Nacionalsocialismo

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Insignia oficial del NSDAP

El Nacionalsocialismo o Nacional Socialismo (abreviado frecuentemente NS) es la ideología en la que se sustentó el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, (NSDAP) guiado por su líder, Adolf Hitler y que gobernó Alemania entre el 30 de enero de 1933 y el 20 de mayo de 1945 durante el Tercer Reich.

Entre sus mayores objetivos figuran la consecución de un espacio vital alemán (Lebensraum) en el cual poder autogobernarse sin intervenciones extrañas a la nación, por medio de un Estado autárquico (autosuficiente) y socialista (la sociedad trabaja en unidad por el bien común) con conciencia nacionalista, en la que la raza y la herencia genética y cultural son los valores rectores que dan cohesión natural a la nación.

A diferencia de otros movimientos fascistas, el nacionalsocialismo, no se define a sí mismo como una doctrina política sino como una cosmovisión (Weltanschauung), es decir, una forma de vida y de ver el mundo inherente al hombre ario. Esta cosmovisión implicaba no sólo una revolución política y económica en Europa, sino también una revolución biológica, filosófica y espiritual. Según su concepción de la historia, los hechos históricos son guiados y establecidos por un pequeño número de individuos excepcionales que siguen un ideal mayor.

Si bien el nacionalsocialismo comenzó como un movimiento nacionalista alemán de carácter pangermanista, con el tiempo fue adquiriendo un carácter paneuropeo, lo que se demostró en la práctica con las divisiones de la Waffen-SS. Aunque el nacionalsocialismo fue derrotado militarmente en la Segunda Guerra Mundial, aún existen muchas organizaciones que profesan esta ideología por todo el mundo.

Contenido

Orígenes

Artículos principales: Ariosofía, Pangermanismo y Völkisch


El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) tiene su origen en una de tantas asociaciones (bund) en las que el pueblo alemán tendía a organizarse de forma natural. En este caso se trataba de la Germanenorden (la Orden de los Germanos), fundada el 12 de marzo de 1912, que también incorporaba La liga del Martillo (Hammerbund) y otros grupos de carácter nacionalista y antijudío.

En mayo de 1914, la Germanenorden (GO) convocó a todas las asociaciones nacionalistas germánicas a un congreso, con el objetivo de crear una sociedad secreta que pudiera hacer frente al poder mundial del judaísmo. En agosto, los miembros de la GO eran ya varios millares, afiliados a centenares de logias en las cuales las ideas de Guido von List y Lanz von Liebenfels eran apreciadas tanto por su investigación de la antigua tradición aria como por su antijudaísmo.

En 1913 Rudolf von Sebottendorff se afilia a la Germanenorden, convirtiéndose en responsable de su sección bávara. Con él encontramos al joven Walter Nauhaus, estudioso de las tradiciones esotéricas, y a otros exponentes de aquella cultura pangermanista en la cual se daba tanto el esoterismo como la investigación histórica en la línea de List, buscando la cultura aria original para contraponerla al poder mundial judío, en el cual veían la mayor amenaza, como corruptor legendario de la raza aria, la cual había venido degenerando desde el final de la Edad de Oro. Por este motivo, la logia realizaría una labor de información y propaganda racial con demostraciones científicas de la decadencia provocada por la mezcla con otras razas.

Sebottendorff afirmó que las obras de List y Liebenfels "eran un inestimable patrimonio de datos digno de tenerse en cuenta, a pesar de su mística a ultranza" y sostuvo que Philipp Stauff, conocido por sus investigaciones rúnicas, había reunido en la Asociación de los seguidores de List a los auténticos discípulos de éste. La logia berlinesa de la Sociedad Guido von List se escindió y en 1912 Stauff y sus colaboradores entraron a formar parte de la Germanenorden (GO). Por tanto, disponemos de un respaldo documental sólido para afirmar que, desde esas fechas, la GO tenía en su interior guías como Stauff, Nauhaus, Sebottendorff y otros que aprobaban y practicaban las enseñanzas de List y Liebenfels.

