Familia Rothschild

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Familia Rothschild

La familia Rothschild, conocida como la Casa Rothschild o simplemente los Rothschild, es una dinastía de financieros y banqueros internacionales de origen judío instalada en Europa, fundada por Mayer Amschel Bauer, luego llamado Mayer Amschel Rothschild. Se convirtió en el más poderoso clan de banqueros y financieros del mundo.

El nombre Rothschild ("escudo rojo" en alemán) fue adoptado por la familia en el siglo XVII por el emblema rojo que Mayer Amschel Bauer tenía colgado en la fachada de su casa-negocio, en Frankfurt, Alemania.

Su colosal fortuna, que le ha convertido en la familia más rica de la historia, ha sido amasada desde su existencia mediante la especulación, la usura, la conspiración, el crimen organizado e incluso mediante la financiación de importantes conflictos bélicos a costa de la vida de millones, no habiendo generado jamás nada productivo.

Hoy en día, el imperio familiar está dividido entre descendientes directos y accionistas externos, por lo cual, de acuerdo con el Financial Times, es difícil saber qué tan rica es la familia actualmente. En cuanto a miembros específicos de la familia moderna, Sir Evelyn De Rothschild posee una fortuna neta de 20 billones de dólares. Jacob Rothschild posee 50 billones. Como imperio moderno, la fortuna total de la familia y los activos combinados se han estimado entre los 300 y 400 billones de dólares.

Contenido

Orígenes

Escudo de armas de los Rothschild

En 1743, Amschel Moses Bauer, orfebre de profesión, que completaba sus ingresos ejerciendo de cambista, abrió una tienda de monedas en el gueto judío de Fráncfort del Meno en Alemania. Sobre la puerta de entrada de su casa, cuya planta baja quedaba reservada para el negocio y el resto para la familia, colgó un cartel en el que se representaba un águila romana en un escudo rojo. La tienda llegó a ser conocida como la tienda del «escudo rojo», rothschild en alemán; con el tiempo, esta palabra pasó a convertirse en su patronímico.

El ascenso a la prominencia europea de la familia comenzó con Mayer Amschel Rothschild, fundador de esta dinastía, hijo de Amschel Moses. En la década de 1760, el joven Mayer Amschel estableció sus actividades en Fráncfort, negociando con monedas y billetes.

En 1769 fue representante de la Corte de Guillermo I en Hanau y en 1784 compró una gran casa en la Judengasse (Pasaje de los judíos), donde fue a vivir junto a su esposa Gutle y sus diez hijos. Sus cinco hijos varones aprendieron las habilidades que les permitieron convertirse en futuros banqueros de monarcas y gobiernos europeos y, posteriormente, establecieron el negocio de la Banca Rothschild en toda Europa.

El testamento de Mayer Amschel Rothschild

Mayer Amschel Rothschild, fundador de la casa Rothschild

Ya en la época de Mayer Amschel Rothschild la familia había acumulado una gran riqueza. Como parte de una estrategia a largo plazo, el patriarca dividió el capital de su empresa en 50 acciones, con fines de repartirlas por igual entre sus hijos, atendiendo a la edad entre los que han quedado en Frankfurt y excluyendo a sus hijas mujeres; ni entonces ni más tarde las hijas, esposas o descendientes tuvieron participación alguna.

Su testamento, redactado pocos días antes de su muerte, contenía un reglamento estricto de cómo se debían dirigir los negocios familiares:

  • Todas las posiciones claves deben ser ocupadas por miembros de la familia.
  • En los negocios solamente pueden participar los miembros de la familia varones.
  • El hijo mayor del hijo mayor debe ser la cabeza de la familia, siempre y cuando la mayoría de la familia no decida lo contrario.
  • La familia debe casarse entre sí con sus primos de primero y segundo grado.
  • No debe haber ninguna auditoría jurídica y ninguna publicación de los bienes.

Los hermanos Rothschild

Amschel en Frankfurt

Mayer Amschel Rothschild, el patriarca fundador del clan, aseguró la expansión de su empresa a través de sus hijos quienes se instalaron en cinco de las más importantes ciudades de Europa de aquél entonces. Todos ellos se dedicaron al mismo negocio que su padre. Mientras Amschel Mayer permaneció en la casa matriz en Fráncfort, sus hermanos abrieron sucursales en Viena, Londres, París y Nápoles.

