Conferencia de Wannsee

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El lugar de reunión en Villa Gross Wannsee al número 20
La Conferencia de Wannsee fue la reunión de un grupo de representantes civiles, policiales y militares del gobierno del Tercer Reich alemán, que tuvo como tema central la "Solución Final del Problema Judío" (Endlösung der Judenfrage). Fue celebrada en Berlín el 20 de enero de 1942.

Desarrollo y propósito

Al principio de la Conferencia, Reinhard Heydrich recordó a todos que acababa de ser nombrado responsable encargado de la preparación de la Solución Final de la cuestión judía en Europa (Endlösung der europäischen Judenfrage). Será en adelante responsable del conjunto de medidas necesarias para la Solución Final de la cuestión judía sin tener en cuenta los limites geográficos.

Heydrich resume a continuación la política antijudía llevada hasta entonces:

  • La exclusión de los judíos fuera de las esferas vitales del pueblo alemán.
  • La exclusión de los judíos fuera del espacio vital del pueblo alemán.

De hecho tras el avance fulminante del ejército alemán en el Frente del Este (Unión Soviética) Heydrich actúa, pues, en función de esta nueva situación:

Con la autorización previa del Führer, la emigración ha dado paso a otra posibilidad de solución: la evacuación de los judíos hacia el Este.

No se podrían sin embargo considerar estas acciones más que como paliativos, pero las experiencias prácticas ya recogidas en este sentido son de una importancia significativa para la futura solución final de la cuestión judía.

Esta solución definitiva sólo podía, en efecto, ser realizada tras la guerra y esta solución había sido siempre considerada de la misma forma: la expulsión de todos los judíos de Europa. Eso fue lo que dijo expresamente Hitler al Embajador en París, Abetz: el Führer le dijo que tenía la intención de evacuar a todos los judíos de Europa después de la guerra.

El texto de Wannsee

El Protocolo de Wannsee es el informe de la Conferencia que tuvo lugar el 20 de enero de 1942 y en la que participaron los Secretarios de Estado administrativamente interesados en la solución de la cuestión judía y los Jefes de Servicios encargados de su ejecución. Una lectura atenta del acta de la reunión, prueba que los alemanes consideraban una "solución final territorial (eine territoriale Endlösung) de la cuestión judía", que desembocaría en un "resurgimiento judío" en un espacio geográfico a determinar. Se trata de un texto donde no se nombran ni las cámaras de gas ni el exterminio, sino únicamente el traslado de los judíos al Este de Europa. Los detalles de esta conferencia, son numerosos, pero el alma del proyecto se ve reflejada en lo que sigue:

Entretanto, en vista de los peligros de la emigración durante la guerra y de las posibilidades en el Este, el Reichsführer SS y el jefe de la policía alemana habían prohibido la emigración de judíos.

El programa de emigración ha sido ahora reemplazado por la evacuación de los judíos hacia el Este como una posible solución ulterior, de acuerdo con la previa autorización del Führer.

Lógicamente esto sólo debe considerarse como un remedio temporal pero no obstante la solución momentánea del problema judío es de gran importancia.

Bajo la dirección adecuada los judíos deben ser llevados al Este, del modo oportuno, para su empleo como mano de obra, durante el curso de la solución final. En grandes grupos de trabajadores, separados por sexos, los judíos útiles para el trabajo serán enviados a dichas zonas y empleados en la construcción de carreteras, durante lo cual, sin duda alguna una buena parte perecerá por causas naturales.[1]

Los restantes que por último consigan sobrevivir y ya que esta es sin duda la parte que encontrará la mayor resistencia, deberán recibir el trato adecuado puesto que ellos, por ser fruto de la selección natural, habrán de ser considerados como el germen del futuro judío merecedor de obtener su libertad. (Ver lo que dice la historia).[2]

En el programa para la realización práctica de la solución final, se peinará Europa desde el Este al Oeste. El territorio del Reich, incluyendo el Protectorado de Bohemia - Moravia, será el primero, únicamente por razones de problemas domésticos y otras necesidades sociopolíticas.

