Campo de prisioneros de Majdanek

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Majdanek fue un campo de concentración alemán construido en territorio polaco a cuatro kilometros de la ciudad de Lublin, cerca del límite con Ucrania. Según la "historia oficial", escrita por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial, Majdanek habría sido un campo de exterminio.

Historia

El campo fue creado en octubre de 1941 por órdenes expresas del comandante de las SS, Heinrich Himmler para recibir a los prisioneros de guerra polacos, bajo la supervisión de las SS y comandado por Karl Otto Koch y fue transformado en campo para prisioneros peligrosos en febrero de 1943.

Este campo no estaba escondido en ningún lugar remoto en medio de bosques ni era cercado por zonas de exclusión, quedando a la vista de la población civil de Lublin. Su nombre deriva de un distrito de la ciudad llamado Majdan Tatarski y fue dado por los habitantes locales.

En el comienzo de las operaciones, Majdanek albergaba a cerca de 50 mil prisioneros, pasando por una expansion en 1942 que elevó su capacidad hasta 250 mil, usados principalmente para trabajar en la producción de munición y fabricación de armas. Con la llegada del Ejército Rojo en 1944, el campo fue evacuado.

Lo que no se comenta en la historia oficial es que tan pronto los soviéticos tomaron pose del campo, lo transformaron en un campo de exterminio de la NKVD, el criminal servicio secreto soviético, donde internaron a millares de integrantes de la resistencia polaca como Armia Krajowa (AK) y Narodowe Siły Zbrojne (NSZ).

Comandantes de Majdanek

  1. Karl Otto Koch (Septiembre de 1941 a julio de 1942)
  2. Max Koegel (Agosto de 1942 a octubre de 1942)
  3. Hermann Florstedt (Octubre de 1942 a septiembre de 1943)
  4. Martin Weiss (Septiembre de 1943 a mayo de 1944)
  5. Arthur Liebehenschel (Mayo de 1944 a 22 de julio de 1944)

Robert Faurisson opina sobre Majdanek

(entrevista de Bernardo Gil Mugarza)

B.G.M: ¿Que sucedió realmente en Majdanek?. Segun los polacos allí murieron millón y medio de personas.

R.F: En Majdanek, quizá más que en cualquier otro luger, al turista se le trata como a un idiota. Es el campo donde se le trae para ver el mayor numero de zapatos, como si estos fuesen la prueba de el extermino a cientos de miles de personas. De hecho, el campo de Majdanek contaba con numerosos talleres de peleteria, de fabricación de zapatos, etc.

A este respecto, me gustaría insistir sobre une supercherie muy corriente en la historia de la deportacion. Se muestran con complacencia montones de anteojos, de cabellos, de prótesis, de maletas y de zapatos, y se deja a entender que se trata de objetos pertenecientes a los difuntos. La verdad es muy distinta: toda Europa estaba en guerra (y semibloqueada) se procedía a la recuperación de todo. En cientos de miles de depósitos había millones de objetos recuperados. Algunos de ellos se distribuían a las personas que habían sido victimas de los bombardeos; otros eran desmontados para recoger, por ejemplo, los metales no ferrosos; otros, como por ejemplo los cabellos, se utilizaban para hacer alfombras y objetos de felpa. Es muy normal que en unos campos en los que se empleaba a una nutrida mano de obra en la fabricación de objetos diversos, se reuniera tanto material recuperado.

Muchos turistas se sienten subyugados por una vitrina en la que se ven unos bonitos cabellos de mujeres. Es posible que este pelo provenga de las internadas que, al llegar, eran casi rapadas, y no para humillarlas sino como medida de higiene, en un sitio en el que reinaban los piojos. Pero es igualmente posible que los cabellos procedían de una fábrica de alfombras y de felpas situada en Kietrz. Tengo un documento que prueba que el juez de instrucción Jan Sehn recomendó al director del Museo de Auschwitz que se hiciera cargo de esos cabellos para exponerlos en su museo. Es probable que el judío polaco Jan Sehn actuara de buena fe. Al descubrir el pelo en aquella fábrica dedujo eso, dada la atmósfera histérica de la época, que solo podía tratarse de cabellos de las víctimas de los alemanes.

B.G.M: ¿Siguio Vd. el desarrollo del proceso en 1979?

R.F: Sí, seguí el desarrollo del proceso de Dusseldorf, en el que se juzgó a los antiguos guardianes y guardianas del campo de Majdanek. Escribí a uno de los abogados para decirle que las cámaras de gas del campo solo eran cámaras de desinfección y que podía probarlo. No me respondio. Que yo sepa, ningún abogado de este largo proceso juzgó conveniente tocar este tema. Cada cual procuraba defender a su propio cliente contra las acusaciones de brutalidad. Mas, por otra parte, pienso que ni el tribunal ni los abogados creían en la existencia de cámaras de gas homicidas en el campo de Majdanek.

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