  • En Frankfurt: Amschel Mayer Rothschild (1773 - 1855), el hijo mayor, se quedará en la ciudad matriz, con la banca M. A. von Rothschild und Söhne. El banco está bien relacionado con los judíos ultraortodoxos de Europa del Este, que ven en Frankfurt una capital de las finanzas, lo bastante cercana como para poder admirarla. En la misma Alemania, los judíos askenazí se encuentran tan implantados en los bajos fondos urbanos que el argot del mundo alemán del crimen está lleno de palabras de procedencia yiddish. Esta rama acabará estancándose cuando Frankfurt caiga bajo la órbita prusiana, y será liquidada en 1901 al no haber heredero varón. Algunos señalan al eje Frankfurt-París como el motor tras Adam Weishaupt, los iluminados de Baviera y los sectores más radicales de la revolución francesa, especialmente los enciclopedistas.
Salomon en Viena
  • En Viena: Salomon Mayer Rothschild (1774-1855), fundó la banca S. M. von Rothschild, al principio también satélite de Frankfurt. Principal prestamista del político austriaco Metternich y del sistema de la Restauración auspiciado por él, el no haber podido endeudar al Zar de Rusia será su espina clavada. Esta banca llegará a su fin cuando el Tercer Reich se anexione Austria en 1938 y confisque todos sus activos, forzando a los Rothschild a emigrar apresuradamente.
Nathan en Londres
Calmann en Nápoles
  • En Londres: Nathan Mayer Rothschild (1777-1836), naturalizado ciudadano británico, fundó en 1810 un legendario banco en la City de Londres, N. M. Rothschild & Sons. Las muertes de Abraham Goldsmid y Sir Francis Baring lo dejarán como el banquero más importante de Inglaterra. Se le atribuye el haber declarado que "No me importa qué marioneta sea colocada sobre el trono de Inglaterra para gobernar el imperio donde nunca se pone el Sol. El hombre que controle el suministro de dinero de Gran Bretaña, controla el Imperio Británico, y yo controlo el suministro de dinero de Gran Bretaña". Sea esta frase cierta o no, el hecho de que se haya colocado en sus labios demuestra el tipo de fama que se estaba labrando esta familia. Rothschild invirtió en la Compañía Británica de las Indias Orientales y se hizo dueño de la economía inglesa y del nuevo Bank of England después de un hábil golpe especulativo, ejecutado tras la Batalla de Waterloo en la Bolsa de Londres. Durante casi todo el siglo XX, el banco N, M, Rothschild & Sons será el anfitrión de la fijación del precio del oro en la City, dos veces al día (una a las 10:30 y otra a las 15:30), en solemnes rituales donde, por tradición, siempre debe haber un Rothschild presente. El judío Benjamin Disraeli (Lord Beaconsfield), que será primer ministro del Reino Unido, caracteriza en su novela "Coningsby" a un personaje llamado "Sidonia" (supuestamente tapadera de Nathan o Lionel) en los siguientes términos: "el Señor y Maestro del mercado mundial del dinero y, claro, prácticamente Señor y Maestro de todo lo demás. Poseía literalmente las rentas del sur de Italia en prenda, y los monarcas y ministros de todos los países cortejaban su consejo y eran guiados por sus sugerencias". Añade que tenía gran inteligencia y que dominaba los principales idiomas europeos.
Jakob en París
  • En Nápoles: Calmann "Carl" Mayer von Rothschild (1788-1855) funda C. M. Rothschild & Figli, satélite de la rama de Frankfurt. Calmann hará negocios con el Vaticano y el mismísimo Papa Gregorio XVI le concederá la Orden de San Jorge. Según la "Enciclopedia Judaica", gracias a esta rama los Rothschild son "guardianes del tesoro papal". La rama de Nápoles fracasará por la progresiva pérdida de importancia estratégica de la ciudad como centro financiero y será cerrada en 1863, durante la unificación de Italia.
  • En París: Jakob "James" de Rothschild (1792-1868), el más joven de los cinco hermanos, se trasladó a París en 1810 y fundó la poderosa banca De Rothschild Frères, cuyo primer ámbito de inversión será la red de ferrocarriles francesa, que pronto se unirá con la austriaca (financiada por la rama de Viena).


De estas ramas, las más poderosas y las únicas que perdurarán hasta nuestros días serán las de Londres y París, fracasando las de Frankfurt, Viena y Nápoles, pero los hermanos, y después los primos, nunca perderán su solidaridad familiar, coordinando siempre sus acciones cuidadosamente, cubriendo toda Europa con su propio servicio de correos, palomas mensajeras y una tupida red de agentes y espías que formarán de facto un servicio de Inteligencia internacional de la casa Rothschild. Tampoco dejarán de prestar su apoyo a clanes financieros emergentes como los Warburg, los Oppenheimer, los Schiff, los Sassoon o los Morgan. Recientemente en 2003, con la retirada de Sir Evelyn Robert de Rothschild del banco londinense, las dos ramas exitosas se unificaron como Group Rothschild, bajo la dirección de David René James de Rothschild.

Los vástagos de la casa de Rothschild se infiltrarán hábilmente en la alta sociedad de las naciones huéspedes, conseguirán la nacionalidad correspondiente, se verán honrados con títulos de nobleza, promoverán guerras para debilitar a las naciones europeas y se meterán en el bolsillo a reyes, políticos, gobiernos, ejércitos, palacios, mansiones, tierras, concesiones mineras y empresas mediante la creación de dinero de la nada y su préstamo a interés: la deuda y el arte de la usura como herramientas de poder. Siguiendo fielmente las directrices de su patriarca fundador.

Conociendo las virtudes de la endogamia, al hacer más fuertes y duraderos los lazos genéticos con el fin de estructurar las organizaciones, las alianzas estratégicas y los negocios, cada uno de los Rothschild se casa con primas o primas segundas. Aunque los métodos que emplean, basados en la intriga, la extorsión y la mentira, no destacan por su moralidad, asimismo aprovecharán las debilidades humanas: el chauvinismo, la codicia, la ambición, el ansia de poder, la ignorancia, los vicios sexuales, el lujo, todas estas cosas serán explotadas con maestría por los Rothschild para manipular, espiar o chantajear a los grandes personajes de la historia europea, sembrando un caos en el medio del cual la única fuerza que sabía realmente a dónde se dirigía y qué tenía que hacer, era la banca de los Rothschild.

Actividades históricas

Usura

En una época en que los gobernantes gozaban de poder absoluto sobre sus súbditos, como era aquella de las monarquías, la solución que encontraron los banqueros para no perder su dinero y su cabeza, cuando los reyes comenzaron a acudir a ellos en busca de dinero para financiar sus guerras, fue la de financiar a ambos rivales; al oponente se le financiaba discretamente. También exigían cierta cuota de poder real inmediato, en forma de títulos de nobleza, tierras o negocios públicos. Esta doble estrategia tenía la ventaja de asegurarse siempre el retorno del dinero y el mantener la cabeza en su puesto.

Fue la marca distintiva de determinadas familias de banqueros, entre ellas la que nos ocupa, quienes en el siglo XIX adoptaron una pose cosmopolita, una proyección social y un interés exagerado en asumir las deudas de los distintos gobiernos, por lo que se los acabó conociendo como banqueros internacionales.