Las ceremonias importantes se realizaban durante los solsticios, como era costumbre entre los antiguos germanos, y el emblema de esta sociedad incluía una esvástica, según las enseñanzas de la ariosofía. Los adeptos de la GO llevaban asimismo un anillo rúnico; el mismo anillo de poder –diseñado por Karl Wiligut, conocido como "Weisthor", el consejero-mago del Reichsführer SS Heinrich Himmler. El 18 de agosto de 1918 la logia bávara de la GO cambió oficialmente su nombre por el de Sociedad Thule, como cobertura para las actividades políticas. En este contexto, Thule Bund significa el regreso a la mítica Edad de Oro en lo que esta sociedad consideraba la época donde se originó la raza aria. Las ceremonias de iniciación reclamaban la mítica patria nórdica y ligaban el ritual masónico con la religiosidad wotánica solar, algo evidente en los símbolos de la esvástica y en la imagen de Odín-Wotan que reproducían los pliegos oficiales de la logia.

Entre los invitados de la Sociedad Thule a dictar conferencias encontramos a personajes que habrían de jugar un papel clave en el NSDAP, como Alfred Rosenberg, articulista del Muenchener Beobachter (el periódico de la Sociedad Thule que se transformaría en el Völkischer Beobachter, órgano oficial del Partido Nacionalsocialista), o al futuro ministro de cultura, Dietrich Eckart, maestro espiritual de Hitler. Otro miembro destacado de esta sociedad era Rudolf Hess, estudioso de esoterismo, gran amigo de Hitler y también de Hans Frank, que sería el futuro gobernador de Polonia en 1939.

Adolf Hitler, después de combatir en la Primera Guerra Mundial, donde es condecorado con la Cruz de Hierro de Primera Clase, y ser herido en las trincheras, regresó a Munich, donde trabajó como informador de la policía militar, interesada en reunir información sobre algunos grupos que operaban en dicha ciudad. Con este objetivo, en septiembre de 1919, el futuro Führer participó en una reunión del Partido Obrero Alemán (Deutsche Arbeiterpartei) (DAP), el Partido de los Trabajadores Alemanes y pantalla política de la Orden o Sociedad Thule, fundado el 5 de enero de ese mismo año en una cervecería de Munich por Anton Drexler, miembro de la Sociedad Thule.

Hitler quedó vivamente impresionado por las ideas del nuevo partido –que estaban en perfecta sintonía con las suyas– y presentó a sus superiores un informe favorable. Volvió a visitar el grupo y se inscribió en el mismo como afiliado número 7. Poco tiempo después asumía la presidencia y la organización acabó adoptando el nombre de Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP).

Doctrina

Artículos principales: Mein Kampf y Sangre y Suelo


Para poder describir, de forma neutral y sin prejuicios ideológicos, las definiciones y conceptos de una doctrina, se debe remitir a las fuentes primarias de dicha doctrina y no a la propaganda que se opone a ella. Sólo después de una descripción formal, se puede elaborar una crítica de la doctrina.

Para los nacionalsocialistas, su doctrina es más que una ideología social, política y económica: es una forma de vida y una forma holística de ver e intepretar el mundo.

Como toda cosmovisión, en el nacionalsocialismo existe una parte esencial y una parte accesoria. La parte esencial es inalterable, se compone de aspectos espirituales: valores y principios inmutables asociados en forma y origen a la humanidad indoeuropea (aria). La parte accesoria, en cambio, está compuesta por los aspectos materiales: los sociales, políticos y económicos, y puede ser modificada de manera práctica con el fin de adaptarse a las circunstancias del tiempo y el espacio. Estos elementos pueden inclusive adaptarse a las necesidades de otras razas, y a través del ejemplo ario, poderse establecer como una doctrina con elementos esenciales inherentes de esas razas, pero ya del todo distintos de los de la fuente aria.

Proacción

Toda ideología, digna de ser llamada como tal, se fundamenta en la proposición, la proacción y la afirmación, nunca en la reacción y la negación. Esto significa que para fundamentar su existencia, el nacionalsocialismo no depende de elementos ajenos o externos; no necesita negar nada para afirmarse a sí misma.

El nacionalsocialismo fundamenta su existencia en sus valores esenciales y rectores:

  • La conservación, protección, desarrollo y trascendencia de la raza blanca, de su cultura y de sus tradiciones.
  • El respeto a la vida, a la Naturaleza y a sus leyes, estudiadas por las ciencias naturales.

