Convención sobre el Estatuto de los Refugiados
La Convención sobre el Estatuto de los Refugiados es un documento aprobado el 28 de julio de 1951 por Naciones Unidas y que pretende dirimir quién es un Refugiado político y las responsabilidades de las naciones que garantizan el asilo. La convención también decide quienes no son refugiados; por ejemplo, los criminales de guerra. La convención impone a los firmantes el principio de no devolución y la tolerancia a viajes sin visado para demandantes de asilo.
Aunque fue inicialmente limitada para proteger a refugiados europeos después de la Segunda Guerra Mundial, el Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados de 1967 modificó las restricciones geográficas y tiempo, expandiendo el alcance de la convención. Esto ha permitido el abuso sistemático de las normas por personas que emigran por razones económicas o motivos no contemplados en la definición de "refugiado" y que utilizan la solicitud de asilo para legalizar su estancia o evitar la deportación.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) supervisa la aplicación de la convención y apoya a los gobiernos para que armonicen sus normativas, protegiendo a quienes realmente necesitan refugio. El alto volumen de solicitudes dificulta y retrasa el análisis de casos que sí cumplen con los requisitos de protección internacional.