Los judíos evacuados deben ser primero llevados grupo tras grupo a los denominados guetos de tránsito, para desde allí transportarlos más hacia el Este.

Una importante precaución para la entera ejecución de las evacuaciones, tal y como más tarde explicó el general SS Heydrich, consiste en establecer exactamente la categoría de personas que deben incluirse.

Se tiene intención de no evacuar a los judíos mayores de 65 años[3] sino enviarlos a un gueto adecuado a su edad (se cree que Theresienstadt).

Junto con estas categorías de ancianos - de los quizá 280.000 judíos que el 31-10-1941 se hallaban en el viejo Reich y en Austria, puede que el 30% supere los 65 años - deberán ir a los guetos para ancianos aquellos judíos con importantes heridas de guerra y los que tengan condecoraciones (la Cruz de Hierro de 1ª Clase). Con esta solución apropiada las numerosas excepciones posibles serán suprimidas de un plumazo.

En relación con el problema del efecto de la evacuación judía en la vida económica, el secretario de Estado Neumann dijo que los judíos empleados en industrias de guerra vitales no deben ser evacuados por ahora en tanto que no haya substitutos disponibles.

El general SS Heydrich señaló que estos judíos, de acuerdo con las directivas aprobadas por él para la conducción de las evacuaciones actuales, no serían evacuados.

El secretario de Estado Dr. Buehler dice que el Gobierno General aceptaría gustoso el comienzo de la solución final de este problema extraordinario y porque las obligadas previsiones de mano de obra no obstruirían el curso de esta acción... Además, de los dos millones y medio de judíos en cuestión, la mayoría no son útiles para el trabajo... sólo pide una cosa: que el problema judío de este territorio se solucione tan rápidamente como sea posible.
Conferencia de Wannsee, NG-2586-G.

Esta es la prueba documental concisa de que no existía un programa de exterminio; la política alemana consistía en evacuar a los judíos hacia el Este. Además, no era necesario capturar los documentos alemanes para conocer este hecho. Era bien sabido durante la guerra, y durante los inicios del programa de reasentamiento se dijo y se comentó incontables veces en la prensa aliada. En el caso de los judíos vieneses deportados a Polonia a comienzos de 1941, el New York Times dijo incluso que "encontraron sus nuevos hogares mucho más cómodos de lo que esperaban o nunca se atrevieron a esperar". Posteriores noticias acerca del programa de reasentamientos no lo describen tan favorablemente, pero por lo menos la prensa decía aproximadamente lo que estaba ocurriendo.

El único aspecto concreto del programa de evacuación hacia el Este que concuerda por lo general con las acusaciones exterminacionistas es que muchos judíos enviados a los campos de Polonia no regresaron, o por lo menos no a sus antiguos hogares. Aparentemente este ha sido el motivo de que mucha gente con información de más o menos primera mano sobre ciertas personas, hayan creído las acusaciones de exterminio. Sin embargo, la situación es básicamente simple. Estos campos servían obviamente como campos de tránsito en el programa de evacuación hacia el Este. Hemos visto que en Birkenau existía un anexo especial que servía como campo de paso para los judíos de Theresienstadt, y que muchos judíos provenientes de Holanda también pasaron por Auschwitz. El campo de prisioneros de Lublin también jugó en ocasiones este papel. Treblinka, que era un campo de trabajo pero que no parece haber sido administrado por la WVHA, sirvió claramente de campo de paso, en especial para los judíos de Varsovia. Lo mismo que con Auschwitz, el historiador Gerald Reitlinger se encuentra con que los supuestos hechos conocidos relativos a gaseamientos en Treblinka son difíciles de poner de acuerdo entre sí. Sobibor recibía la denominación explícita de campo de tránsito.