Por tanto, dichos valores se basan plenamente en el amor y no, como la propaganda afirma, en el odio.

La oposición del nacionalsocialismo a distintos elementos ajenos, como el marxismo, el neoliberalismo, el sionismo o el homosexualismo, etc. se genera debido a que éstos atentan directamente contra los valores proactivos que defiende el nacionalsocialismo. La propaganda que se opone al nacionalsocialismo sólo ha difundido, de forma bastante manipulada, la característica reactiva del nacionalsocialismo haciéndola ver como su única razón de ser, mientras que en realidad se trata de una característica meramente circunstancial y secundaria surgida para proteger sus verdaderos ideales.

Cooperación entre clases

En lugar de buscar la abolición de las clases sociales, lo cual considera una utopía impracticable, el nacionalsocialismo adopta un socialismo participativo, cooperativo y solidario en oposición a la concepción marxista de la lucha de clases.

En el aspecto social, el nacionalsocialismo no busca una sociedad de castas y rangos sociales basados en el dinero (como sucede en el capitalismo), y no intenta incitar el odio entre clases para conducir una lucha fraticida en la que una clase se impone a la otra (como sucede en el comunismo), sino que, hermanando a todos los miembros de la sociedad, reúne las fuerzas de la nación en un todo orgánico y sinérgico, para de este modo obtener una cohesión social sin fisuras; una unidad nacional basada no en una religión, ni en una igualdad artificial y ficticia de las clases, sino sólo en la realidad científica de la raza.

Para el nacionalsocialismo no existen clases altas ni bajas, superiores o inferiores, ni tampoco clases opuestas, sólo existen clases con diferentes habilidades sociales, interdependientes, partes de un todo, cuyas diferencias se aprovechan para hacer funcionar a una nación. Las diferencias entre las clases sociales son cualitativas y no cuantitativas, todos los oficios y profesiones son importantes para el desarrollo de la nación.

Conciencia racial

Artículos principales: Racialismo, Eugenesia y Nación


La propaganda de posguerra distorsionó deliberadamente la ideología racial de Hitler y del nacionalsocialismo. Observando los detalles de su doctrina racial, se puede observar que el racismo alemán estaba destinado únicamente a la conservación y desarrollo de la llamada raza aria, y no a la destrucción de otras razas:

El racismo alemán ha sido deliberadamente distorsionado. Nunca fue un racismo "anti-otra raza". Fue un racismo pro-alemán. Concernía con hacer a la raza alemana fuerte y saludable en todos los sentidos. Hitler no estaba interesado en tener a millones de degenerados, si estaba en su poder el no tenerlos. Hoy uno encuentra una rampante adicción al alcohol y a las drogas por todas partes. A Hitler le importaba que las familias alemanas estuvieran sanas, se preocupaba de que criaran hijos saludables para la renovación de una nación sana. El racismo alemán significaba volver a descubrir los valores creativos de su propia raza, redescubrir su cultura. El racismo nacionalsocialista no estaba en contra de las otras razas, sino a favor de su propia raza. Su objetivo era la defensa y la mejora de su raza, y deseó que todas las otras razas hicieran lo mismo para ellas mismas.

El nacionalsocialismo respeta el derecho natural de cada raza a existir, a vivir dentro de su propio espacio vital y a luchar por él:

El hecho de que una raza quiera mantenerse pura, demuestra precisamente su fuerza vital y su voluntad de vivir. Me parece algo normal que cada cual posea su orgullo racial, y esto no significa en absoluto despreciar a los demás. Nunca tuve la opinión de que tal vez los chinos fueran racialmente inferiores. Ambos pertenecemos a viejas culturas y admito francamente que su tradición es mayor que la nuestra. Tienen todo el motivo de estar orgullosos de ello, al igual que nosotros estamos orgullosos del círculo cultural al cual pertenecemos. Hasta creo que será tanto más fácil llegar a un entendimiento con los chinos y japoneses cuanto más persistan en su orgullo racial.

