Pentecostalismo
El pentecostalismo (del griego pentekostos que significa "quincuagésimo") es un movimiento cristiano que hace un gran énfasis al bautismo en el Espíritu Santo sobre sus miembros. El mismo nombre se da al conjunto de organizaciones religiosas de fe pentecostal, aunque no posee una organización específica que dirija a todas las iglesias en el mundo. Las iglesias pentecostales hacen alusión a la fiesta judía de Pentecostés, una celebración de los primeros frutos de la cosecha, que se celebra 50 días después de la Pascua como un símbolo de que todos los que se convertían al cristianismo. El día de Pentecostés (según el relato que se encuentra en el libro de los hechos de los apóstoles) se obtendrían los primeros frutos de una vasta cosecha de millones de almas[1].
Sumario
Características
A pesar de las diferentes corrientes del Pentecostalismo y de la diversidad de organizaciones religiosas que hay entre ellos, se puede decir que mantienen cuatro verdades fundamentales que las unen en cuanto a doctrina.
Jesucristo salva. Las iglesias pentecostales creen en la salvación como un don o regalo recibido por gracia obrando únicamente a través del sacrificio de Jesucristo en la cruz, y el cuál se recibe solo por fe.[2]
Jesucristo bautiza con el Espíritu Santo. La doctrina que distingue a los pentecostales de las demás iglesias es el énfasis que le dan al bautismo con el Espíritu Santo. Junto a esta doctrina se aceptan las manifestaciones del Espíritu de Dios como las señales, prodigios, milagros y dones que son para la edificación de la iglesias y testimonio a los no creyentes.[2]
Jesucristo sana. Las iglesias pentecostales creen en la curación divina como una promesa de Jesucristo y como un efecto de su sacrificio en la cruz. Muchos pentecostales han experimentado curaciones en sus cuerpos a través de la oración de fe.[3]
Jesucristo viene. La escatología pentecostal, se centra en el pronto regreso de Jesucristo a la tierra, dividido en dos momentos, el arrebatamiento de la iglesia y el regreso después de la Gran Tribulación. Las iglesias pentecostales no proclaman fecha alguna para este suceso, sino que alientan a sus creyentes a vivir en consagración, santidad y trabajo cristiano.[3]
De igual forma, las iglesias pentecostales comparten ideas similares a las demás iglesias protestantes aunque varían en su interpretación.
Pentecostales unicitarios y trinitarios
Los pentecostales unicitarios son una rama del pentecostalismo que creen en la unicidad de Dios, es decir, que solo hay un Dios, y no tres personas separadas como en la doctrina de la Santa Trinidad. A diferencia de los pentecostales trinitarios, los pentecostales unicitarios creen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son manifestaciones del mismo Dios.
Creencias principales de los pentecostales unicitarios
- Unicidad de Dios: Afirman que existe un solo Dios, no tres personas.
- Bautismo en el nombre de Jesús: Practican el bautismo en el nombre de Jesucristo en lugar de la fórmula trinitaria.
- Hablar en lenguas: Creen que el Espíritu Santo puede dar el don de hablar en lenguas.
- Jesús como Dios único: Creen que Jesús es Dios manifestado en carne.
- Interpretan la Biblia en base a la unicidad: Consideran la unicidad como una interpretación correcta de la Escritura.
Diferencias con el pentecostalismo trinitario
La principal diferencia radica en la interpretación de la naturaleza de Dios.
- Los pentecostales trinitarios creen en la doctrina de la Trinidad, que afirma que hay un solo Dios en tres personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo).
- Los pentecostales trinitarios practican el bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Referencias
- ↑ El Movimiento Pentecostal, Lección 5, pág. 17 “El Día de Pentecostés”. Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios (1999)
- ↑ 2,0 2,1 Nuestra Declaración de Fe Pentecostal, Capítulo II, pág. 18 “Las Bases de las Declaraciones de Fe Pentecostal”. Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios (2005)
- ↑ 3,0 3,1 Nuestra Declaración de Fe Pentecostal, Capítulo II, pág. 18 “Las Bases de las Declaraciones de Fe Pentecostal”. Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios (2005)