Los Iluminados de Baviera

Artículo principal: Iluminados de Baviera


La irrupción de la casa de Rothschild en los círculos de poder de Europa Occidental coincide con las primeras insurgencias iluministas, que culminarán con la revolución francesa en 1789. También aparecen en ese tiempo las primeras "teorías de conspiración": Diversos autores de la época como Jacques François Lefranc (1791)[1], Agustín Barruel (1797)[2], Charles Louis Cadet de Gassicourt (1797)[3], John Robison (1798)[4] o Sir Walter Scott (1827)[5], exponen la tesis de que la revolución francesa estuvo completamente dirigida en todo momento por sociedades secretas, especialmente por los iluminados de Baviera y la Masonería, con vastos medios financieros a su disposición, con la meta de derrocar a la "Cristiandad" y a las instituciones tradicionales europeas. Sea como fuere, todas estas nuevas corrientes de pensamiento, subversiones anti-tradicionales, "teorías de conspiraciones" y luchas ideológicas hubieran sido impensables unas décadas antes de que los Rothschild consolidasen su poder financiero en los asuntos de las potencias europeas.

Simultáneamente a que Mayer Amschel se enriquecía gracias a su falta de escrúpulos, Adam Weishaupt (considerado a menudo como un agente de la rama de Frankfurt de los Rothschild) fundaba los iluminados de Baviera. Mayer Amschel pronto comprendió que ambos deseaban lo mismo, cambiar el statu quo hacia un formato que los favoreciera.

Sin embargo habría que actuar entre bambalinas, los Illuminati ya habían sido oficialmente destruidos en 1784 y sus miembros destituidos se encontraban en la clandestinidad en la época en la que Mayer Amschel los congregó en su casa de Frankfurt en 1786, siendo el objeto principal de la reunión analizar los nuevos e importantes planteamientos de la Revolución Francesa.

Algunos años más tarde el diputado y miembro del Comité de Salud Pública de la Asamblea Nacional Joseph Cambron, recordaba que a partir de 1789 "la gran Revolución golpeó a todo el mundo excepto a los financieros".

La Batalla de Waterloo y la toma de control de Inglaterra

Nathan Mayer Rothschild se hizo dueño de la economía inglesa después de un hábil golpe especulativo tras la Batalla de Waterloo. Durante las guerras napoleónicas, los Rothschild apoyaban por igual a Napoleón Bonaparte y al Duque de Wellington para mantener asegurado a su favor cualquier resultado. Uno de sus agentes fue espectador privilegiado de la Batalla de Waterloo y una vez que se aseguró que la batalla se decidía a favor de Inglaterra y Prusia, salió al galope reventando sucesivas monturas, pagó una gran suma de dinero para cruzar el canal de la Mancha y luego continuó su galope hasta Londres informando a Rothschild sobre la inevitable victoria de Wellington, de modo que Rothschild se dispuso a vender sus acciones en la Bolsa de Valores inglesa a cualquier precio y sus agentes comenzaron a esparcir rumores sobre la supuesta victoria de Napoleón.

Los demás agentes de bolsa, conociendo el valor de la información que manejaban los Rothschild, le creyeron, con lo que el pánico se apoderó del mercado que cayó a niveles nunca vistos. Una vez que las acciones alcanzaron un valor mínimo, un pequeño grupo de agentes compraban anónimamente para Rothschild las acciones de la deuda de guerra británica que se vendían a un precio miserable.

A partir de este punto de inflexión, los Rothschild no hicieron más que incrementar su poder hasta quedar sin rivales en Europa y comenzó para ellos un nuevo desafío: la conquista de América.

Comunismo

Artículo principal: Comunismo


Un poeta del romanticismo alemán y también miembro secreto de los carbonarios (sociedad secreta italiana), publicó el 12 de julio de 1842 un extraño texto con aires de profecía en la revista Französische Zustände, de Hamburgo en el que advertía que: El comunismo, que aún no ha aparecido pero que aparecerá poderoso y será intrépido y desinteresado como el pensamiento... se identificará con la dictadura del proletariado y aunque de él se hable ahora muy poco... será el héroe tenebroso al que se reserva un magno pero pasajero papel en la moderna tragedia. Solo espera la orden para entrar en escena. Vaticinaba además la guerra entre Francia y Prusia, que será sólo el primer acto del gran drama, el prólogo. El segundo acto será el europeo, la revolución universal, el gran duelo de los desposeídos contra la aristocracia de la propiedad. Entonces no se hablará más de nación ni de religión. Solo existirá una patria, la Tierra. Y una sola fe, la felicidad sobre la Tierra porque existirá quizás tan sólo un pastor y un rebaño, un pastor libre con un cayado de hierro, y un rebaño humano esquilado y balando de modo uniforme.

Fue el judío Heinrich Heine, sobrino del banquero Salomón Heine de Hamburgo, quién hacía estas predicciones, en las que preveía el advenimiento del comunismo, la guerra franco-prusiana de 1870 y la globalización, y utilizaba por primera vez la expresión dictadura del proletariado, luego apropiada por Lenin.

Gracias a Heine, Karl Marx consiguió refugiarse en Inglaterra cuando huía de la persecución de las policías prusiana y francesa y también, gracias a Heine, encontró refugio en la casa de los Rothschild de Londres -donde también había encontrado protección con anterioridad un masón británico que ocuparía el asiento de primer ministro del Reino Unido, el judío Benjamin Disraeli.

Para quien no está iniciado en el plan para instalar el Nuevo Orden Mundial (y cuyo primer escalón es la globalización) el contenido anterior puede ser de interés puramente anecdótico. Sin embargo es clave para comprender que existe en ejecución un plan, que se diseña entre bambalinas, del cual Heine tenía conocimiento; pues muchos años antes de los acontecimientos pudo describirlos en el artículo mencionado.