La raza es una realidad biológica, al igual que las especies y los géneros sexuales. No es una construcción sociocultural como afirma el negacionismo de la raza. La raza es un factor que influye en el 90% del desarrollo físico, mental y espiritual, no sólo de una nación, sino del ser humano en su propio ser individual. Contrariamente a las sociedades multirraciales, una sociedad racialmente homogénea posee una identidad propia y única que a su vez genera una unidad natural entre sus miembros que, en lugar de presentar intereses opuestos, actúan en consonancia por el bien común. Cualquier otro elemento que intente sustituir a la raza como factor de cohesión, tal como la religión, sólo generará una unidad artificial, temporal y frágil.

No existe un conflicto inherente entre las razas. Los conflictos raciales ocurren sólo cuando una raza invade el espacio vital de otra, violando su identidad fundamental. Las doctrinas que promueven el multirracialismo o multiculturalismo en realidad no están a favor de las razas, o de la diversidad humana, sino al contrario, atentan contra su existencia provocando un gradual genocidio.

La nacionalidad natural

La nación, según la concepción nacionalsocialista, es una realidad étnica-racial y no un contrato social. El nacionalsocialismo reivindica el concepto de la nación étnica (se es nacional de un Estado en base a factores naturales, biológicos y culturales), en fuerte oposición a la nación contractual (se es nacional de un Estado sólo por haber nacido en él, por una ficción jurídica) establecida por la judeomasonería y la "Ilustración" durante la "Revolución Francesa". Para el nacionalsocialismo, por lo tanto, la nación es un ente concreto, orgánico y colectivo, cuyos miembros comparten un mismo legado genético y cultural, y la verdadera nacionalidad se fundamenta en la identidad racial.

El nacionalsocialismo subraya el elemento racial en las tesis del fascismo pero dista mucho de ser un movimiento xenófobo. Varios líderes y arquitectos de la ideología nacionalsocialista y del Partido nacieron en distintos países. Así, Alfred Rosenberg, filósofo oficial del Reich, nació en Estonia; Walter Darré, Ministro de Agrigultura e impulsor de la doctrina de Blut und Boden, nació en Argentina; Rudolf Hess, lugarteniente de Hitler, nació en Egipto; y el propio Adolf Hitler nació en Austria.

Este hecho, además, concuerda con el ideal de nación y nacionalidad defendida por el nacionalsocialismo, estructurado con el principio del Ius sanguinis o derecho de sangre, bajo el cual el individuo adquiere la nacionalidad de sus ascendientes por el hecho de su filiación biológica o étnica, sin importar el lugar de nacimiento.

La nacionalidad (...) no estriba precisamente en el idioma, sino en la sangre.
Adolf Hitler, Mein Kampf, Capítulo II: El Estado.

Para el nacionalsocialismo, que varios individuos hayan nacido en mismo un Estado, en una misma área geográfica, hablen el mismo idioma y compartan varios rasgos culturales en común, no es suficiente para construir una identidad nacional. Ninguno de los jerarcas nacionalsocialistas que nacieron fuera de Alemania, se asumieron como miembros leales de aquel Estado en el que habían nacido, sino que trascendiendo los conceptos geográficos, tomaron conciencia de su sangre y lucharon por ella bajo el Estado alemán.

Socialismo biológico


El nacionalsocialismo considera su sistema como el único socialismo realmente viable, ya que cualquier otro socialismo de corte no nacionalista incluyendo el marxismo, nunca podría ser, en el mejor de los casos, más que una mera utopía biológicamente insostenible, pues mientras para el marxismo, el motor de la historia es la economía, para el nacionalsocialismo, el único motor y forjador de la historia es el hombre y la economía debe servir al hombre.

Con Charles Darwin pareció quedar establecida la calidad profundamente 'egoísta' de la Naturaleza, de cualquier ser vivo, y de este carácter hiper egoísta surgió el importantísimo concepto en la biología moderna que es el de eficacia biológica, este concepto hace referencia al potencial reproductor de un ser vivo, cuanto más tiempo sobreviva y más copias haga de sí, es decir cuanto más descendencia tenga más eficaz será biológicamente y esta eficacia la establecerá la capacidad de adaptación que tenga el individuo a su entorno, un individuo que haya obtenido alguna ventaja adaptativa que le haga sobrevivir, y sobre todo, reproducirse más que los demás, tendrá una alta eficacia que además transmitirá a sus descendientes.

