Ideología de género

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Un manual de la Asociación Estatal de Familias de Menores Transexuales, en España, intenta enseñar que "hay niños con vulva y niñas con pene".

La ideología de género (eufemisticamente "estudios de género" o teoría de género) es un conjunto de ideas pseudocientíficas[1] y subversivas creadas con fines políticos y de ingeniería social, según las cuales las diferencias psicológicas y de comportamiento entre machos y hembras humanos no son producidas biológicamente, sino condicionadas y construidas por el entorno histórico, social y cultural. Apelando a las "libertades" y "derechos", afirma que estas características son opresivas y se deben "deconstruir" para que la realidad de género de cada persona se forme a partir de su propia autopercepción subjetiva, bajo la falacia de que la autopercepción genera realidad. De ese modo, y dependiendo su radicalidad, termina afirmando que no existen dos géneros sino una multiplicidad de ellos, los cuales sucesivamente son victimizados y colocados en la categoría de "minorías protegidas".

La ideología de género incluye dentro de su sistema ideológico al feminismo y la ideología LGBT.[2]

A diferencia de ideas pseudocientíficas como el terraplanismo, la ideología de género es peligrosa porque intenta legitimarse académicamente como una serie de "campos de estudio científicos y sociales" cuando no es más que una serie de postulados ideológicos que contradicen la ciencia natural y la ciencia social, pero especialmente porque intenta imponerse socialmente por medios políticos coercitivos de forma que toda la sociedad se someta a sus absurdas premisas.

Concepto de género

La palabra "género" no es usada como una categoría gramatical ni taxonómica, sino que es usada para referirse a los así llamados "roles, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como inherentes o apropiados para hombres y mujeres".[3] Así, este término se utiliza para referirse al «conjunto de características diferenciadas que cada sociedad asigna a hombres y mujeres».

Según esta ideología, el género estaría socialmente construido,​ es decir, sería el resultado de la educación y las convenciones sociales, y todas las diferencias no físicas entre los sexos es decir, aquellas que no pueden ser clasificadas como biológicas bajo los términos exclusivos de la anatomía y la fisiología, son una mera construcción social sin ninguna base biológica, implicando así que lo social tiende a imponerse ante lo biológico.

Puesto que el género es sólo producto de una "construcción social", entonces no hay razones para creer que los rasgos sociales que se consideran masculinos y femeninos sean conceptos consistentes con un orden orgánico y evolutivo, sino que son relativos, variables, arbitrarios y sobre todo, "impuestos" ("por el malvado sistema del patriarcado"), por lo que al aplicar una "deconstrucción" del género, el concepto de masculinidad y feminidad puede alterarse durante el curso de la vida y también variarían de acuerdo con la cultura, la comunidad, la familia, las relaciones interpersonales y las relaciones grupales y normativas, y con cada generación y en el curso del tiempo.

De esa forma, la ideología de género pretende presentar toda la sexualidad humana en términos de género y con ello se deriva una relativización radical que considera que la autopercepción subjetiva es más significativa que la realidad objetiva, por lo que aquello que realmente importa para determinar la masculinidad o feminidad de una persona es lo que esa persona dice sobre sí misma (sexo psicológico), y no lo que esa persona carga o no carga sobre su cuerpo (sexo biológico), es decir, su disforia de género no es vista como un trastorno psiquiátrico sino como algo deseable para deconstruir al género. De este modo, si una persona afirma ser mujer, entonces debe ser considerada socialmente como mujer, independientemente de si existe o no algún tipo de componente biológico en sí misma que le permita validar o invalidar su declaración (y lo mismo se aplica para alguien que afirma ser hombre).

Si bien se puede admitir que existen algunos rasgos de género que son producto de convenciones sociales o culturales, considerar al género en su totalidad como una mera construcción social es una conclusión sesgada y equivocada que disciplinas como la psicología evolutiva o la sociobiología pueden refutar, ya que desde tiempos prehistóricos los roles del padre y la madre han sido asignados naturalmente con el propósito de la preservación de la especie. De hecho, según investigaciones recientes, cuestiones que popularmente son consideradas como "influenciadas por la cultura", como la preferencia de colores en los niños, pueden en realidad tener una base biológica.[4]

Destrucción de la familia y el matrimonio

Puesto que el género "tradicional" occidental es visto por los ideólogos de género como una "invención cultural impuesta por el patriarcado opresor", entonces hay que subvertir a este sistema patriarcal desde sus raíces y sabotear todos los principios y elementos que le son propios como lo son la familia y el matrimonio, porque tales instituciones sociales reproducen la estructura patriarcal "opresora".

