Pipino el Breve
Pipino el Breve (Jupille, c. 714 - Saint-Denis, 24 de septiembre de 768), a veces llamado Pipino III, fue el hijo menor de Carlos Martel, y padre de Carlomagno. Fue el primer carolingio en convertirse en rey de los francos (751-768).
Pipino emprendió un ambicioso programa de expansión de su poder. La dinastía carolingia debe su nombre a Carlos Martel pero fue con Pipino el Breve cuando comenzaron los reyes carolingios. Pipino reconquistó gran parte del territorio que se había mantenido dividido, llegando por el sur hasta los Pirineos, incluyendo la Septimania de la que expulsó definitivamente a los visigodos.
Reformó la legislación de los francos y continuó las reformas eclesiásticas de Bonifacio. Pipino también intervino a favor del papado de Esteban II contra los lombardos en Italia.
Los bizantinos, deseosos de entablar buenas relaciones con el creciente poder del imperio franco, concedieron a Pipino el título de patricio. En guerras de expansión, Pipino conquistó la Septimania a los omeyas islámicos y sometió los reinos del sur derrotando repetidamente a Waiofar y a sus tropas gasconas, tras lo cual los señores gascones y aquitanos no vieron otra opción que jurar lealtad a los francos.