Peste negra
La peste negra, peste bubónica o también llamada la muerte negra se refiere a la pandemia más devastadora que asoló Europa en el siglo XIV y que alcanzó su punto máximo entre 1347 y 1353. La peste negra acabó con un tercio de la población de Europa y se repitió en sucesivas oleadas hasta 1490, llegando finalmente a matar a unos 25 millones de personas. Pero ninguno de los brotes posteriores alcanzó la gravedad de la epidemia de 1348.
Origen
La teoría aceptada sobre el origen de la peste explica que fue un brote causado por una variante de la bacteria Yersinia pestis, transmitida por la pulga de las ratas.
De acuerdo con el conocimiento actual, la pandemia fue traída por marinos desde Asia a Europa, a través de las rutas comerciales.
Variantes y síntomas
La bacteria se manifestaba en el cuerpo de tres formas diferentes:
- Peste bubónica: provocaba bubones, que eran inflamaciones enormes y dolorosas de los ganglios linfáticos en ingles, axilas o cuello.
- Peste septicémica: infección en la sangre que causaba hemorragias y necrosis. Los dedos y extremidades se volvían negros por la gangrena.
- Peste neumónica: infección en los pulmones. Era la más letal y se contagiaba directamente por el aire entre personas.