Para ello, la ideología de género proclama que la familia formada y encabezada por un padre y una madre, denominada "familia nuclear", es en realidad una construcción social obsoleta que hay que erradicar, y en su lugar se proponen todo tipo de estructuras familiares aberrantes basadas en los últimos cambios sociales de fines del siglo XX en Occidente. De ese modo, surge el gaymonio como una forma de subvertir los conceptos de matrimonio y familia. El objetivo final es que la familia sea eliminada y reemplazada por household, una especie de hogar comunal formado por personas que no guardan vínculo sanguíneo. Así, después de "unas pocas generaciones", se logrará también que las relaciones sexuales entre niños y adultos, se conviertan en algo común según el ideario de género feminista y LGTB. Cabe decir que tales "nuevos modelos" de familia son incompatibles con millones de años de evolución de la psicología humana, por lo que están destinadas al fracaso y tarde o temprano conducirán al colapso social.

Beneficiados

Son varios los principales beneficiados de esta manipulación.

  1. Compañías farmacéuticas que proporcionan los procedimientos hormonales para alterar antinaturalmente el cuerpo y asegurarse así el consumo continuo de por vida, ya que en el momento de dejar de administrar las hormonas, el cuerpo regresa a su equilibrio natural. Cabe señalar que estos procedimientos conllevan un alto riesgo de contraer cáncer.
  2. Clínicas de cirujía plástica cuyos procedimientos son de alto costo.
  3. Clínicas de aborto que están distribuidas por todo el mundo y financiadas por magnates globalistas como George Soros.

Como puede apreciarse, la ideología de género representa un negocio multimillonario en perjuicio incluso de los propios grupos minoritarios de transexuales,travestidos y resto de los aberrosexuales quienes han sido manipulados y confundidos para aceptar estas patrañas.

Sin embargo, los principales perjudicados por la doctrina son aquellos jóvenes que no han terminado de vivenciar y comprender los límites de su sexualidad (es por ello que los ideólogos de género tienen tanto interés por colonizar los sistemas educativos de los diversos países en los que operan), así como toda la gente de a pie que paga sus impuestos ya que la ideología de género exige que los procedimientos clínicos necesarios para alterar antinaturalmente el cuerpo sean subvencionados por el Estado, que a final de cuentas implica un gasto a través de los impuestos de la gente.

Esta negación flagrante del sentido común más elemental es promovida por los movimientos igualitaristas, feministas y homosexualistas como si se tratase de un dogma, por lo que para ellos su verdad no puede ser cuestionada y no admite refutación: aquel que critica a la ideología del género es calificado como "ignorante", "machista" y "homófobo" para ser estigmatizado y censurado.

Historia

Las bases de la ideología de género fueron establecidas por la marxista y feminista Simone de Beauvoir y sus seguidores, quienes utilizaron el término «género» para referirse a las (supuestas) «construcciones sociales y culturales» sobre la masculinidad y la feminidad.​ A partir de la década de 1950, la ideología de género adopta las teorías del psicoanalista Jacques Lacan​ y las ideas de feministas tales como la judía Judith Butler.

Como doctrina articulada, la ideología de género terminó de elaborarse a fines del siglo XX. Por ese motivo no se puede señalar a un único creador, sino que la misma es el producto de una confluencia de corrientes de pensamiento subversivas que han surgido a lo largo de los años.

Simone de Beauvoir, amante y discípula de Jean-Paul Sartre, escribió en su libro El segundo sexo (1949): "No se nace mujer: se hace"[5], fórmula que reelabora la tesis de la metafísica sartreana de que la existencia precede a la esencia. Según esto, el ser humano tendría un origen perfectamente indeterminado, lo que le permitiría escoger libremente luego qué ser o qué no ser.

