Semana Trágica

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Frente de los Talleres Metalúrgicos Vasena

Se conoce como la Semana Trágica a la insurrección subversiva más importante de Argentina, de un movimiento armado que intentó apoderarse del poder en forma violenta y que se extendió por casi todo el territorio en enero de 1919.

Terror Rojo

En los años que culminaron en la Semana Trágica, hubieron varios actos de violencia por parte de los anarquistas y obreros que tomaron el camino de la violencia. En 1907, la Liga Feminista-Anarquista se estableció en Buenos Aires. Hacia el final de esta década surgió una situación en la que la brutalidad de las autoridades y la militancia de los obreros se incitaron mutuamente a mayor violencia. En 1908, el presidente argentino José Figueroa Alcorta escapó un atentado contra su vida, cuando le arrojaron una bomba anarquista contra su automóvil mientras conducía en la Buenos Aires. El 1 de mayo de 1909, una gran demostración de obreros marchó por Buenos Aires y fue quebrada por la policía, resultando en 12 muertos y cien heridos.[1]Se informó en ese momento que los anarquistas habían provocado la violencia.[2]El 15 de noviembre de 1909, los funcionarios del gobierno volvieron nuevamente a entrar en pánico cuando un anarquista de 19 años, el inmigrante judío Simón Radowitzky, mató con una bomba de mano al jefe de la policía Bonaerense, Ramón Falcón y a su conductor Alberto Lartigau, mientras viajaban por la calle Callao.

El 16 de octubre de 1909, explotaron bombas en el consulado español en la ciudad de Rosario, hiriendo a un anarquista y dañando severamente el edificio. A fines de 1909, como resultado del asesinato de Falcón, se formaron los autodenominados "estudiantes patrióticos" mejor conocidos como la Juventud Autonomista.

El 25 de mayo de 1910, en un esfuerzo por interrumpir las celebraciones que marcaban el primer centenario de la Revolución de Mayo, un anarquista le dio una bomba a un niño para que lo plantara dentro de una catedral bonaerense, pero la bomba explotó antes de tiempo y el menor fue muerto y otro perdió ambos brazos.[3] El 28 de junio 1910 otra bomba explotó dentro el Teatro Colón[4] y 20 cuidadanos resultaron heridos y como consecuencia el Senado y la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que impone la pena de muerte para aquellos anarquistas responsables de muertes.[5]El 9 de julio 1916, un anarquista intento asesinar a balazos al presidente Victorino de la Plaza. El atentado tuvo lugar mientras el presidente argentino atendía en la capital argentina un desfile militar durante las celebraciones que marcaban el primer centenario de la independencia argentina.[6]El 9 de febrero de 1918, hubieron violentas huelgas en todas las cuidades principales de Argentina y tropas del ejército fueron enviados a las zonas de disturbios despues que cientos de anarquistas destrozaron vías del trenes y quemaron carros cargados de trigo.[7]Los militantes simpatizantes de la Revolución Rusa hasta editaban y repartian un periódico entre los soldados conscriptos.[8]

Liga Patriótica Argentina

Para hacer frente al terror izquierdista, surgieron grupos de jóvenes conservadores y militares con tendencia abiertamente fascista que propugnaban frenar la chusma radical con sus propias manos. Así surgieron grupos abiertamente antiyrigoyenistas como la Liga Patriótica Argentina y su satélite diario La Fronda.[9]

En los enfrentamientos, surgieron grupos como la llamada Liga Patriótica Argentina, creadas para defender los valores nacionales y la tradición. Estos grupos no dudaron en perseguir y ajusticiar a dirigentes obreros y anarquistas. Así, apalearon y detuvieron a judíos, rusos, polacos y alemanes, entre otros.

Comienzo de la Semana Trágica

Diferentes corrientes del pensamiento marxista y anarquista llegaron a las costas del Río de la Plata de la mano de algunos inmigrantes europeos. La reciente experiencias de la Revolución Rusa era vista como un estímulo por los judíos para apoderarse de las instituciones locales. Simultáneamente, se daba en Argentina un incipiente proceso de industrialización en forma paralela al modelo agroexportador imperante, lo que permitió la formación de un proletariado urbano.

