José Monasterio Ituarte
Biografía
Hijo del militar Francisco Monasterio Ollivier, comenzó con su instrucción en cuestiones bélicas como soldado voluntario en 1901, ingresando dos años más tarde a la Academia de Caballería de Valladolid.
En 1911 solicitó unirse al Ejército Español de África, con el objetivo de participar de la Guerra del Rif. Su bautismo de fuego llegó en enero de 1912 en las laderas del monte Arruit. Combatió a los rebeldes marroquíes hasta 1914, regresando a tierras europeas con el anhelo de convertirse en piloto de aviones militares. Sin embargo, a causa de no gozar de una visión óptima, su sueño se frustró en 1915.
Fue asignado al Regimiento de Húsares de la Princesa, donde permaneció hasta marzo de 1919. Cansado de las tareas ceremoniales, decidió retornar a África como miembro del Grupo de Regulares de Larache. Comandó a las tropas españolas hasta 1921, logrando triunfos significativos ante las fuerzas marroquíes.
Cumplió luego su servicio en el Regimiento Cazadores de Almansa, nuevamente el Regimiento de Húsares de la Princesa y finalmente en el Regimiento de Lanceros del Príncipe. Sin embargo en 1925 concretó un nuevo retorno a tierras africanas para participar del tramo final de la campaña contra los rebeldes, contribuyendo en 1927 a la captura de Abd el Krim en zona francesa.
Por sus méritos en el campo de batalla, fue ascendido a Teniente Coronel y fue enviado a la Academia General Militar. Allí coincidió con Francisco Franco, con quien estableció una estrecha relación de camaradería.
Con la supresión de la Academia General Militar por parte de las autoridades de la Segunda República Española en 1931, fue transferido a la Academia de Caballería de Toledo. Sólo estuvo un año allí y luego entró en la inactividad, debido a que el gobierno no lo consideraba un elemento leal a su causa. Rechazó la asignación de nuevos destinos y sólo aceptó desempeñarse como ayudante de campo de José María Gil-Robles, cuando fue investido como Ministro de Guerra en mayo de 1935. Pudo así conseguir su ascenso al rango de Coronel.
Tras la salida de Gil-Robles del gobierno a fines de 1935, fue nombrado Jefe del Regimiento de Cazadores N° 1 en Zaragoza. Cuando se inició el Alzamiento Nacional, Monasterio Ituarte se plegó a los sublevados. Se ocupó en ese contexto de unificar territorios de la zona nacional, enfrentándose a la infame Columna Durruti que provenía desde Barcelona. Participó del enlace del Ejército del Norte y el Ejército del Sur en Ávila en septiembre de 1936. Posteriormente, mientras acompañaba a las fuerzas nacionales que se dirigían para liberar Madrid, tuvo que enfrentar a una división de vehículos blindados soviéticos, a los que repelió arrojándoles botellas de vidrio con un líquido incendiario adentro y un pedazo de tela en llamas (proyectiles que luego serían popularizados como "bombas Molotov").
En enero de 1937 fue ascendido a General de Brigada, por lo que se lo nombró Jefe de la Milicia Auxiliar, la cual, tras el Decreto de Unificación, pasó a ser denominada como Milicia Nacional de FET y de las JONS. Hacia finales de ese año, cuando Andrés Saliquet consiguió que se reorganizase la División de Caballería del Ejército de Tierra, Monasterio volvió a la acción. De ese modo, en febrero de 1938, participó de la Batalla de Teruel, donde dirigió la última carga de caballería de la historia militar, resultando victorioso ante tropas republicanas que estaban munidas de armas automáticas atrincheradas.
Participó luego de la Batalla de Aragón y de la Batalla del Ebro, donde resultó herido. Aunque se recuperó satisfactoriamente, ya no volvió a intervenir en las operaciones militares de la Cruzada de Liberación Nacional.
En 1939 renunció al mando de la División de Caballería y de la Milicia Nacional para asumir como Jefe del Cuerpo de Ejército de Aragón.
Durante la década de 1940 continuó ascendiendo en el escalafón militar, hasta alcanzar el rango de Teniente General y ser designado como Capitán General de la 3° Región Militar en 1945.
En 1943 fue uno de los ocho generales -junto con Orgaz, Saliquet, Varela, Ponte, Dávila, Solchaga y Kindelán- que firmó una carta pidiéndole a Franco que renunciase a su cargo y restaurase la monarquía. Pese a ello, y dado que era miembro del Consejo Nacional del Movimiento desde su creación en 1937, fue nombrado procurador de la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), renovando luego ese cargo en dos ocasiones posteriores.
En abril de 1950 pasó a la situación de retirado y dos años después falleció en su hogar de Valencia.