Alejandro Cao de Benós

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Cao de Benós (derecha) vistiendo uniforme militar norcoreano
Alejandro Cao de Benós de Les y Pérez (Tarragona, España, 1974) es un comunista español y el único occidental que representa al gobierno de Corea del Norte en el exterior. Con su discurso busca encauzar el odio y la reprobación al Imperialismo estadounidense en los países de habla hispana e inglesa para obtener apoyo o simpatía hacia los intereses de la dictadura norcoreana y su flagrante violación de los derechos humanos.

Oficialmente ostenta el cargo de presidente de la Asociación de Amistad con Corea (organización creada por el mismo en el año 2000) y es delegado especial honorario de Corea del Norte y delegado especial del Comité de Relaciones Culturales con Países Extranjeros. Tiene su residencia fijada en España pero viaja cada cierto tiempo a Pyongyang.

Biografía

Comenzó su tarea como agitador político comunista a partir de los 15 años de edad. Pero dice que antes de interesarse por Corea del Norte, dedicaba sus días a la parapsicología y el fenómeno OVNI: "Siempre me han interesado las cosas raras", asegura.

Los avistamientos de OVNIS existen en todo el mundo. Resumiendo mucho, se consideran de 5º fase los avistamientos provocados en los que existe una interacción humana. Con 16 años tuve dos avistamientos de este tipo, compartidos con más gente.[1]
Alejandro Cao de Benós

A los 16 años, entra en contacto con la cultura norcoreana en una feria turística celebrada en Madrid a partir de lo cual manifiesta haber quedado fascinado con la cultura y el sistema político norcoreano.

Desde 1990 desempeña tareas de propaganda en el extranjero al servicio del gobierno de Corea del Norte, del cual dice no recibir remuneración alguna. Es presidente de la Asociación de Amistad con Corea (KFA), delegado especial honorario de ese país, y delegado especial del Comité de Relaciones Culturales con Países Extranjeros.

Desde 1994 viaja cada cierto tiempo a Pyongyang, donde ya es una figura tan popular que hasta aparece en la televisión estatal cantando en coreano. Declara ser un comunista convencido que se ha ganado la confianza del régimen norcoreano a pesar de tratarse de un aristócrata, primogénito de los barones de Lés, condes de Argelejo y marqueses de Rosalmonte. Asimismo sostiene que las hazañas de sus antepasados, que siglos atrás ganaron sus títulos conquistando (Fernando Poo) e interviniendo en campañas militares en Francia y Nápoles, «concuerdan con mis ideales de honor y justicia».

Habiendo servido dos años en el ejército español, afirma tener sangre real y también se muestra preocupado por los desequilibrios sociales en Occidente pero niega que existan desigualdades en la propia Corea del Norte, donde los miembros del partido circulan en coches Mercedes mientras el grueso de la población, expuesta a hambrunas en 1998, lo hace andando o en bicicleta. Pero además el propio Cao de Benós afirma haber enviado gente a los "campos de reeducación"[2]. Además, ha aparecido repetidas veces en varias cadenas de televisión española, defendiendo las bondades del régimen norcoreano.

Sobre el actual dictador de Corea del Norte

Cuando en septiembre de 2010 el periódico español El Mundo publicaba la noticia de que el joven Kim Jong-un sucedería a su padre Kim Jong-il, Cao de Benós no solo negó el cambio, sino la existencia del hijo del "Querido Líder". Decía en una carta de protesta:

Kim Jong-un es un total desconocido tanto para la población como las autoridades de la RPD de Corea. En 18 años de trabajo, jamás he visto su foto o leído un libro sobre él. Si existiera, nunca sería aceptado por el pueblo o el ejército[2].