Heine tuvo amistad con Honoré de Balzac, que también conoció y trató a James Rothschild en Francia, al que confió su dinero. Penetrante observador de la sociedad humana, nos dejó esta frase "Hay dos historias: la historia oficial, embustera, que se enseña ad usum Delphini, y la historia secreta, en la que se encuentran las verdaderas causas de los acontecimientos: una historia vergonzosa".[6]

Oligopolio

En el oligopolio mundial energético tiene gran influencia la empresa Royal Dutch Shell, en parte propiedad de las coronas británica y holandesa, y financiada en buena medida por la familia Rothschild, antigua financiera europea de varias coronas reales, especialmente a la hora de financiar guerras. Y caracterizada por auxiliar financieramente a la vez, a los dos bandos contendientes.

Los Rothschild han sido financieros de los Rockefeller y de todo el desarrollo petrolífero, ferroviario y bancario en Estados Unidos a través de los Morgan (banca y ferrocarriles), Harriman (ferrocarriles y altas finanzas) y Rockefeller (petróleo y banca).

De modo que en el siglo XIX, el control de los ferrocarriles, el petróleo y la banca implicaba controlar gran parte del poder real en los Estados Unidos. Resulta muy llamativo que, en la reciente biografía oficial escrita por Niall Ferguson en Oxford, intenten mostrarse a sí mismos como un poder en decadencia desde mediados del siglo XIX, argumentando que no pudieron instalarse como banca en los Estados Unidos. Resulta contradictorio con el hecho de que a través de la financiación ejercen control sobre los tres principales negocios de Estados Unidos.

Sionismo

Barón Edmond de Rothschild (1845-1934) Billete de 500 shekels
Artículo principal: Sionismo


Los Rothschild fueron parte de los creadores del movimiento sionista y de los colaboradores más activos en la fundación del genocida Estado de Israel, siendo el barón Edmond James de Rothschild patrocinador del primer asentamiento en Palestina en Rishon-LeZion. James A. de Rothschild financió el Knesset, edificio principal de la política de Israel. Justo frente a él se encuentra el Tribunal Supremo de Israel, donado por otro miembro de la dinastía: Dorothy de Rothschild. En la misma puede encontrar el Knesset y la Corte Suprema de Justicia, construido por los Rothschild y, tras una línea perpendicular, a varias cuadras de distancia, se encuentra el Museo Rockefeller (otra familia judía y masónica).

En 1917, Walter Rothschild, segundo barón Rothschild, fue el destinatario de la declaración de Balfour, que consignó por el gobierno británico el asentamiento en Palestina como patria de los judíos .

Miembros de la familia Rothschild

  • Mayer Amschel Rothschild (1744-1812) Fundador de la dinastía.
  • Amschel Mayer - Hijo mayor de Mayer Amschel Rothschild. Primera generación.
  • Nathan Mayer Rothschild (1777–1836) Primera generación.
  • Salomon Rothschild - Primera generación.
  • Calmann "Carl" Mayer Rothschild - Primera generación.
  • Jacob "James" Mayer Rothschild - Primera generación.
  • Moses Haim Montefiore (1784–1885) (esposo de la hija de Mayer Amschel Rothschild)
  • Baron Mayer de Rothschild (1818–1874)
  • Lionel de Rothschild (1808–1879)
  • Nathan Mayer Rothschild, primer barón Rothschild (1840–1915)
  • Hannah Primrose, condesa de Rosebery (1851–1890), hija de Baron Mayer de Rothschild.
  • Lionel Walter Rothschild (1868-1967)
  • Charles Rothschild (1877–1923)
  • Victor Rothschild, tercer barón Rothschild (1910–1990)
  • Miriam Rothschild (1908–2005)
  • Jacob Rothschild, cuarto barón Rothschild (n. 1936)

Bancos propiedad de los Rothschild

En 2002, la Liga "Antidifamación" judía acusó de antisemita a la esposa del entonces presidente del Banco Central Europeo, Wim Duisenberg, por unas declaraciones en las que culpó a "judíos ricos" y al Lobby judío estadounidense por la situación en Palestina. Abraham Foxman calificó estas declaraciones como "retrógradas teorías de conspiración antisemitas de control y dominación mundial" ("hark back to long-time anti-Semitic conspiracy theories of Jewish control and domination of the world."[7]). Sin embargo, la siguiente lista demuestra que el control mundial de la banca por "judíos ricos" es algo mas que una teoría conspirativa.

Los nacionalsocialistas expulsaron a los Rothschild

A pesar de las frívolas afirmaciones de patrioteros temerarios y de defensores de judíos surtidos que a menudo se enmascaran como "anti-sionistas", los nacionalsocialistas no fueron —de ninguna manera— financiados encubiertamente por, o estuvieron en connivencia con, los banqueros Rothschild. Muy por el contrario, las ramas alemana, francesa y austriaca de la Casa Rothschild fueron efectivamente disueltas y eliminadas por Hitler. Una acción completamente extraña y contraproducente por parte de un "agente Rothschild", ¿no diría usted?.

La biografía elaborada por Niall Ferguson acerca de la familia Rothschild, "The House of Rothschild. Volumen 2, El Banquero del Mundo: 1849-1999" (Penguin, 2000), aunque con simpatía hacia la judería y los Rothschild, describe la realidad de la guerra de los nacionalsocialistas contra esta criminal conspiración bancaria judía internacional. Ferguson escribe:

