Monogenismo

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Modelo hipotético de la diseminación monogénica de los humanos modernos (rojo) por encima de la tierra y la colonización anterior por el Homo erectus (amarillo) y el Homo neanderthalensis (ocre); los números de años antes del presente.

El monogenismo (o hipótesis monogénica) es la hipótesis antropológica según la cual todas las razas humanas descienden de un tipo primitivo único, en contraposición al poligenismo. El monogenismo propone, además, un origen para el Homo sapiens en el África subsahariana entre hace 140.000 y 200.000 años; lo que se conoce como la teoría Out of Africa ("Teoría desde África" o Hipótesis de la Migración de África).

La hipótesis, aunque ha sido ampliamente aceptada entre la comunidad científica, y es popular entre la población, actualmente está severamente cuestionada debido a una serie de recientes estudios y descubrimientos.

Dogma moderno

Dentro de la corriente dominante de pensamiento, se cree en la idea de que el Homo sapiens surgió en el África negra desde donde habría migrado a los distintos continentes del planeta en los cuales cada grupo se habría modificado "tan sólo superficialmente" en sus rasgos físicos adaptándose al entorno, pero "siendo en esencia el mismo tipo humano". Esta creencia, además de que parece asumir erróneamente que el proceso evolutivo funciona como una suerte de lamarckismo, en lugar de un proceso despiadado de selección natural y mutaciones, ignora las complejas interacciones que hubo entre otros homínidos primitivos como Homo erectus, Homo ergaster, el Hombre de Neanderthal, o el Hombre de Denisova, los cuales indudablemente participaron en la creación de las modernas razas humanas de una forma totalmente acorde a los designios de la Naturaleza.

Aunque la hipótesis Desde África en sí misma, sin ningún tipo de sesgo o empañamiento ideológico liberal, podría ser una explicación legítima del origen del Homo sapiens, lo cierto es que, de forma totalmente deshonesta, se ha utilizado siguiendo una agenda de corrección política igualitarista, negacionista de la raza, multiculturalista, mesticista e inmigracionista. Comúnmente se piensa que esta teoría de algún modo justifica estas ideologías perniciosas, a su vez que contradice o refuta los postulados de los estudios de las razas, recurriendo a falacias lógicas negacionistas como la del ancestro común, negando implícitamente que los procesos evolutivos constituyan transformaciones hacia algo nuevo y único. En ese sentido, a la luz de los estudios evolutivos, y contrariamente al pensamiento dominante, sostener la idea del origen africano debería ser percibido por los "progres" como algo mucho más "racista" porque prácticamente dice que los hombres más primitivos son los africanos, que no han evolucionado (y que se asemejan a los simios que también predominan en África), mientras que las demás razas son la evolución de ellos.

El historiador australiano Greg Jefferys explica que:

Todo el mito de 'Desde África' tiene sus raíces en la campaña académica de la década de 1990 para eliminar el concepto de raza. Cuando hice mi título todos pasaron mucho tiempo en la teoría "Desde África", pero ha sido completamente refutada por la genética. La gente aún se aferra a ella.

Historia

Antecedentes

Razas humanas según los monogenistas bíblicos.

El mito bíblico de la creación refleja un pensamiento monogenista ya que ahí la pareja primordial Adán y Eva son los ancestros de toda la humanidad y de esta idea se desprende que dicha humanidad forma una unidad universal. A su vez, bíblicamente, todas las razas humanas descienden del mismo individuo, Noé, a través de sus hijos Shem, Ham y Jafet, por lo que las diferencias raciales serían, desde este punto de vista, tan sólo superficiales.

Charles Darwin y James Pichard

En el s. XIX, el etnólogo James Prichard sostenía que había suficientes razones para concluir que los hombres descendían de la población negra de África (Prichard, 1851). Charles Darwin fue uno de los primeros en proponer un ancestro común para los organismos vivientes, y sostuvo que el hombre tendría con más probabilidad sus ancestros tempranos en África, dada la presencia allí de simios antropomorfos como el gorila y el chimpancé (Darwin, 1871). Darwin consideraba el origen común del ser humano como un punto esencial de la teoría de la evolución.

Wesley Brown

En 1980, Wesley Brown propuso por primera vez que los humanos modernos poseerían un ancestro común mitocondrial que habría vivido hace unos 180.000 años (Brown, 1980).

Cann, Wilson y Stoneking

En 1987 los investigadores Rebecca L. Cann, Robert C. Wilson y Mark Stoneking divulgaron con mayor fuerza que el Homo sapiens se originó en África entre 140.000 y 290.000 años atrás y migró de allí al resto del mundo, sustituyendo a los humanos arcaicos (Cann, 1987).