El revolucionario de Tarragona parece haber cambiado de parecer. Ahora resulta que el heredero no solo existe, sino que es el líder que necesita la patria[2]. Por ello el periódico replica:

¿Es posible que el representante norcoreano tenga un acceso nulo a la cúpula de poder en Pyongyang más allá de funcionarios de segunda fila? La realidad es que su cargo honorario carece de funciones ejecutivas y su verdadera ocupación se aproxima más a la de agente de viajes. Su Asociación de Amistad con Corea (KFA) se ofrece a llevarle a Corea del Norte a cambio de 2.400 euros. La página web incluye una tienda con recuerdos a módicos precios: DVD de la propaganda norcoreana a 25 euros, camisetas a 23 euros y tazas de café a 13 euros. “Se aceptan pedidos por teléfono”, se advierte. Uno no tiene nada en contra de que el señor Cao de Benós comercie para ganarse la vida, incluso mientras denuncia el capitalismo degenerado de Occidente, pero encuentra detestable que lo haga a costa de un pueblo que vive sometido a la más brutal dictadura de nuestro tiempo. Su respuesta a los periodistas que han criticado a Corea del Norte estos días ha sido sistemáticamente “usted no ha estado allí”, obviando que tampoco les habrían dejado entrar. A los que sí hemos estado prefiere no atendernos.
David Jimenez, El Mundo[2].

Acusado de tráfico ilegal de armas

Fotografía publicada en Twitter

El 14 de junio de 2016, es detenido por la Guardia Civil acusado de tráfico ilegal de armas[3]. Tras pasar la noche en un calabozo fue puesto a disposición de un juez de Tarragona pero siguiendo los consejos de su abogado se negó a declarar. Después dijo a la prensa que disponía de las licencias necesarias para poseer dos pistolas de fogueo que habría adquirido para su protección personal tras recibir diversas amenazas de muerte que denunció a la policía en su momento.

El cabecilla de la banda al que Cao de Benós le había comprado las armas por Internet fue detenido en Murcia. La banda se dedicaba a amañar armas de fogueo a las que le quitaba el dispositivo que impedía efectuar fuego real y las vendían en el mercado negro. Debido a que cualquiera puede adquirir armas de fogueo las cuales carecen de registro, son las favoritas para ser utilizadas en actividades criminales y está prohibida su modificación para usarlas con munición real. Además su diseño debe cumplir con la norma europea de seguridad que dificulta que puedan ser modificadas.

Pero las pistolas adquiridas por Cao de Benós nunca contaron con tal dispositivo de protección, lo cual agravó las cosas. Por ello la policía investigó su presunta implicación como parte de una trama criminal. Según El Periódico, los agentes registraron un domicilio, propiedad de su familia en el cual hallaron 4 pistolas manipuladas y 2.000 cartuchos. Por su parte, El Confidencial apunta a la pareja sentimental de Cao de Benós como otra de las detenidas[4].

Con la caída de la banda criminal, en total se incautaron 120 armas cortas (pistolas y revólveres), 3 armas de fuego artesanales, 7 silenciadores, 4 pistolas TASER (de descargas eléctricas), 8.000 cartuchos de diversos calibres[5]. La banda criminal vendía las armas en el mercado negro.

El 15 de junio de 2016, el Juzgado de Instrucción de El Vendrell (Tarragona) le dejó en libertad provisional.

Cuando las compré por Internet, aún tenía mi carabina y mi pistola en mi caja fuerte, no las necesitaba, pero ante las amenazas de muerte que venía recibiendo decidí comprar detonadoras, armas que solo hacen ruido, por si tuviese que asustar a alguien en algún momento, no sabía que estaban manipuladas, no sé ni a quien se las compré.[6]
Alejandro Cao de Benós

Según el periódico El País, Cao de Benós reconoce que "su pasión" es el tiro deportivo, que practicaba con frecuencia y por el que tenía esas armas en su caja fuerte. Y explica con detalle la diferencia entre una detonadora y una pistola real. En resumidas cuentas, muestra un buen conocimiento de las armas que hace dudar de su desconocimiento sobre lo que había comprado[6].

A Cao de Benós, habituado a dar titulares a quien quisiera escucharle, le revocaron la licencia de armas en febrero de 2015, concretamente cuando salió en televisión diciendo: “Si tuviera una pistola ahora, me pondría a matar americanos, me siento absolutamente norcoreano”[6][7]. Según El País, todo indica —aunque él lo niega— que la consecuente retirada de las mismas le llevó a comprar unas detonadoras que se consideran legales en España y que no requieren licencia, siempre y cuando no estén manipuladas para matar, como era el caso. Las 123 armas incautadas hasta ahora por la Guardia Civil tenían el cañón modificado para ser letales y los 8.000 cartuchos de munición confiscados —decenas de ellos en casa de Cao de Benós— también habían sido corregidos para ser letales[6].

Referencias

Artículos relacionados

Enlaces externos

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