El existencialismo ateo –invención izquierdista de la Europa devastada por la Segunda Guerra Mundial que precisaba del inagotable esfuerzo de sus habitantes para reconstruirse– dio paso luego a un pensamiento más sofisticado, cuyo eje era la crítica a las instituciones sociales. Se cuestionaba, básicamente, por qué se había reconstruido a Europa sobre sus bases tradicionales y no sobre otras diferentes. Allí se produjo una eclosión de subversión cultural, encabezada por el nuevo marxismo. Entonces el discurso intelectual de la izquierda pasó a enfatizar la idea de que las personas son lo que el medio social quiere que sean, por lo que para lograr autodeterminarse primero es necesario reconstruir la sociedad sobre instituciones que promuevan y no que coarten la libertad individual.

Se impuso la idea de que toda jerarquía natural en realidad es una arbitrariedad creada con la intención de oprimir a alguien, cuyo éxito yace precisamente en que la gente no puede distinguir su carácter artificial. Llevado esto al campo de las relaciones entre los sexos, la propuesta novedosa era convencerse de que la naturaleza es insignificante para los hombres o las mujeres: un hombre puede ser mujer o una mujer puede ser hombre no sólo si se lo propone, sino sobre todo si el resto de la sociedad convierte en realidad su deseo, aunque eso signifique sustituir lo falso por lo verdadero y castigar a quien lo señale.

El crecimiento del Lobby Gay a partir de la década de 1970 y la multiplicación del feminismo en el ámbito académico, volvieron factible la ideología de género. Autores como John Money, Robert Stoller y Judith Butler le dieron un notorio sustento discursivo, y fue consagrada en 1995 por la ONU en su Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer[6] celebrada en Beijing.

Negacionismo de la ideología de género

Un juez español ordenó la retirada del autobús de Hazte oír con el mensaje "los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen", que el juez entiende que incurriría en un posible delito de odio.

Actualmente quienes niegan rotundamente la existencia de la ideología de género son justamente aquellos que la promueven. Las feministas y los homosexualistas hablan de "estudios de género", para intentar mostrar que lo suyo no se trata de una construcción ideológica sino de una investigación científica: de ese modo todo lo vertido sobre la no determinación biológica de las identidades sexuales no sería un dogma, sino meramente una hipótesis. Según ellos, habrían sido los sacerdotes e intelectuales católicos los que habrían producido la confusión entre ciencia e ideología.[7]

Críticas

Ya en 1955 el italiano Julius Evola abordó el tema de la mujer que quería devenir hombre[8]. Según él, los seres humanos tenemos una dimensión externa (la máscara) y otra profunda (el rostro). La primera es adquirida, en tanto que la segunda es heredada. La civilización Occidental contemporánea, al darle preeminencia a lo práctico, magnifica la máscara y minimiza el rostro. Debido a ello las mujeres se han equiparado materialmente a los hombres, ejerciendo las mismas labores y cumpliendo los mismos roles sociales. Sin embargo Evola advertía que, con la renuncia a los rostros, la humanidad iba camino a construir una civilización de parias, donde nadie es fiel a sí mismo y todos intercambian funciones y vocaciones de acuerdo a los mandatos de los mercados.

La ideología de género es vista por otros autores como un producto del socialismo igualitarista y del liberalismo utilitarista, que tiende a ser impuesta de manera violenta a diversas culturas a través de la globalización. Para el sacerdote y psicólogo Tony Anatrella no caben dudas de que la doctrina es un arma que el Lobby Gay utiliza para materializar su agenda[9], y mientras que el Papa Benedicto XVI ha manifestado que el uso actual del término "género" aplicado a las personas sólo contribuye a promover la cultura de la muerte, el Papa Francisco ha destacado que la ideología de género representa una amenaza para la institución familiar.[10]

La ideología de género en acción

En 2012 el parlamento argentino aprobó la Ley de Identidad de Género, que permite que cualquier ciudadano del país modifique sus documentos oficiales para alterar su género con sólo manifestar su voluntad de producir dicho cambio ante una autoridad pertinente. La norma provocó toda clase de absurdos descalabros: presidiarios que pasaron de cárceles para hombres a cárceles para mujeres[11], problemas por la existencia de contratos a nombre de otro[12], reportes de la prensa sobre hombres dando a luz a sus hijos[13], etc.