Los sucesos comenzaron el 7 de enero con una huelga en los Talleres Metalúrgicos Vasena en la Ciudad de Buenos Aires, que se encontraban donde hoy se encuentra la Plaza Martín Fierro (Barrio San Cristóbal). Los huelguistas decían que reivindicaban la reducción de la jornada laboral de 11 a 8 horas, mejores condiciones de salubridad, la vigencia del descanso dominical, el aumento de salarios y la reposición de los delegados despedidos. Los verdaderos propósitos eran otros.

El jefe de policía, Elpidio González decidió ir personalmente a los talleres para negociar con los huelgistas, antes de que la situación se tornará más violenta. Los huelguistas desconocieron su autoridad y los anarquistas intentaron agredirlo volcando e incendiando el vehículo policial en el que había llegado. Esta acción provocó la muerte del Subteniente Antonio Marotta, jefe del pelotón de seguridad.[10][11]

Un disturbio entre los obreros en huelga terminó con la intervención de la policía, que disparó con armas largas contra la multitud. Los disturbios no tardaron en extenderse a las zonas cercanas, con rotura de vidrios y levantamiento de adoquines de las calles. Hubieron cuatro obreros muertos y más de treinta heridos, algunos de los cuales fallecieron después. En estos enfrentamientos, los huelguistas matan a tiros a un joven nacionalista, el estudiante Pascual Arregui de la Manifestación Patriótica.

Los "Rusos"

Las asociaciones obreras del momento, la Federación Obrera Regional Argentina del IXº Congreso (FORA del IXº), dominada por socialistas, comunistas y sindicalistas y la Federación Obrera Regional Argentina del Vº Congreso (FORA del Vº), anarquistas, propiciaron una huelga general que se dio a partir del día 9 de ese mes. Ambas federaciones tenían en su mayoría a dirigientes judíos.

Desde las 15:00, numerosos obreros se convocaron para asistir al entierro el día 7. A las 17:00, llegaron al Cementerio de la Chacarita de la Ciudad de Buenos Aires. Algunas fuentes aseguran que el primer tiro vino por parte de los obreros​, y desencadenó una ola de violencia en todo Buenos Aires.[12]Lo concreto es que miembros del Regimiento de Caballería 8 al mando del Capitán del Ejército Luis A. Cafferata, reforzados por voluntarios civiles de la Liga Patriótica Argentina y algunos Bomberos comenzaron a disparar contra los anarquistas. Esta acción es impulsada principalmente por sectores revolucionarias.

El diario La Prensa contabilizó 8 muertos, el diario socialista La Vanguardia elevó la suma a más de cincuenta. Este incidente marcó el inicio de una lucha ordenada y ya largamente planeada por los apátridas contra la policía.

Insurrección anarquista

Al oscurecer el 7 de junio, un grupo de huelguistas matan a tiros en la calle Pueyrredón al Sargento del Ejército Ramón Díaz[13], y en la calle Corrientes fué muerto el jefe de un pelotón de fusileros, Subteniente del Ejército Agustín Ronzoni y un hombre civil al ser atacados por los huelgistas. Un pelotón bajo el mando del Sargento del Ejército Bonifacio Manzo cae en una emboscada nocturna y una compañía de fusileros del Regimiento de Infantería 7 recurrió al uso de ametralladoras Vickers para repeler a los atacantes en los combates nocturnos.[14]Esa noche, el Regimiento de Infantería 3 se ve obligado a intervenir y liberar a 400 trabajadores que se negaron a participar en las huelgas y que ahora se encontraban atrapados en los Talleres de Vasenala por los anarquistas quienes planeaban incendiar el edificio y quemarlos vivos.[15]Los conductores de ambulancias y los médicos a bordo tuvieron que salir armados con revólveres en la oscuridad para poder defenderse de los huelguistas que buscaban venganza.[16]

Refuerzos militares

Al día siguiente el Coronel Luis Dellepiane amenaza con "emplazar la artillería en la plaza del Congreso y atronar con los cañones toda la ciudad" si la violencia de ambos bandos no cesa. Mientras tanto, una compañía del ejército instalado frente a la fábrica abre fuego contra oleadas de obreros y en otros lugares dos policías (Cabo Teófilo Ramírez y el Agente Angel Giusti) son muertos al ser sobrepasados por cientos de huelguistas armados.[17]