De lo visto, aparentemente es muy fácil deducir el carácter netamente 'egoísta' y ultra competitivo de la Naturaleza, la cual Darwin nos pinta como una lucha terrible e infinita de todos contra todos compitiendo por los escasos recursos y por aumentar su propia eficacia a expensas de todos los demás, incluso de los propios hermanos. Este es el mundo, atrozmente pesimista, que en una primera lectura nos presenta el filosofo Schopenhauer.

Y este fue el paradigma que la ciencia siguió hasta hace muy poco con alguna importante modificación, como fue la que en los años 30 y a raíz de los descubrimientos en Genética, Ecología, Zoología, etc. fue la llamada teoría evolutiva sintética o neodarwinismo en la que el sujeto egoísta dejó de ser el individuo para pasar a ser el cromosoma y el gen: un gen que será ahora tan egoísta y despiadado como anteriormente lo había sido el individuo y que al igual que aquel luchará a muerte contra todos los demás genes por conseguir su propia eficacia biológica a expensas de los demás genes, restos de estas batallas fraticidas quedan en nuestro ADN. Y este tema está magistralmente tratado en el libro de Richard Dawkins, El gen egoísta.

En el fondo la nueva teoría seguía pensando igual que el darwinismo clásico solo que ahora la 'guerra' se desataba a nivel genético-molecular, parecía muy claro, lo importante seguía siendo hacer copias de sí mismo a expensas de los demás pero, surgían problemas, si la naturaleza era así de despiadada y lo único que contaba era la reproducción máxima de cada gen particular (como en el caso de los virus) ¿Como se explicaban esas asociaciones de genes que son los cromosomas? Y sobre todo ¿Como se explicaban esas conductas existentes en el mundo animal que contradicen abiertamente esa visión del mundo: ¿Cómo explicar el tierno cuidado con que una madre cuida de sus cachorros?, llegando a defenderles al coste de su propia vida, es decir de reducir su eficacia a cero. ¿Cómo explicar ese comportamiento aparentemente "altruista" de los animales de muchas especies que ante la presencia de depredadores alertan a sus compañeros aun a expensas de llamar más la atención de los depredadores, poniendo en peligro, por lo tanto, su vida? ¿Y cómo explicar desde ese modelo meramente egoísta el comportamiento de ciertas especies en las que la auto-inmolación por el bien de sus compañeros es algo ordinario como es el caso de las abejas y demás animales eusociales que sin pensárselo dos veces se sacrifican por el bien de su colmena, que representa su comunidad y su sociedad, en un acto que podría calificarse de "patriotismo elemental", primitivo pero sublime? Y ya a nivel humano ¿Cómo explicar desde un punto de vista biológico y científico el sacrificio que tantos y tantos han hecho por su familia, por su pueblo, por su sociedad y por su líder?

Al final surgió un nuevo concepto fundamental para comprender el corazón más íntimo de la Naturaleza, de la sociedad y que de alguna manera implica que la propia Naturaleza ya incorpora en su seno al nacionalsocialismo aunque sea de una manera embrionaria o rudimentaria para poder sobrevivirse a sí misma, para poder medrar, para hacer que esa lucha natural e infinita tenga al final un sentido, un objetivo, una perfección. Este concepto fue introducido en los años 70 por el genetista y etólogo William Donald Hamilton al que denominó eficacia biológica inclusiva, según la cual, a veces ocurre, por paradójico que pueda parecer, que la forma que tienen los animales de asegurar su eficacia biológica es sacrificarse por los demás.

Esto es posible por la sencilla razón de que individuos que están muy próximos genéticamente, es decir que estén emparentados en mayor o menor grado, comparten por ello muchos de sus genes, en realidad la gran mayoría de ellos, de esta manera el instinto y la capacidad de reconocerse como semejantes, le hacen ver al individuo, en determinadas circunstancias, que seguramente sea bueno para su eficacia biológica el sacrificarse por sus compañeros porque en el fondo salvarlos a ellos es salvar su propio conjunto de genes que en su gran mayoría están depositados en sus compañeros. Así, en el futuro, la eficacia biológica de los compañeros por los que da la vida será en el fondo su propia eficacia biológica. De esta manera el concepto darwinista de eficacia biológica trasciende al gen, al individuo, incluso a familiares directos.

