Simón Pedro

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Simón Pedro, nacido con el nombre judío de Simón bar-Jona​ en Betsaida, (finales del siglo I AEC. - Roma, c. 67 EC.), conocido como san Pedro por los cristianos, o como "Cefas", (del arameo כֵּיפָא kepha, que significa 'roca' o 'piedra', latinizado como Petrus), fue, de acuerdo con múltiples pasajes neotestamentarios, uno de los discípulos más destacados de Jesús de Nazaret. Era pescador de oficio en el mar de Galilea. Se constituyó en el apóstol más conocido y citado del Nuevo Testamento en general y los Hechos de los Apóstoles en particular, que lo presentan bajo muy variados aspectos. También es citado por Pablo de Tarso en sus Epístolas paulinas, incluyendo la Epístola a los gálatas donde lo refiere como una de las tres columnas de la Iglesia de Jerusalén.

La Iglesia católica lo considera a través de la sucesión apostólica como el primer papa, basándose, entre otros argumentos, en las palabras que le dirigió Jesús: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo» (Mateo 16, 18-19). Otras iglesias apostólicas, como la Iglesia ortodoxa, no lo consideran de esta manera, por entender que Jesús no edificaría su Iglesia sobre un hombre (Pedro) sino sobre la confesión de fe que Pedro hizo: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo» (Mateo 16, 16).​ Además del papa, obispo de Roma, los patriarcas de Antioquía (sirio-ortodoxos, greco-ortodoxos, maronitas, sirio-católicos y greco-católicos) también se consideran sus sucesores.

Biografía

Al igual que Pablo de Tarso, originalmente era un oponente de Jesús. Más tarde, llegó al cristianismo y su primera confesión la dio en un lugar llamado “la roca” (Mateo 16:18).

Pablo de Tarso dice que Pedro tenía el encargo especial de ser Apóstol de los judíos, así como él lo fue de los gentiles[1]. Otro apóstol, Santiago, es considerado el líder de los cristianos judíos.

En el judaísmo

Simón Pedro es una figura heroica y positiva para los judíos. La fuente judía más antigua conocida que se refiere a Pedro es Sefer Hasidim, donde Pedro es llamado “una persona justa que extravió a muchos”. Una actitud similar se encuentra en los libros de varios midrashim, así como en el Toledot Yeshu ("Vida de Jesús") una obra de autor anónimo que circulaba en varias versiones durante la Edad Media, donde se describe a Simón Cefas como un emisario, o un doble agente de los sabios judíos que fue enviado para infiltrarse entre los seguidores de Jesús.

Según estos midrashim, al comienzo del cristianismo, los judíos cristianos seguían asistiendo a las sinagogas, participaban en el shabat y observaban el culto junto con los judíos. Esto era preocupante para los sabios judíos (los fariseos) ya que los cristianos difundían ideas heréticas y su influencia era perniciosa pues estaba alejando a su gente del judaísmo, por lo que vieron la necesidad de desvincular el judaísmo del cristianismo (al principio casi indistinguibles entre sí), a través de la creación de diferencias notables entre ambos, por lo tanto el Sanedrín reclutó a Simón Cefas o bien Simón Cefas se ofreció como voluntario para esta misión. Los sabios de la época lo llevaron al Templo y allí le juraron que aceptarían sobre sí todos los males que hiciera. Simón Cefas aceptó la misión diciendo que crearía una secta totalmente diferenciada para separar a los cristianos del judaísmo y que no formen parte del culto. La misión implicaba la renuncia de Simón Cefas a la comunidad judía para siempre, sacrificando su identidad para que otros judíos no fueran arrastrados a la apostasía, y viviendo de ahora en adelante bajo la identidad de alguien que rechazaba el judaísmo aunque continuaría manteniendo de forma privada la ley, es decir, Simón Cefas continuaría siendo un judío religioso.

Según esta tradición, Simón Cefas cumplió la misión con éxito: distanció al cristianismo del judaísmo (por ejemplo, logró cambiar el día de descanso del sábado al domingo) y salvó a los judíos de la violencia cuando determinó que cuando un cristiano es golpeado por un judío debe presentar la otra mejilla. Además, según esta tradición, el nombre “Cephas” (roca) proviene del hecho de que Simón Cephas se aisló en una roca en Roma, donde escribió poesía litúrgica y la envió a los Sabios de Israel de la generación. Algunos le atribuyen la oración "Nishmat" (Nishmat Kol Chai, "El alma de todo ser vivo"), dicha en el día 9 del mes hebreo de Tevet (entre diciembre y enero), para demostrar su compromiso con el judaísmo a pesar de su actividad entre los gentiles.[2]

El día 9 de Tevet los judíos realizan un ayuno en duelo que oficialmente conmemora "sucesos negativos" ocurridos ese día en diferentes épocas como la muerte del profeta Esdras, la destrucción del primer templo y la traducción de la Septuaginta. Sin embargo, existen otros dos motivos del ayuno que, por su relación con el cristianismo, no pudieron escribir sobre ellos abiertamente por temor al acoso cristiano.

El primero se basa en una especulación rabínica que afirma que el 9 de Tevet fue el día de nacimiento de Jesús de Nazaret, por lo que el duelo del ayuno es interpretado a veces con el significado de la tragedia que supuso el comienzo de la religión que les "perseguiría durante siglos".

El segundo motivo es que se cree que el 9 de Tevet fue el día de la muerte de Simón Cefas, "una gran persona justa", el discípulo más cercano a Jesús y que se convirtió en el primer líder de la Iglesia. Simón Cefas habría pedido que se le recordara y se recordara el aniversario de su muerte.

Referencias

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