«Una coalición absolutamente más implacable había subido al poder en Alemania en 1933, dominada por el Partido Nacional-Socialista de los Trabajadores Alemanes. La hostilidad hacia los Rothschild había sido una característica de la propaganda nacionalsocialista desde los orígenes del movimiento, a pesar del hecho de que la casa de Frankfurt había sido liquidada cuando Hitler tenía apenas doce años. Se trataba una hostilidad que pronto se tradujo en acción. Al principio los ataques eran en gran parte simbólicos: en Diciembre de 1933 el Paseo Rothschild (Rothschildallee) de Frankfurt fue renombrado como Karolingerallee, mientras que la plaza Luis (Luisenplatz) y la calle Matilde (Mathildenstrasse) perdieron las placas que las identificaban con miembros de aquella familia. No fue sino hasta Abril de 1938 con la "Ordenanza de Registro de los Bienes Judíos" que la propiedad de los Rothschild estuvo bajo ataque directo. Como consecuencia de las orquestadas demostraciones anti-judías de Noviembre de ese año (Reichskristallnacht), casi todas las numerosas fundaciones caritativas y educativas —de las cuales había alrededor de veinte— fueron disueltas, a excepción de la Clínica Dental Carolinum, que se había convertido en parte de la Universidad de Frankfurt. La más grande de éstas, la Fundación Barón Wilhelm Carl von Rothschild, fue "arianizada" bajo la presión de las autoridades de la ciudad, de modo que todas las referencias a su fundador fueran borradas. Al mismo tiempo, la Asociación de Judíos del Reich en Alemania fue obligada a vender el Hospital Pediátrico Mathilde von Rothschild, la Fundación para Israelitas Extranjeros Enfermos Georgine Sara von Rothschild, y la residencia Rothschild de Grosser Wollgraben 26 a la municipalidad de Frankfurt. La Gestapo también confiscó el Sanatorio para Enfermedades Pulmonares A. M. von Rothschild de la Selva Negra. Al menos otras cuatro instituciones fundadas por los Rothschild sufrieron el mismo destino.

«La propiedad privada de los pocos miembros de la familia que todavía residían en Alemania fue expropiada por métodos similares, aunque en realidad quedaba relativamente poco de ella hacia 1938. Antes de que el proceso de confiscación comenzara, los hijos de Max von Goldschmidt-Rothschild, Albert, Rudolf y Erich, vendieron las casas familiares de Grüneburg y Königstein y optaron por emigrar (Albert a Suiza, donde se suicidó en 1941 cuando se vio enfrentado a la amenaza de expulsión). Pero Maximilian —ahora de 95 años— era demasiado viejo para marcharse. Él se quedó en la casa en la Bockenheimer Landstrasse, con el jardín que el tío abuelo de su esposa, Amschel, había adquirido hacía más de un siglo, antes de los días de la emancipación judía en Frankfurt. O mejor dicho, a él se le permitió ocupar un cuarto en la casa, ya que en un trágico cumplimiento de la pesadilla de Amschel —que se remontaba a la noche de 1815 cuando él durmió por primera vez al "aire libre" en el jardín—, Maximilian fue obligado a vender la propiedad a la ciudad de Frankfurt por sólo 610.000 marcos (menos impuestos). Después de la Kristallnacht él también fue obligado a vender su colección de arte a la ciudad por 2,3 millones de marcos (otra vez, menos impuestos) y a donar el 25 por ciento adicional de sus bienes restantes al Reich como un "pago de expiación"...

«...Una vez descubierta, la sucursal de Viena de Alliance [Alliance Assurance Company de Londres, a la que en 1937 los Rothschild entregaron la propiedad de las acciones de su empresa Witkowitz] debió cerrar. Además, la junta directiva de Witkowitz [la compañía acereraWitkowitz Bergbau und Eisenhütten Gewerkschaft que los Rothschild poseían en Checoslovaquia] se había puesto a salvo contra el embargo de las acciones de la compañía en las minas suecas de metales Freya así como de 200.000 libras esterlinas en divisas. Louis [Nathaniel de Rothschild de Austria] por lo tanto tenía una posición negociadora real. Cuando Himmler procuró congraciarse enviando algún mobiliario francés para ornamentar la prisión, él fue capaz de mandar todo al diablo quejándose de que su celda se había convertido en un "burdel de Cracovia". Aunque Louis tuviera que entregar la mayor parte de sus bienes austriacos para asegurar su propia liberación, la familia fue capaz de insistir en que un precio debía ser pagado por Witkowitz(aunque un precio rebajado). Pero tales detalles legales fueron finalmente obligados a ser hechos a un lado por motivos nacionalsocialistas de fuerza mayor. Las esperanzas de Eugene de vender la fundición al Estado checoslovaco por 10 millones de libras esterlinas fueron rotas cuando Hitler intimidó el gobierno de Praga para que aceptara la partición en Marzo de 1939.

«Con ello los trabajos quedaron efectivamente bajo control alemán, mediante los comisionados de Gœring, Hans Kehrl, Rasche y Paul Pleiger (el director general de Reichswerke [un conglomerado industrial estatal del Tercer Reich]). Al mismo tiempo Fritz Kranefuss —ayudante de Himmler y miembro del consejo supervisor del banco Dresdner— informó a Rasche, sobre la base de la inteligencia del Sicherheitsdienst [Servicio de Seguridad], que la transferencia al extranjero de la propiedad deWitkowitz había sido ilegal conforme a las leyes monetarias. Finalmente, en Julio de 1939 se acordó vender la planta por 2,9 millones de libras esterlinas. Sin embargo, el estallido de la guerra dio a los alemanes la excusa perfecta para no pagar. Como resultado, Witkowitz se unió a la creciente lista de propiedades de los Rothschild confiscadas sin compensación por el régimen nacionalsocialista.

«En Enero de 1941 Gœring fue capaz de llevar el proceso un paso más adelante cuando 43.300 acciones de Witkowitz fueron incautadas desde las bóvedas de la casa parisiense (aunque incluso esto no le diera técnicamente una participación mayoritaria). (No fue sino hasta 1953 que el gobierno comunista establecido en Checoslovaquia en 1948 finalmente pagó la compensación a los Rothschild —ascendente a un millón de libras esterlinas— por las empresas). Pero no eran sus inversiones industriales lo que Hitler y sus servidores realmente codiciaban sino sus inversiones en arte —los Viejos Maestros, las porcelanas Sèvres, los muebles Luis XV—, que eran los frutos más deslumbrantes del éxito financiero de la familia. Al huír de Austria, Alphonse había dejado una de las más grandes colecciones privadas europeas; y las tentativas de comprarla hechas porlord Duveen (posiblemente haciendo ofertas de parte de los dueños originales) fueron en vano, ya que la adquisición de tantos viejos maestros había dado a Hitler la idea de establecer una nueva galería alemana en Linz, para dar al Reich su Louvre. En 1939 él autorizó a Hans Posse para comenzar a trabajar en el proyecto, poniendo las mejores obras incautadas a los judíos austriacos en una "reserva del Führer" para este fin. (...)