¿Pero hasta dónde la Naturaleza amplía ese concepto? Y aquí llegamos al punto más importante de la cuestión y a uno de los pilares científicos del nacionalsocialismo. Desde luego esa eficacia no puede ampliarse demasiado, habrá un momento en que los genes o mutaciones compartidas ya no lo sean tanto como para merecer que un individuo se sacrifique o ayude al otro y seguramente por ello ya no reconocerá externamente al otro como miembro afín a su grupo, clan, tribu o raza. Esto se ve a diario en la naturaleza cuando se crean nuevas especies o subespecies, y en el hombre ese límite critico está en la raza a la que se pertenece, y según una hipótesis que explicaría una de las varias funciones del distinto color de piel, es la que los sociobiólogos llaman "efecto de la barba verde", es decir serviría también para poder reconocernos fácilmente como pertenecientes a una misma estirpe, para que sepamos fácilmente que compartimos muchos genes y que por tal motivo hasta aquí llegue esa eficacia biológica inclusiva.

Si esto es cierto, y cada vez hay más pruebas a favor, es fácilmente comprensible que se dé una solidaridad natural a nivel de raza. Hasta este nivel sí seria posible un socialismo que en último término tendría una base genética y natural, pues en el fondo todos los individuos de una misma estirpe serían hermanos de sangre, y en virtud de tal sangre compartida seria posible el superar los egoísmos individuales en virtud de algo más importante que nos trasciende: la raza o, en jerga técnica, un 'acervo genético cerrado'.

Es por ello que el socialismo auténtico sólo puede realizarse dentro de los límites de una raza. Todo lo demás serán socialismos postizos, antinaturales y sobre todo irrealizables o, como mucho, meras ilusiones y en el peor de los casos tiranía o aun anarquía.

Bajo este orden de ideas, se comprenderá cuan perjudicial es para cualquier sociedad todo tipo de mestizaje en el que la mezcla de sangre producirá tal "variedad genética" o, en jerga técnica, "diferencias intrapoblacionales", (que la propaganda globalista nos intenta imponer hablando de supuestas virtudes) que la eficacia biológica inclusiva ya no será posible y se reducirá al mero individuo egoísta con lo que todo socialismo natural será físicamente imposible.

También se comprenderá el daño que puede hacer a nuestra sociedad la llamada banca internacional, y en general todo tipo de banca formada por esas familias de fuerte tradición endogámica y tan alejada a nuestro propio acervo genético, citando al sociobiólogo Edward Osborne Wilson:

...El parásito carece de parentesco con el hospedador, por lo que podría, eventualmente, explotarlo hasta la muerte sin sufrir por ello una merma en su eficacia biológica inclusiva.

Por último, se comparan las siguientes palabras del Führer y que resultan casi proféticas pues se adelantan casi 50 años a lo que se ha ido descubriendo en la rama de la sociobióloga:

Está claro que muchos reirán al leer esto, mas el planeta que habitamos giró deshabitado en el espacio durante millones de años y lo mismo volverá a hacer si los hombres olvidan que deben su existencia superior, no a las ideas de un ideólogo demente, sino a la comprensión y despiadada aplicación de Leyes Naturales tan antiguas como la creación.

¿Materialismo biológico?

El socialismo biológico, haciendo eco de su base racial, ha sido descalificado por ciertos intelectualoides aseverando que "tal racismo carece de espíritu" y que el nacionalsocialismo constituiría, de algún modo, una forma de "materialismo biológico".

Esta descalificación se ha arraigado incluso dentro sistemas o ideologías "afines" como pudieran ser ciertas escisiones del fascismo italiano o la ultraderecha religiosa cristiana (que son ideologías de tendencia idealista y espiritualista respectivamente y que por lo tanto se oponen a toda forma de materialismo).

Esta acusación es falaz porque pretende equiparar el nacionalsocialismo a ideologías materialistas como el marxismo o el capitalismo, cuando el nacionalsocialismo también aboga por una cosmovisión espiritual. Para los nacionalsocialistas la raza misma es un concepto totalmente espiritual, en el sentido de que su conocimiento guía al hombre a su verdadera realización y, según Karl Gottman, "es un hilo de Ariadna que conduce a la Esencia del Ser".