En 2014 la empresa Facebook modificó su sistema para permitir que sus usuarios escojan entre más de cinco decenas de variantes de género, cuando antiguamente sólo permitía optar por identificarse sólo como hombre o mujer.[14] Ello constituye un claro ejemplo de propaganda a favor de la causa gay.

Artículo de opinión

Ideología de género: ¿dictadura internacional?, por Agustín Laje


El pasado 9 de enero conocimos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una Opinión Consultiva apoyando con determinación la ideología de género. La opinión fue peticionada por Costa Rica, con claros objetivos políticos: el oficialismo es consciente de que le costará imponer la ideología de género en su estructura legal sin apoyo externo. Hace algunas semanas, valga recordar, miles de ciudadanos costarricenses —pueblo de escasa efervescencia política— salieron a las calles a marchar contra la ideología de género.

En resumidas cuentas, la Corte manifestó que la llamada "identidad de género" es "la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento", para luego insistir en que existe un "derecho a la identidad de género". Sabemos bien que, en este contexto, "derecho" no significa libertad de vivir su sexualidad e identidad como le plazca a cada quien, sino obligación para los demás de ser partícipes de lo que es, en rigor, una fantasía personalísima.

Así por ejemplo, la Corte nos dice que es un “derecho humano” que el Estado modifique los registros y documentos de identidad de las personas, sin considerar nada más que su “auto-percepción”: ya no se le puede exigir a nadie siquiera acreditaciones médicas, quirúrgicas o psicológicas. Si la auto-percepción de un individuo pasa a condicionar la percepción estatal entera, esto significa que, por añadidura, condiciona la percepción de la sociedad toda. ¿Por qué un equipo de hockey femenino, por ejemplo, debería a excluir de su plantel a un hombre que, en virtud de su auto-percepción, el Estado lo ha consagrado como mujer?

Por otra parte, la Corte establece del mismo modo que cualquier unión constituye familia y, por lo tanto, que de cualquier unión entre personas, independientemente del género y la orientación sexual de sus partes, derivan los mismos derechos inherentes al matrimonio. ¿Qué es esto si no la imposición externa del “matrimonio” homosexual y la consiguiente adopción de menores por parte de éste?

En efecto, aquello de “Opinión Consultiva” es eufemístico. La “opinión” de la Corte tiene efectos jurídicos, políticos y administrativos en todos los Estados que son parte de la Convención Americana: 22 en total. La Corte lo deja muy en claro cuando, a colación de su apoyo a la ideología de género, sentencia que “se estima necesario que los diversos órganos del Estado realicen el correspondiente control de convencionalidad aplicando los estándares establecidos en esta Opinión Consultiva”. Por ello, el Tribunal insta “a esos Estados a que impulsen realmente y de buena fe las reformas legislativas, administrativas y judiciales necesarias para adecuar sus ordenamientos, interpretaciones y prácticas internos”.

El poder en la sociedad posmoderna, al decir de Toni Negri, está descentrado. La soberanía de los Estados-nación es cosa del pasado. Las realidades nacionales son hoy un producto de la doble determinación de un poder interno y otro internacional. En este caso, el poder no se divide: se multiplica. En virtud de su dimensión internacional, se vuelve ineludible.

No se trata, desde luego, de un poder democrático. Si el ideal democrático puede definirse a partir de un régimen político que hace emanar el poder desde el pueblo para gobernar al pueblo, y que en la práctica se traduce en la determinación de la voluntad ciudadana con arreglo al uso de instrumentos electorales, el actual orden internacional carece de todos estos componentes. Todavía más: destruye los regímenes democráticos de los Estados que han optado por ellos, en la medida en que las decisiones de las Organizaciones Internacionales se imponen sobre nuestras sociedades en un movimiento que va de arriba abajo, no de abajo arriba.

¿Qué rol puede tener un Congreso Nacional en la cuestión del “matrimonio” homosexual, después de esta “Opinión Consultiva” de carácter imperativo? ¿Qué facultades tendrá en otros asuntos como la adopción homoparental? Ninguno. Estas cuestiones fueron ya resueltas y decididas no por aquellos connacionales que la ciudadanía eligió como representantes del pueblo, sino por 9 personas extranjeras que tienen poder sobre 22 Estados americanos y sus respectivas sociedades.

