Escuela austriaca
La escuela austriaca del pensamiento económico está basada en el concepto de que el desempeño del mercado depende de las motivaciones y acciones de los individuos, las cuales son demasiado complejas para ser tratadas como una ciencia exacta y prefiere usar métodos propios de las ciencias sociales en el análisis económico. Así, el precio de un activo es subjetivo y cotizará de acuerdo con lo que el mercado esté dispuesto a pagar por él, en lugar de estar determinado por los costos de producción.
Por ejemplo, el valor de un billete de avión a una ciudad donde se desarrolla un concierto puede ser mucho mayor debido a la enorme demanda del público asistente. Sin embargo, los costes para proporcionar el servicio son exactamente los mismos. El precio de una vacuna durante el pico de una pandemia puede ser mayor, aunque los costes de producción no varían significativamente. En definitiva, los costes no determinan los precios como sugiere la Teoría del valor-trabajo sino las preferencias subjetivas de los consumidores y la escasez.
La escuela austriaca se ha caracterizado por su fuerte crítica hacia las teorías económicas neoclásicas, marxistas, keynesianas y monetaristas. Si bien existen diferentes puntos de vista sobre política económica que pueden tener los austriacos, la escuela austriaca tiende a autodefinirse como "la ciencia económica del libre mercado".
Sumario
Fundamentos
La escuela austriaca sostiene que los precios son determinados por factores subjetivos como una preferencia individual por comprar o no comprar determinado bien. Esto la diferencia de la escuela económica clásica sostiene que los costos objetivos de la producción determinan el precio y la escuela económica liberal, que sostiene que los precios son determinados por el equilibrio entre la demanda y la oferta.
Por ello, los fundamentos de la escuela austriaca de economía se centran en el Individualismo Metodológico, el valor subjetivo y la importancia de la acción humana individual. Enfatizan que los fenómenos económicos deben analizarse a partir de las motivaciones y decisiones de los individuos, rechazando el análisis macroeconómico basado en modelos matemáticos y la intervención estatal. También destacan el papel de los precios como información crucial (en la medida en que son determinados por la libre oferta y demanda) y la competencia como un proceso dinámico.
Individualismo metodológico
Los economistas austriacos sostienen que la economía debe entenderse a partir de las acciones individuales.
Consideran que todos los fenómenos sociales y económicos son el resultado de las motivaciones y acciones de los individuos. El economista Ludwig von Mises desarrolló la praxeología, que define la acción humana como el punto de partida de toda la ciencia económica.
Valor subjetivo
El valor de un bien o servicio no es una cualidad intrínseca, sino una atribución subjetiva basada en las percepciones y preferencias de los individuos. El valor está determinado por la escasez y por cómo los individuos interactúan con ella.
El mercado como proceso
Ven los precios como señales cruciales que transmiten información sobre dónde los recursos son más valiosos y cómo usarlos de manera eficiente. La competencia no es un estado estático, sino un proceso dinámico que involucra la innovación y el descubrimiento empresarial.
Rechazo a la intervención estatal
Generalmente, la escuela austriaca aboga por un papel mínimo del Estado en la economía. Critican las políticas económicas intervencionistas que, a su juicio, distorsionan las señales del mercado y conducen a malas inversiones y ciclos económicos.
Crítica a la macroeconomía y las matemáticas
Rechazan la metodología de la economía neoclásica y keynesiana, que utilizan modelos matemáticos y la econometría para analizar la economía en su conjunto. Consideran que esta aproximación ignora la complejidad y el dinamismo de la acción humana individual y la información que el mercado transmite a través de los precios.
Orígenes
Esta escuela económica se considera que fue creada a finales del siglo XIX por Carl Menger a raíz de la publicación de su libro Principios de Economía Política. Posteriormente, contemporáneos de Menger como Eugen von Bohm-Bawerk o Friedrich von Wieser, expandieron las ideas austriacas y permitieron sentar las bases de la escuela austríaca.
A principios del siglo XX entraron en escena Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, siendo este discípulo del primero. Estos dos economistas son posiblemente los más conocidos de dicha escuela austriaca. Economistas austriacos más recientes son Israel Kirzner y Murray Rothbard. Este último fue el teórico y principal impulsor del anarquismo de mercado.
Siglo XX
A mediados de la década de 1930, la mayoría de los economistas habían abrazado lo que consideraban las contribuciones importantes de los primeros austriacos. Fritz Machlup citó la afirmación de Hayek: "El mayor éxito de una escuela es que deja de existir porque sus enseñanzas fundamentales se han convertido en parte del cuerpo general del pensamiento comúnmente aceptado".
En algún momento durante la mitad del siglo XX, la economía austriaca fue ignorada o ridiculizada por los economistas de la corriente principal porque rechazaba la construcción de modelos y los métodos matemáticos y estadísticos en el estudio de la economía.
Henry Hazlitt escribió columnas y editoriales de economía para varias publicaciones y escribió muchos libros sobre el tema de la economía austriaca desde la década de 1930 hasta la de 1980. El pensamiento de Hazlitt fue influenciado por Mises. Su libro "Economics in One Lesson" (1946) vendió más de un millón de copias y también es conocido por The Failure of the «New Economics» (1959), una crítica línea por línea de la teoría general de John Maynard Keynes.
La reputación de la Escuela Austriaca se elevó a fines del siglo XX debido en parte al trabajo de Israel Kirzner y Ludwig Lachmann en la Universidad de Nueva York y a la renovada conciencia pública del trabajo de Hayek después de que ganó el Premio Nobel de Economía en 1974. El trabajo de Hayek fue influyente en el renacimiento del pensamiento del laissez faire en el siglo XX.