El 12 de enero, los Regimientos de Caballería 5 y 12, apoyados por un entero regimiento de artillería de montaña de Los Andes y 300 soldados de la infantería de marina llegan a Buenos Aires como refuerzos por vía marítima.[18]

Mientras tanto, algunos de los sectores huelguistas querían reanudar la lucha y en la mañana del 13 de enero trataron de apoderarse de las armas de una estación de policía, pero se vieron obligados a retirarse después de encontrarse bajo fuego de un destacamente naval recien llegados del crucero ARA San Martín.[19]

Ley marcial

En resumen, la enérgica represión de la policía, el ejército (entre cuyos oficiales contaba con el entonces teniente primero Juan Domingo Perón), sumado a la actuación de la Liga Patriótica Argentina y las presiones del Yrigoyenismo para que Pedro Vasena, dueño de la fábrica, aceptara los reclamos de los obreros lograron dar punto final al movimiento el 17 de enero de 1919.

De todos modos, los obreros superaban a los policías y los grupos paramilitares; el diario La Prensa mencionaba la amenaza de "guerra revolucionaria". Ante esta situación el presidente Hipólito Yrigoyen puso la ciudad bajo las órdenes militares del Coronel Luis Dellepiane, quien movilizó tropas por toda la ciudad, dando fin a los enfrentamientos en las calles que dejaron un saldo cercano a 1.000 muertos y lesionados.

Finalmente, todo volvió a sus carriles normales gracias a los valientes y esforzados policías, soldados y marinos, que en 1919 reprimieron a los agitadores marxistas y devolvieron la paz a la nación.

Baja de ambos bandos

El diario Vanguardia afirmó que hubieron más de 700 muertos durante la Semana Trágica, así como 2.000 heridos; con la represión militar resultando en más de 50.000 detenciones en las semanas siguientes.

La profesora Patricia Marchak estima que el número verdadero de huelgistas muertos en el levantamiento y la represión militar en un poco más de 100.[20]El diario La Nación informa que el número de huelgistas muertos en el levantamiento fue alrededor de 100 y 400 heridos. Octavio A. Pinero, jefe policial que participó en la Semana Trágica prestando servicios en la Comisaría 9a., sostiene que hubo 141 muertos y 521 heridos, 108 dé los cuales eran graves.[21]

Las fuerzas policiales informan haber sufrido tres muertos y 78 heridos. El Ejército Argentino informa haber sufrido cinco muertos y cerca de 100 heridos.

Distorsión de la historia

La historia de la famosa Semana Trágica de enero de 1919, como tantos otros sucesos del período 1880/1930, ha sido monopolizada por los propagandístas anarquistas, marxistas y judío. Se citan entre ellos y así, mintiendo, han falsificado un hecho fundamental del pasado argentino.

Por obra y gracia de la judeomasonería, del marxismo, del anarquismo y de la prensa liberal-burguesa, hicieron creer que los victimarios se convirtieron en víctimas. Afirman que todo fue un invento policial y de la reacción.

La verdad nos muestra de modo irrebatible el carácter subversivo del movimiento -cuidadosamente planificado- que comenzó con la huelga de Vasena y el papel protagónico de los judíos. Negar este aspecto esencial, es impropio de quien pretenda analizar seria y objetivamente los sucesos y que, además se respeta a sí mismo. Por otro lado, son los judíos quienes han introducido esta cuestión negando toda responsabilidad en el alzamiento y acusando de "progroms" y asesinatos de inocentes israelitas a las fuerzas policiales, militares y civiles que actuaron en el aplastamiento del mismo.

