, ni errará por toda la eternidad, según el testimonio de las Escrituras judías.
  23. Que el Romano Pontífice, si ha sido ordenado canónicamente, es santificado por los méritos del judío San Pedro, según el testimonio del Obispo de Pavia y de muchos padres santos que concuerdan con él y según lo contienen los decretos de Santo Papa Símaco.
  24. Que por su orden y con su consentimiento es lícito a los subordinados formular acusaciones.
  25. Que puede deponer y reintegrar Obispos sin convocar un sínodo.
  26. Que quien no esté en paz con la Iglesia Romana no será considerado Católico.
  27. Que tiene el poder de absolver a los súbditos de su obligación de lealtad hacia hombres inicuos.

Estos principios y reglas son el resumen de la Doctrina Católica, que sostiene la supremacía de la Sede Apostólica.

Historia

  • 756, se inicia la historia de los Estados Pontificios.
  • 1860, el ejército del rey de Italia Víctor Manuel II conquista los Estados Pontificios, dejando a la Santa Sede solamente en posesión de Roma y su región costera, durante el papado de Pío IX.
  • 1870, Víctor Manuel toma Roma en gran parte gracias a la Guerra franco-prusiana y la proclama nueva capital de su reino.
  • 1917, Benedicto XV propone un plan de paz para la Primera Guerra Mundial que es totalmente ignorado por la comunidad internacional.
  • 1929, el Tratado de Letrán es firmado por Pietro Gasparri, en representación de la Santa Sede, y Benito Mussolini, primer ministro italiano, el 11 de febrero durante el pontificado de Pío XI. Con este pacto se dio por terminada la disputa con Italia que existía desde 1870.
  • 1939, estalla la Segunda Guerra Mundial; la Santa Sede se declara neutral.
  • 1965, Pablo VI clausura el Concilio Vaticano II.
  • 1981, Juan Pablo II sufre un atentado en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
  • 2005, Muere el papa Juan Pablo II y es elegido Benedicto XVI como papa.

Referencias

Artículos relacionados

Enlaces externos

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