«Hasta el estallido de la guerra en 1939, el corolario de la expropiación de los judíos fue su emigración del territorio alemán. (Fue significativo a este respecto que el palacio Rothschild en la Prinz Eugenstrasse fuera ocupado por la Oficina Central para la Emigración Judía de Adolf Eichmann, que trabajó estrechamente con la Oficina de Transacciones de Bienes de [Hans] Rafelsberger). Naturalmente, muchos judíos alemanes y austriacos (aunque no todos) quisieron salir, mientras los nacionalsocialistas no tenían ninguna objeción a su salida, a condición de que ellos pudieran ser multados en el proceso. Los principales banqueros judíos alemanes —sobre todo Max Warburg— vieron poca alternativa salvo facilitar este proceso. Sin embargo, para judíos como los Rothschild que permanecieron fuera del área alemana de control, esto creó una serie de agudos dilemas. (...)

«La única solución lógica era por lo tanto encontrar algún territorio alternativo donde los judíos se pudieran ir. Los nacionalsocialistas mismos pensaron en Madagascar. De manera interesante, la primera tarea de Guy Burgess (cuando él era todavía un agente de inteligencia por cuenta propia) que le encomendó la sección D del MI6 fue —como él fielmente relató a Moscú en Diciembre de 1938— "activar a Lord Rothschild", en una tentativa de "dividir el movimiento judío" y "crear una oposición al sionismo y al doctor Weitzmann [sic]". Alrededor del mismo tiempo, la casa parisiense [de la familia Rothschild] envió a New Court [zona de Londres donde están las oficinas centrales de los Rothschild] una oferta para comprar 200.000 acres en Mato Grosso en Brasil "para objetivos de colonización", y otra para establecer a judíos en el valle del Nilo Superior en Sudán entre Malakhal y Bor, supuestamente "un territorio enorme... sin población y donde los judíos podrían organizarse como una colonia importante". Kenia, Rhodesia del Norte y Guyana también fueron considerados. Sólo a la undécima hora, parece, los Rothschild reconocieron la necesidad de admitir refugiados en Gran Bretaña y Francia. En Marzo de 1939 la esposa de Edouard, Germaine, convirtió una antigua casa en el borde de la hacienda de los Ferrieres en un albergue para alrededor de 150 niños refugiados. Después de la invasión alemana ellos fueron evacuados hacia el Sur y más tarde dispersados; algunos escaparon a Estados Unidos. (...)

«Hacia 1939, por supuesto, numerosos miembros de la familia Rothschild estaban refugiados. La invasión alemana de Francia en Mayo de 1940 aumentó su número considerablemente. Incluso antes de la caída de París, Robert había alcanzado ya la seguridad de Montreal, llevando con él a su esposa Nelly y sus hijas Diane y Cecile. No fue sino hasta Julio, sin embargo, que su primo e importante socio Edouard —ahora de setenta años— optó por abandonar Francia, alcanzando finalmente Estados Unidos después de un tortuoso viaje por España y Portugal. (Él también fue acompañado por su esposa Germaine y su hija Bethsabee, habiéndose ya instalado su hija mayor Jacqueline en Estados unidos con su segundo marido). Su antiguo socio Maurice también terminó en Canadá, mientras su ex-esposa Noemie y su hijo Edmond se refugiaron en la hacienda en Pregny. El otro Rothschild francés de aquella generación, Henri, ya era residente en Portugal. Finalmente, la esposa embarazada de Alain alcanzó EE.UU. vía España y Brasil, mientras Alix, la esposa de Guy, tomó la ruta por Argentina, aunque ella más tarde se reunió con su marido.

«...La Francia ocupada donde se confiscaron "las posesiones del Palais Rothschild", incluyendo cualquiera que hubiera sido dada al Estado francés. El mes siguiente, los alemanes ordenaron que se pusieran administradores a cargo de las firmas judías. La Luftwaffey más tarde un general alemán ocuparon la casa Rothschild en la Avenida de Marigny 23.

«Pero los alemanes pronto se encontraron compitiendo con el régimen marioneta de Vichy al que ellos mismos habían dado existencia. Incluso antes de la orden de Keitel, el régimen de Petain publicó un decreto que declaraba que todo francés que hubiera abandonado la Francia continental después del 10 de Mayo se vería "apartado de las responsabilidades y deberes de los miembros de la comunidad nacional". En consecuencia, sus bienes debían ser confiscados y vendidos, y los beneficios ingresarían al Estado de Vichy. Esto fue explícitamente aplicado a Edouard, Robert y Henri. Poco después de esto, Petain puso una reclamación sobre las oficinas Rothschild en la calle Laffitte para una agencia de bienestar del gobierno, y mostró todos los signos de intentar negociar otros edificios pertenecientes a la familia en una manera similar, poniéndolos todos en las manos de una nueva Oficina de Propiedad Pública.