Artículos relacionados

Bibliografía

  • Federico Rivanera Carlés. "El judaísmo y la Semana Trágica" (1986). Instituto de Investigaciones sobre la cuestión Judía.
  1. BUENOS AIRES TRAGEDY
  2. AN ANARCHISTS' RIOT
  3. BOMBS IN ARGENTINA. BOY BLOWN TO AMOMS.
  4. Otra bomba es arrojada a la platea del teatro Colón cuando está colmada de asistentes a la representación de una ópera, causando muchos heridos. Historia política y constitucional de la Argentina: Desde 1868 hasta 1989", Ambrosio Romero Carranza, ‎Alberto Rodríguez Varela, Eduardo Ventura , pág. 381, A-Z Editora, 1993
  5. FIND BOMB FACTORY. Argentine Capital Stirred by Uncovering Anarchists Lair.
  6. EFFORT MADE TO KILL PRESIDENT OF ARGENTINE
  7. Anarchy Reigns in Argentina When General Rail Strike Brings Riots
  8. "Los anarquistas simpatizantes de la Revolución Rusa editaban un periódico para los soldados y hacían un activo trabajo en los cuarteles." El marxismo y la revolución argentina, Tomo II, Otto Vargas, p. 152, Editorial Agora, 1999
  9. http://www.megahistoria.com.ar/historia/argentina/nacionalismooligarquico.html
  10. "En la ocasión resultó muerto el subteniente Antonio Marotta, del Ejército Nacional." Historia de la Policía Federal Argentina: 1916-1944, Adolfo Enrique Rodríguez, p.38, Biblioteca Policial, 1978.
  11. YRIGOYEN Y LA SEMANA TRÁGICA. REFUTANDO A FELIPE PIGNA
  12. "Individuos armados con revólveres dispararon contra la caballería que respondió con una lluvia de tiros contra la multitud, en cuestión de minutos se inició una conflagración general." The Tragic Week of January, 1919, in Buenos Aires: Background, Events, Aftermath, John Raymond Hébert, p.138, Georgetown University, 1972.
  13. La Semana Trágica de 1919: Precedida por un Estudio de los Antecedentes de la Inmigración y Rebelión Social, Tomo II, Enrique Díaz Araujo, p.111, Universidad Nacional de Cuyo, 1988.
  14. "Así de violento fue el ataque que era necesario utilizar la ametralladora de uno de los transportes." The Tragic Week of January, 1919, in Buenos Aires: Background, Events, Aftermath, John Raymond Hébert, p.137, Georgetown University, 1972.
  15. "Los Talleres de Vasena, próximos al Riachuelo, en cuyo interior seguían desempeñándose 400 obreros, con custodia de de agentes y bomberos, fueron atacados por más de 10.000 personas que pretendían incendiarlos junto con sus ocupantes, y se hizo necesaria la intervención del Regimiento 3 de Infantería, para liberar a los sitiados." Historia de la Policía Federal Argentina: 1916-1944, Adolfo Enrique Rodríguez, p.37, Biblioteca Policial, 1978.
  16. "Los conductores de ambulancias y los médicos tenían que ir armados para defender sus propias vidas en sus recorridas de misericordia en la cuidad." The Tragic Week of January, 1919, in Buenos Aires: Background, Events, Aftermath, John Raymond Hébert, p.146, Georgetown University, 1972.
  17. "Los días 10 y 11 las comisarias 2a., 4a., 6a., 9a., 21a., 24a. y 29a. repelieron intentos de asaltos. En la Sección 24a. fue muerto el cabo Teófilo Ramírez y el agente Angel Giusti." Historia de la Policía Federal Argentina: 1916-1944, Adolfo Enrique Rodríguez, p.38, Biblioteca Policial, 1978.
  18. "Acts of Anarchy Continue", The News and Courier, 13 January 1919
  19. The Tragic Week of January, 1919, in Buenos Aires: Background, Events, Aftermath, John Raymond Hébert, p.159, Georgetown University, 1972
  20. God's Assassins: State Terrorism in Argentina in the 1970s, Patricia Marchak, p. 47, McGill-Queen's University Press, 1999
  21. Octavio A. Pinero, oficial que participó en la Semana Trágica prestando servicios en la Comisaría 9a., sostiene que hubo 141 muertos y 521 heridos, 108 délos cuales eran graves. El Judaísmo y la Semana Trágica: La Verdadera Historia de los Sucesos de Enero de 1919, Federico Rivanera Carlés, p. 202, Instituto de Investigaciones sobre la Cuestión Judía, 1986