Es llamativo el hecho de que estos documentos constituyen una prueba muy sólida de que no existió un programa de exterminio, sino de evacuación hacia el Este, y aún así, no son omitidos por los exponentes del exterminacionismo, sino que al contrario, son presentados constantemente como prueba de que el programa de exterminio existió en realidad. Pero para poder sostener esto, historiadores como Reitlinger y Raul Hilberg han forzado las interpretaciones para adecuarlas a sus conclusiones haciendo énfasis en que esta idea del exterminio va implícita en el conjunto de los documentos del tomo 13 del NMT. Así pues, dicen, sin aportar ninguna clase de pruebas, que "la evacuación hacia el Este es la expresión en clave para exterminio".

Conclusión

La Conferencia de Wannsee, del 20 de enero de 1942, en la que se ha pretendido, durante más de medio siglo, que fue en ella donde se tomó la decisión de exterminar a los judíos europeos, desaparece, a partir de 1984, de la propia literatura de los más feroces enemigos de los revisionistas. En el Congreso de Stuttgart de mayo de 1984 esta interpretación fue explícitamente abandonada.[4] Y en 1992, Yehuda Bauer escribe en The Canadian Jewish News del 30 de enero que esta interpretación sobre Wannsee era "tonta" (silly).

Los historiadores funcionalistas Ernst Nolte y Arno Mayer desmienten que la conferencia hubiera tratado sobre un exterminio encubierto. Finalmente el más reciente portavoz de los historiadores ortodoxos antirrevisionistas, el farmacéutico Jean-Claude Pressac, confirma esta nueva revisión de la ortodoxia:

El 20 de enero, se celebró en Berlín la Conferencia de Wannsee. Si una acción de expulsión de los judíos hacia el Este fue considerada como la evocación de una eliminación natural por el trabajo, nadie habló entonces de liquidación industrial. En los días y las semanas que siguieron, la Bauleitung de Auschwitz no recibió ni una llamada, ni un telegrama, ni una carta solicitando el estudio de una instalación adaptada para tal fin.
Jean-Claude Pressac, Les Crématoires d'Auschwitz[5]

Incluso, en su Cronología recapitulativa, indica, en la fecha del 20 de enero de 1942: Conferencia de Wannsee sobre la expulsión de los judíos hacia el Este. El exterminio ha sido revisado: se trata tan sólo de expulsión.

Es igualmente extraordinario que en todo este tema que tiene por objetivo probar la tesis del exterminio no se haga alusión al documento que, tras el de Wannsee, era, se decía, el más decisivo: la carta de Hermann Goering a Reinhard Heydrich del 30 de julio de 1941 en la que se afirmaba que la solución final significaba exterminio, y no traslado fuera de Europa.

Referencias

  1. N. Los historiadores oficialistas, partiendo de sus conclusiones preconcebidas, toman este extracto como prueba de que la intención era matar a los judíos por cualquier medio posible como el del "agotamiento físico". Lo que más bien se refleja aquí, es que los alemanes contemplaban las pérdidas de trabajadores, como cuando por las condiciones de la guerra se contemplan las bajas en un frente militar, a pesar de que dichas pérdidas serían el resultado de "causas naturales", tales como la vejez.
  2. N. Con estas líneas se refuta de una vez por todas, esa idea del exterminio, dejando expresamente la intención de liberar a los prisioneros que sobrevivieran a las duras condiciones de los campos una vez terminada la guerra.
  3. N. Según la historia oficial, la palabra "evacuar" es una palabra en clave que significa "asesinar", pero en este párrafo esa idea se ve contradicha pues también se ha afirmado que las personas de edad avanzada habrían sido las primeras en ser asesinadas por no ser "aptas para el trabajo"
  4. Eberhard Jaeckel y Jurgen Rohwer, Der ord an den Juden im Zweiten Weltkrieg (La muerte de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial) D. V. A. 1985 p. 67
  5. Jean-Claude Pressac, Les Crématoires d'Auschwitz, CNRS Ediciones, París, 1993. p. 35

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