El materialismo es la doctrina que afirma que todo lo que existe no es más que materia y que todo está regulado por ella. El materialismo niega al espíritu. El espiritualismo, en cambio, sólo da importancia al espíritu, mientras que a la materia la relega a un segundo plano, incluso la aborrece y la desprecia, lo que en el fondo, denota un profundo disgusto del cuerpo y de la vida en el mundo. Esto da a pie a concepciones que sólo buscan asegurar un lugar para el alma en "la otra vida" en lugar de una lucha por la libertad de la humanidad en "esta vida", propiciando así la pérdida de soberanía que caracteriza a las civilizaciones nihilistas que profesan la "moral del esclavo" como la denominó Nietzsche.

El nacionalsocialismo da la misma importancia y lugar a ambas realidades, materia y espíritu, como partes inseparables de un todo. Por ello, la raza para el nacionalsocialismo, no sólo es una cuestión material (ADN, genes, cromosomas) sino también espiritual, es una parte esencial del hombre en su búsqueda de la unión con Dios, ya que el reforzamiento de la raza, despojándola de sus debilidades, tendrá como consecuencias no sólo su reforzamiento físico, sino también del carácter espiritual y moral.

Economía

Artículo principal: Economía nacionalsocialista


La economía nacionalsocialista no sigiuió doctrina alguna, su único objeto era aumentar la productividad al servicio de la sociedad, pues cualquier sistema económico que fuese adoptado, independientemente de su origen o de sus dogmas teóricos, era valorado de acuerdo a sus resultados en la práctica. De modo que, si bien puede decirse que la economía nacionalsocialista era una economía ecléctica, que tomaba de cada idea lo mas provechoso para la sociedad, la esencia de la economía del Tercer Reich se resume en tres puntos básicos:

  • Abolición del interés del dinero.
  • Sustitución del patrón-oro por el patrón-trabajo (también llamado patrón-riqueza).
  • El bien de la comunidad debe estar antes que el bien personal (Gemeinnutz geht vor Eigennutz).

Nacionalsocialismo en la actualidad

Logo del Partido Nacionalsocialista Ruso

El nacionalsocialismo, tras haber sido derrotado militarmente en la Segunda Guerra Mundial y de haber sufrido en consecuencia todo tipo de ataques propagandísticos en su contra, continuó inspirando a los movimientos nacionalistas en todo el mundo. Muchos de estos movimientos se los denomina utilizando el término peyorativo de neonazismo, lo que conlleva a su persecución política. Después de terminada la guerra han aparecido cientos y cientos de Partidos, Movimientos y Organizaciones Nacionalsocialistas o de ideología similar. Este fenómeno también sucedió en los países que combatieron a la Alemania Nacionalsocialista como Estados Unidos, Rusia, Francia, Inglaterra, Australia, etc.

Originalmente, el nacionalsocialismo surgió como un movimiento pangermanista enfocado a unificar a las diferentes naciones germánicas para conformar al Reich alemán. Después de algunas disertaciones dentro de la teoría racial, se llegó a percibir como un movimiento paneuropeo, por lo que actualmente, el despectivamente llamado "neonazismo", es un movimiento nacionalista paneuropeo de identitarismo racial cuyos objetivos primordiales son la protección y conservación de la raza blanca y de su cultura, así como la defensa de los derechos de los blancos, frente a fenómenos como la eurofobia, la inmigración, el aborto, el consumo de drogas, que son percibidos como perjudiciales no sólo para los blancos sino para gente de todas las razas y culturas.

En muchos países, sobre todo en Alemania, está prohibido ser partidartio del nacionalsocialismo o hacer apología al mismo y hay leyes estrictas en su contra, que es considerado un delito, prohibiendo asimismo el uso de símbolos tradicionales indoeuropeos como la esvástica, el saludo romano o las runas. También está prohibida la libre investigación y revisión histórica del Holocausto, así como opinar en público que el mismo es un mito. Cualquier postulado de origen nacionalsocialista, es expuesto por la historia oficial y la propaganda como políticamente incorrecto.

Artículos relacionados

Enlaces externos

Vídeos

Ramón Bau: El Nacionalsocialismo como un gran desconocido

Ramón Bau brinda una clase magistral sobre qué es el nacionalsocialismo. La conferencia está titulada "El Nacionalsocialismo como un gran desconocido".

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