Si las dictaduras modernas se caracterizan por constituir regímenes políticos que operan con autoritarismo al margen de la voluntad de la ciudadanía, es evidente que estamos en presencia de la formación de una dictadura internacional. El margen de maniobra de los Estados-nación es cada vez más reducido. A partir de ahora por ejemplo, un Estado que no reconozca la adopción homosexual podrá ser denunciado por el lobby LGTB en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y de ahí tener luego un problema en la propia Corte. ¿Qué gobierno querrá ganarse un problema de este calibre para el Estado bajo su gestión?

En las dictaduras modernas, la última evasión que un individuo tenía al alcance frente a los tentáculos del poder era el exilio. Escapar al poder suponía escapar del lugar donde ese poder tenía centro. La actual desterritorialización del poder supone, no obstante, la imposibilidad del exilio. La internacionalización borra todo límite territorial; el espacio se modifica quedando todo determinado por él, lo cual significa que paulatinamente se va borrando toda posibilidad de auto-determinación. ¿Cómo eludir un poder que, a partir de la opinión de 9 personas, condiciona el marco regulatorio, jurídico y administrativo de 22 Estados?

Todavía queda, empero, una esperanza. Dijimos anteriormente que las realidades nacionales son en este momento el producto de dos fuerzas que a veces colisionan y a veces se retroalimentan: el poder interno y el internacional. En un sistema democrático, el poder interno se estructura a partir del voto popular. Los políticos que se lanzan a la carrera democrática, si quieren ganar, necesitan adecuarse a lo que piensan que la ciudadanía piensa. Si se lograra generar movilizaciones de tal magnitud que los políticos percibieran que el precio a pagar por someterse a la Corte Interamericana es mayor al precio de tener eventualmente problemas de derecho internacional con ella, el poder interno podría barrer con el internacional.

Las movilizaciones ciudadanas son de vital importancia como mecanismo de información: en la masa de gente movilizada el político recibe el mensaje de qué tiene que hacer y decir si quiere seguir siendo votado. Allí donde la ciudadanía no se moviliza, los medios de comunicación, los grupos de género y las organizaciones internacionales son los que informan al político.

Hay razones para guardar todavía esperanzas. Lo que no hay son razones para pensar que, de no actuar con urgencia, esa esperanza pueda mantenerse por mucho tiempo más.

Referencias

  1. Jennifer Connellan, Simon Baron-Cohen, Sally Wheelwright, Anna Batki y Jag Ahluwalia "Sex differences in human neonatal social perception" sciencedirect.com. (Consultado el 29 de julio de 2019). Archivado
  2. «Gender Studies» (en inglés). Whitman College. Archivado desde el original el 12 de diciembre de 2012. Consultado el 24 de febrero de 2013.
  3. WHO (2013). «What do we mean by "sex" and "gender"?». Gender, women and health (en inglés). Consultado el 22 de febrero de 2013.
  4. New Scientist: Women may be hardwired to prefer pink
  5. Simone de Beauvoir. El segundo sexo. Cátedra: Madrid, 1998
  6. Informe de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (pdf). Naciones Unidas: Nueva York, 1996
  7. Sara Mateos Sillero. La "ideología de género". ¿Sólo una alusión despectiva? Mujeres en Red. El periódico feminista. 01/12/12
  8. Julius Evola. "La mujer trata de valer tanto como el hombre". Roma, 1955.
  9. Tony Anatrella. La teoria del "gender" e l'origine dell'omosessualità: una sfida culturale. San Paolo: Cinisello Balsamo, 2012
  10. Miguel Cuartero Samperi. "Teoría de género: ¿Qué opinan los papas Francisco y Benedicto XVI?". Aleteia. 25/06/15
  11. "Quiso volver a prisión con su marido, pero la Corte no la dejó". El Tribuno. 07/09/13
  12. "Denuncian que una empresa de sepelios de Jujuy se negó a dar servicio a una mujer transexual". La Gaceta. 25/11/14
  13. "Nació en Entre Ríos la hija del primer hombre embarazado". minutouno.com, 19/12/13
  14. "Las 50 opciones de identidad sexual según Facebook" BBC Mundo - Tecnología. 14/02/14

Artículos relacionados

Enlaces externos

Videos

Diputado alemán ridicula a la Ideología de género.

Diputado alemán del AfD ridiculiza la ideología de género citando las 60 identidades sexuales.