«De alguna manera, hizo poca diferencia para los Rothschild si fueron los alemanes o el régimen de Vichy los que robaron su propiedad. Este último estaba motivado por el anti-judaísmo también, como quedó evidenciado por los decretos que Petain publicó el 3 de Octubre de 1940 y el 2 de Junio de 1941, que restringían drásticamente los derechos de los judíos franceses, y por los constantes bruscos ataques contra los Rothschild en periódicos pro-alemanes como Paris-Soir y Au Pilori. Tampoco puede ser seriamente argumentado que los funcionarios de Vichy eran de alguna manera más indulgentes en su tratamiento de la propiedad de los Rothschild que lo que los alemanes habrían sido. Se dice que Maurice Janicot, que dirigía la Oficina de Propiedad Pública de Petain, impidió a los alemanes limpiar las bodegas de Laffite, por ejemplo; pero una carencia de compradores parece la explicación más probable de su fracaso para vender el establo de caballos Neuilly de Elie, la casa de Alain en la calle del Circo y las casas de Miriam en Boloña y París. Como puede verse de su declaración ante las autoridades alemanas en Mayo de 1941 —en el sentido de que de Rothschild Frères ahora pertenecía al Estado de Vichy— el objetivo era adelantarse a los alemanes, no proteger a los Rothschild. El intento del Departamento de Asuntos Judíos de Petain de convertir el Institut de Biologie Physico-Chimique fundado por Edmond en 1927 en un laboratorio para el eugenetista Alexis Carrel dice mucho sobre la compatibilidad fundamental entre el régimen de Vichy y el Tercer Reich.

«...Si Hitler hubiera lanzado con éxito la "Operación León Marino" en el verano de 1940, cuando Gran Bretaña estaba en su mayor grado de vulnerabilidad, un destino similar podría haber acontecido a los Rothschild ingleses y sus restantes colecciones privadas, o un destino peor probablemente, por cuanto la invasión de Gran Bretaña habría hecho de la derrota final de Alemania algo infinitamente más difícil de conseguir».

El hecho de que los nacionalsocialistas incautaron y desmontaron los bienes e intereses de los Rothschild en Alemania, Francia y Austria (que se convirtió en parte del Tercer Reich después del Anschluss [reunificación] de 1938), así como haber arrestado al importante banquero austriaco-judío Louis von Rothschild, no está en cuestión, a pesar de lo que sospechosos personajes en Internettratan de propagar. La afirmación a menudo repetida de que Hitler "no fue detrás de los Rothschild" o de que "dejó a los Rothschild en paz" es, como usted acaba de presenciar, una falsedad descarada perpetrada por lo que sólo puede equivaler a agentes judíos de desinformación.

Una breve biografía de Louis von Rothschild (1882-1955) afirma:

«El colapso del Creditanstalt en 1931 tuvo un impacto a través de Europa y causó la muerte de un banco. Sólo la acción de los bancos Rothschild de París y Londres podía impedir que colapsara el banco Rothschild de Viena. Un acreedor extranjero Cttee conducido por Lionel Rothschild / Londres y Lord Kindersley, saneó el banco finalmente. Pero sólo unos pocos años más tarde vino el golpe de gracia: En 1938 Louis fue arrestado por los nacionalsocialistas y tenido durante un año en la cárcel hasta que las complejas negociaciones sobre su liberación fueron completadas. Se permitió que Rothschild dejara el país sólo si él renunciaba a todas sus posesiones austriacas. Un rescate verdaderamente principesco. La planta de Vitkovice [Witkowitz], fundamental para el esfuerzo de guerra, que proporcionaba el 30% del acero crudo, el 30% del carbón y el 40% del hierro en bruto, estaba en Austria, pero había sido previamente transferida a una compañía inglesa [Alliance], de modo que los alemanes no pudieran confiscar las empresas con facilidad. No fue sino hasta después del comienzo de la guerra que Gœring asumió dichas labores. (Después de la guerra, los comunistas checos confiscaron la empresa y pagaron a los Rothschild una compensación en 1953). Las enormes colecciones de arte (varios miles de objetos) de los Rothschild también fueron confiscadas.Esto puso fin a la presencia de los Rothschild en suelo austriaco. El sin hijos Louis se fue al exilio a Estados Unidos».

Los propios Rothschild de nuestros días todavía se quejan sobre ello en su sitio web:

«El colapso financiero de 1929 ocasionó problemas, no los menores en Austria, donde Louis von Rothschild luchó arduamente para apuntalar elCreditanstalt, el banco más grande de Austria, para impedir su desplome.Menos de una década más tarde llegó una ola más oscura; los intereses de los Rothschild austriacos fueron incautados en 1938 por los nacionalsocialistas, poniendo fin a más de un siglo en el centro bancario europeo. En Francia y Austria, la familia fue dispersada mientras duró la guerra».

Varios artículos del New York Times también se refieren a este acontecimiento:

«...Las posesiones de la familia [Rothschild austriaca] fueron confiscadas por los nacionalsocialistas durante el Anschluss alemán en 1938. (...) Sus posesiones se habían visto enormemente reducidas, en parte debido a la destrucción de guerra realizada por los alemanes» ("En 90 Millones de Dólares la Venta Rothschild Excede las Metas", New York Times, 9 de Julio de 1999).

«Un año después de que el Gobierno austriaco estuvo de acuerdo en devolver aproximadamente 40 millones de dólares en arte y objetos que los nacionalsocialistas confiscaron a la rama austriaca de la familia Rothschild, los miembros de la dinastía bancaria de 256 años han decidido vender la colección» ("Los Rothschild Austriacos Deciden Vender. Sotheby's en Londres Subastará 40 Millones de Dólares en Arte Incautado por los Nacionalsocialistas", New York Times, 10 de Abril de 1999).

La única gente en el mundo que tontamente alega que esto no sucedió son los fetichistas de la mentira anti-Hitler de la persuasión de David Icke, que descartan y tratan de poner en duda cualquier cosa y todo lo que no coincida con sus "teorías" aprobadas de manera kosher. Estos bufones abrigan una subversiva agenda pro-judía. Ellos intentan poner difamaciones sobre cualquiera que resista a la judería en palabras y hechos, como Hitler y los nacionalsocialistas lo hicieron tan eficaz y valientemente.

