Rule, Britannia!

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Rule, Britannia! es una canción patriótica británica del siglo XVIII, originaria del poema de James Thomson. La canción expresa la idea de que Gran Bretaña debería dominar los océanos del mundo convirtiéndose en una potencia marítima.

La frase "Britannia rules the waves" se traduce al español como "¡Gobierna, Britania! ¡Gobierna las olas!" o "¡Britania gobierna los mares!".

Uso político

Aunque asociada con la Marina Real británica, la canción se usa también en otros contextos militares británicos. Mas recientemente, debido a su potente mensaje patriótico y nacionalista, la izquierda la ha vetado argumentando que hace apología del colonialismo y la esclavitud. Esto ha llevado a la BBC a considerar no incluirla en eventos públicos, según informes de finales de 2023 y principios de 2024.

Letra

Original Traducción
When Britain first, at Heaven's command

Arose from out the azure main;
This was the charter of the land,
And guardian angels sung this strain:

“Rule, Britannia! rule the waves:
Britons never shall be slaves.”

The nations, not so blest as thee,
Must, in their turns, to tyrants fall;
While thou shalt flourish great and free,
The dread and envy of them all.

Rule, Britannia! rule the waves:
Britons never shall be slaves.

Still more majestic shalt thou rise,
More dreadful, from each foreign stroke;
As the loud blast that tears the skies,
Serves but to root thy native oak.

Rule, Britannia! rule the waves:
Britons never shall be slaves.

Thee haughty tyrants ne'er shall tame:
All their attempts to bend thee down,
Will but arouse thy generous flame;
But work their woe, and thy renown.

Rule, Britannia! rule the waves:
Britons never shall be slaves.

To thee belongs the rural reign;
Thy cities shall with commerce shine:
All thine shall be the subject main,
And every shore it circles thine.

Rule, Britannia! rule the waves:
Britons never shall be slaves.

The Muses, still with freedom found,
Shall to thy happy coast repair;
Blest Isle! With matchless beauty crown'd,
And manly hearts to guard the fair.

Rule, Britannia! rule the waves:
Britons never shall be slaves.

Cuando Gran Bretaña, por mandato del cielo,

Emergió por primera vez de la mar azur
Este fue el fuero del país
Y los ángeles guardianes cantaron este verso:

“¡Gobierna, Britania, gobierna las olas!
Los britanos nunca serán esclavos.”

Las naciones no tan agraciadas como tú
Caerán, a su turno, ante los tiranos,
Mientras que tú prosperarás, grande y libre,
Siendo el temor y la envidia de todas ellas.

¡Gobierna, Britania, gobierna las olas!
Los britanos nunca serán esclavos.

Aún más majestuosa te alzarás,
Más temible con cada ataque extranjero,
Pues el ruidoso estruendo que desgarra el cielo
No sirve más que para arraigar a tu roble nativo.

¡Gobierna, Britania, gobierna las olas!
Los britanos nunca serán esclavos.

Los altivos tiranos nunca te someterán.
Todos sus intentos de doblegarte
No harán más que excitar tu espléndida llama,
No harán más que forjar su desgracia y tu renombre.

¡Gobierna, Britania, gobierna las olas!
Los britanos nunca serán esclavos.

A ti te pertenece el ámbito rural,
Tus ciudades brillarán con el comercio,
Tuyo será el súbdito mar
Y cada costa que este bañe, tuya.

¡Gobierna, Britania, gobierna las olas!
Los britanos nunca serán esclavos.

Las Musas, con su renovada libertad,
Recalarán en tu feliz costa.
¡Bendita Isla, coronada de belleza incomparable
Y de corazones viriles para proteger a los débiles!

¡Gobierna, Britania, gobierna las olas!
Los britanos nunca serán esclavos.

Significado

La letra proviene del poema "Rule, Britannia" de James Thomson y la música fue compuesta por Thomas Arne en 1740, el mismo año en que se creía que Gran Bretaña ganaría la guerra contra España en Cartagena de Indias, cosa que finalmente no sucedió ya que fueron derrotados por los españoles.

Gran Bretaña terminaría convirtiéndose en la principal potencia marítima global en los siglos XVIII y XIX, a través de su vasto Imperio Británico. Este dominio marítimo fue crucial para el desarrollo del imperio, permitiéndole controlar rutas comerciales y ejercer una influencia global significativa. El Imperio Británico fue el más grande de la historia, con una extensión que alcanzó 31 millones de km² en 1914, lo que subraya su dominio en los mares y rutas comerciales. La armada británica era la más poderosa del mundo, lo que le permitía proteger sus rutas comerciales y proyectar poder militar en todo el globo.

Música

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