Romano Amerio

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Romano Amerio (17 de enero de 1905, Lugano, Suiza - 16 de enero de 1997, Lugano, Suiza) fue un teólogo, filósofo y filólogo suizo. Con conocimientos eruditos acerca de la doctrina y de la historia del catolicismo, se destacó por ser uno de los más contundentes críticos de las transformaciones sobre la Iglesia Católica producidas como resultado del Concilio Vaticano II.

Biografía

Hijo de un médico italiano y de una ama de casa suiza, Romano estudió filosofía en la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán, siendo discípulo de Agostino Gemelli. Posteriormente también se formaría como filólogo en la Universidad Ludovico Maximiliana de Múnich.

Hizo una larga carrera como docente en Lugano, primero en tradicional Liceo Cantonal de Lugano y luego en el Instituto Ticinense de Altos Estudios. Gemelli lo invitó en varias oportunidades para dictar clases en Milán, pero Amerio rechazó la propuesta con la excusa de que no quería que lo vinculasen al régimen fascista, al cual le tenía poco aprecio por considerarlo un hijo de la Modernidad y, por ende, una variación del liberalismo. Recién en 1952 se convirtió en profesor en esa institución, pero un par de años después dejó su cátedra.

Fue especialista en la obra de Tommaso Campanella, e hizo traducciones y ediciones anotadas de autores como Giordano Bruno, Dante Alighieri, René Descartes, Agustín de Hipona, Epicuro, Homero, Paolo Sarpi y Alessandro Manzoni entre otros. Contribuyó durante años con la Rivista di Filosofia Neo-Scolastica y con Convivium.

Al anunciarse la convocatoria para el Concilio Vaticano II, Monseñor Angelo Jelmini de la Diócesis de Lugano designó a Amerio como perito, dándole la tarea de revisar los documentos que se presentarían en el evento y escribir sus opiniones acerca de ellos. No tardó el teólogo en advertir que muchas de las cosas allí planteadas iban deliberadamente en contra de la tradición católica. Se convirtió, en consecuencia, en un severo crítico de lo que los prelados de la época llamaron "agiornarmiento".

A causa de ello su figura comenzó a ser marginada por los más leales al Papa, al mismo tiempo en que se convirtió en un referente del tradicionalismo religioso. Fue, de ese modo, uno de los fundadores de Una Voce, una organización destinada a preservar a la misa tridentina.

Falleció en su hogar de Lugano, habiendo sido dos décadas antes nombrado como ciudadano ilustre de la localidad.

Obra

Filosofía

Amerio fue un fiel seguidor del pensamiento de Tomás de Aquino y de Agustín de Hipona, siendo influenciado también por la obra de Antonio Rosmini. Ello lo llevó, lógicamente, a rechazar la filosofía moderna encarnada en las figuras de René Descartes, Baruch Spinoza, Immanuel Kant y Friedrich Hegel, además de repudiar al pensamiento de Karl Marx, Friedrich Nietzsche y otros autores más contemporáneos que, a su juicio, no serían más que los epígonos de los anteriores.

Su tesis principal sostenía que el mundo moderno es el producto de la dislocación de la divina Monotríada, es decir es el resultado de colocar al hombre por delante de Dios, rompiendo con la interpretación tradicional de la Trinidad. De acuerdo a su análisis ello se habría producido cuando la Verdad fue desplazada en favor del bien, episodio cultural que tuvo lugar fundamentalmente en el siglo XVII y cuyo principal artífice fue Descartes. Esa operación intelectual habría permitido, en definitiva, el surgimiento del liberalismo (al que Amerio lo entendía como un voluntarismo que busca deshacer el orden natural).

La Iglesia Católica, al intentar adaptarse al nuevo escenario creado por los liberales en lugar de combatirlo abiertamente, terminó entrando en crisis, permitiendo con ello la progresiva secularización del Mundo Occidental.

Teología

El libro Iota Unum fue la mayor contribución de Amerio a la teología católica. Allí identifica tres documentos eclesiásticos que han sido sistemáticamente obviados y negados por la Iglesia Católica post-conciliar: la encíclica Quanta cura de Pío IX que condena explícitamente a la masonería y a su doctrina, el liberalismo; el decreto Lamentabili sane exitu de Pío X que sanciona al modernismo teológico; y la encíclica Humani generis de Pío XII en la que se advierte sobre el error de adaptar al cristianismo a ciertas ideas antropológicas contrarias a la tradición clásica.

Amerio también cuestiona allí a la creatividad litúrgica, amparándose en la encíclica Mediator Dei de Pío XII que sostiene que la liturgia católica es la expresión de un culto religioso y no de una celebración social, por lo que los sacerdotes no deben experimentar con las misas. Asimismo en ese texto destaca que el abandono formal del término "herejía" para designar a todo aquello que sea seudo-católico o contrario a los dogmas del catolicismo es un error garrafal, el cual acarrea consecuencias dramáticas para clérigos y laicos.

Finalmente el teólogo repudia que la Iglesia Católica asuma un vínculo dialéctico con el mundo donde lo pastoral se impone a lo dogmático, dejándose absorber por el presente en una suerte de movimiento natural. Por el contrario, defiende la idea de que el carisma católico debe permanecer ajeno al mundo, propiciando así la conversión del individuo: la Iglesia Católica, al ser la custodia de la Verdad, está llamada a continuar la tradición, sin importar que se busque darle otra función, ya que la discontinuidad de la tradición es algo metafísicamente imposible.

Bibliografía

  • La politica di Campanella. Milán: Vita e Pensiero, 1928.
  • L'opera teologica di Tommaso Campanella. Milán: Vita e Pensiero, 1929.
  • Processo dell'umano e del divino nella poesia di Vergilio. Lugano: Grassi, 1930.
  • Le dottrine religiose di Tommaso Campanella. Milán: Vita e Pensiero, 1931.
  • De Ovidi Didone cum Vergili comparata disputatio. Turín: Silvestrelli e Cappelletto, 1935.
  • Campanella. Brescia: La Scuola, 1947.
  • L'epicureismo. Turín: Edizioni di Filosofia, 1953.
  • Alessandro Manzoni, filosofo e teologo. Turín: Edizioni di Filosofia, 1958.
  • Introduzione alla Valsolda. Lugano: Fondazione Ticino Nostro, 1970.
  • Brusuglio: guida alla visita di Villa Manzoni. Milán: Centro Nazionale di Studi Manzoniani, 1978.
  • I giorni e le voci. Locarno: Edizioni della Svizzera Italiana, 1980.
  • Generazioni luganesi in un luogo vivente. Lugano: Credite Svizzero, 1985.
  • Iota Unum. Studio delle variazioni della Chiesa Cattolica nel secolo XX. Milán: Ricciardi, 1986.
  • Zibaldone (seis tomos). Lugano: Edizioni del Cantonetto, 1990-1996.
  • Stat Veritas. Milán: Ricciardi, 1997.

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