En 1940 el Ministro de Propaganda del Reich Joseph Goebbels encargó la producción de una película que expusiera las criminales maquinaciones históricas de la familia Rothschild titulada "Los Rothschild: Acciones [bursátiles] en Waterloo". Fue la primera de tres películas contra-judías hechas en 1940 por el régimen nacionalsocialista. La película proporcionaba un relato histórico del ascenso de la familia Rothschild a la fortuna, logrado sobre todo en Gran Bretaña durante las guerras napoleónicas. Una acusación de intriga y avaricia judías, la película intentaba ilustrar acerca de la judaización de la sociedad británica en manos de los Rothschild, demostrando que los británicos se habían convertido en "los judíos entre los arios".

Todo esto, por supuesto, va en contra de los calumniosos vendedores de desinformación que cantan el monótono slogan: "¡Hitler era un agente Rothschild!". Estos cretinos desquiciados seguirán infectando la Internet con su propaganda venenosa contra Hitler y el nacionalsocialismo. Los cripto-judíos que se enmascaran como "anti-sionistas" que propagan vorazmente estas mentiras perniciosas sobre Hitler procuran desmoralizarnos denigrando las soluciones que resolvieron el problema judío en el pasado, y al hacer eso, intentan hacer descarrilar cualquier futura resistencia a la judería. Estas serpientes putrefactas esperan romper la determinación y fuerza de voluntad que figuras heroicas como Adolf Hitler y Joseph Goebbels inspiran en quienes en nuestros días se resisten a la tiranía judía.

Como el valiente mártir de la verdad Joseph Goebbels dijo en 1945: "Llegará el día en que todas las mentiras colapsarán bajo su propio peso, y la verdad triunfará nuevamente".

Artículo de opinión

¿Quién maneja el mundo? por Alberto Buela


Por primera vez desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial (1945) Estados Unidos toma una decisión política internacional a la que se opone el Estado de Israel y los judíos en general, como es el acuerdo nuclear con Irán con el apoyo de Alemania, Gran Bretaña, Rusia, China y Francia.

Este acuerdo que tiene que ser fijado en forma definitiva el 30 de junio para cerrar los detalles técnicos y jurídicos es explícitamente boicoteado por el Estado de Israel y el lobby judío enquistado en los gobiernos de los Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia e, incluso, Irán. Sobre esto último recordemos que en los funerales del Papa Juan Pablo II, hubo solo dos jefes de Estado que hablaban farsí el ayatola Jatami y el entonces presidente israelí Moshe Katsav y entre ellos se entendieron. La comunidad judía en Irán es la más fuerte de entre todos los países árabes.

Irán es considerado un peligro para la existencia misma del Estado israelí. Los atentados de Buenos Aires de hace 23 años se explican como atentados de falsa bandera producidos a instancias de los servicios secretos de Israel y de USA para buscar un motivo por el cual declarar la guerra a Irán.

Este objetivo después se dejó de lado y nosotros, los argentinos, terminamos pagando los platos rotos y metidos en un conflicto que no nos va ni nos viene pero que pagamos generosamente con los dineros de nuestro menguado Estado.

Los lobbys judíos están trabajando contra reloj para hacer abortar el pacto final del acuerdo que se acaba de firmar en esta primera semana de abril 2015, y en tal sentido ya el jefe supremo iraní Alí Khamanei acaba de poner en duda que se pueda firmar el acuerdo definitivo el 30 de junio.

Los máximos dirigentes del mundo, en su mayoría, ven con buenos ojos la firma de un pacto nuclear pues ello llevaría algo de tranquilidad al descalabro internacional que estamos viviendo hoy. Hasta el Papa Francisco, de quien nadie puede dudar que es, por convicción propia, el más grande defensor de los intereses judíos, apoyó el pacto.

De modo tal que no queda ninguna autoridad de peso sobre la tierra que se oponga al acuerdo de hace una semana, pero sin embargo, hay indicios que el pacto no se va a firmar en forma definitiva. Y entonces salta la pregunta ¿pero quién manda en el mundo? ¿Quién tiene más poder que la voluntad explícita de los cinco poderosos países de la tierra, para anular su decisión?

Vuelve una vez más a nuestra memoria la vieja enseñanza del viejo ministro inglés Disraeli cuando afirmó: Ignora el mundo quién maneja el poder detrás de los bastidores. ¿Será el imperialismo internacional del dinero manejado por las dos bancas más poderosas: la Rockefeller y la Rothschid?

A nosotros, como convidados de piedra de estas grandes medidas geopolíticas y estratégicas, solo nos cabe distinguir; que estas son maniobras de los hombres pero que otras pueden ser la medidas de Dios. Mal de muchos consuelo de pobres.

Notas y referencias

  1. Jacques François Lefranc, Le voile levé pour les curieux ou les secrets de la Révolution révéles à l'aide de la franc-Maçonnerie
  2. Agustín Barruel, Mémoires pur servir à l'Histoire du Jacobinisme (1797)
  3. Charles Louis Cadet de Gassicourt, Le Tombeau de Jacques de Molay, ou Histoire secrète des initiés anciens et modernes, templiers, francs-maçons, illuminés et recherche sur leur influence dans la révolution française, Paris, 1797
  4. John Robison, Proofs of a Conspiracy against all the Religions and Governments of Europe Carried on in the Secret Meetings of Freemasons, Illuminati and Reading Societies
  5. Walter Scott, Vida de Napoleón.
  6. Graziano, op. cit. 195
  7. ADL Calls on European Central Bank President to Publicly Condemn Wife's Anti-Semitic and Jewish Conspiracy Statements

Bibliografía

  • Herbert Lottman, Los Rothschild, Tusquets Editores. 1ª edición en colección Tiempo de Memoria: mayo de 2006. © 1994, por Herbert Lottman.
  • Paul H. Koch, Illuminati, Editorial Planeta, 2004 S.A. Barcelona (España), 1era edición en Argentina: noviembre de 2004, traducido por Isabel Fuentes Garcia.

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