Críticas

Una serie de datos críticos recientes refutan el concepto "Desde África". La evidencia científica que refuta la teoría de la génesis africana de la humanidad moderna es de conocimiento común entre quienes están familiarizados con los documentos científicos más recientes sobre el genoma humano, el ADN mitocondrial y los cromosomas Y. Lamentablemente, dentro de los círculos dominantes de la prensa y la academia, parece haber un vacío deliberado a la hora de informar las noticias de estos estudios recientes y sus implicaciones obvias.

Comenzó a principios de los 90, y los académicos responsables de consolidar en el ámbito público y en casi todos los planes de estudios, tanto la teoría de Desde África como la madre africana ancestral común complementaria -dándole el nombre de "Eva"- fueron los profesores Alan C. Wilson y Rebecca L. Cann.

En su defensa, los autores de este documento eran plenamente conscientes de que la genealogía no está relacionada de ninguna manera con la geografía, y que su ubicación de la Eva mitocondrial en África era sólo una suposición, nunca una afirmación.

Un artículo muy reciente sobre cromosomas Y publicado en 2012, llamado Reexaminando la Teoría "Desde África" ​​y el Origen de los europeos (caucásicos) a la luz de la genealogía del ADN escrito por Anatole A. Klyosov e Igor L. Rozhanski, solamente confirma la negación de cualquier ascendencia africana en los no africanos, y apoya firmemente la existencia de un "antepasado común" que "no necesariamente estaría en África. De hecho, nunca se demostró que viviera en África".

El centro de los resultados de este extenso examen de 7,556 haplogrupos fue la ausencia de genética africana. Como faltaba el muestreo de la implicación genética africana, los investigadores afirmaron en su introducción que "el hallazgo de que los haplogrupos europoides no descendieron de los haplogrupos A o B "africanos" está respaldado por el hecho de que los portadores de los europoides, así como todos los grupos no africanos no son portadores de los haplogrupos M91, P97, M31, P82, M23, M114, P262".

Con los haplogrupos no presentes en ningún gen africano y la ausencia de docenas de marcadores genéticos africanos, es muy difícil mantener un vínculo con África. Los investigadores son inflexibles en que su amplio estudio "ofrece evidencia para reexaminar la validez del concepto de Desde África" y no observan ninguna prueba genética que respalde una precedencia africana en el árbol Homo sapiens. Además, sostienen que "una interpretación más plausible podría haber sido que tanto los africanos como los no africanos descienden por separado de un ancestro común más antiguo, formando una bifurcación proverbial".

Los investigadores tomaron nota de la ausencia repetida de marcadores africanos afirmando que "ningún participante no africano de más de 400 individuos en el Proyecto dio positivo a ninguno de los trece sub-clados 'africanos' del haplogrupo A". La única incertidumbre que queda se relaciona con la identidad de este "ancestro común más antiguo". Todo lo que se puede afirmar con confianza es que el antepasado de la humanidad no residía en África.

Las acusaciones infundadas de "racismo" se han vuelto comunes ya que la hipótesis afrocéntrica prevaleciente se ve desafiada constantemente por la creciente montaña de pruebas científicas contradictorias, especialmente en el campo evolutivo de la genética.

Ahora es un hecho científicamente irrefutable que se ha encontrado que la "especie humana" contiene una cantidad sustancial de ADN (al menos un 20%) de otras poblaciones de homínidos no clasificadas como Homo sapiens; como Neanderthal, Denisovan, africano arcaico, Homo erectus, y ahora posiblemente incluso Homo floresiensis.

Existen numerosos ejemplos de cómo dos especies distintas y separadas (por ejemplo, con diferentes números de cromosomas) también pueden producir descendientes fértiles (hibridación). Dicho esto, se ha demostrado que la humanidad, genéticamente hablando, es una especie híbrida y que no todos comparten la misma ascendencia cazadora-recolectora de África.   La secuenciación reciente de genomas antiguos sugiere que el entrecruzamiento tuvo lugar entre los miembros de varios grupos ancestrales similares a humanos hace más de 30,000 años, incluido un ancestro humano aún desconocido. "Había muchas poblaciones de homínidos", dice Mark Thomas, genetista evolutivo del University College London.

Por otra parte, otro hecho que contradice la teoría africana es que se ha creído que fue durante el último periodo glacial que la especie Homo sapiens "salió de África" y se dispersó, primero por Asia y desde allí por todos los continentes e islas.[1] Sin embargo, esta hipótesis se ve en problemas porque durante una glaciación no tiene sentido desplazarse hacia el Norte, donde las condiciones ambientales son cada vez más difíciles, sino hacia el Sur.

Referencias

  1. Macaulay Vincent et al 2005. ""Single, Rapid Coastal Settlement of Asia Revealed by Analysis of Complete Mitochondrial Genomes"; Science 1034-1036 DOI: 10.1126/science.1109792

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Enlaces externos