Cábala

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Cábala

La cábala, cabalá, kabbalah o Qabalah (en hebreo, קַבָּלָה "recibir") es una de las corrientes esotéricas y místicas del judaísmo.

La Cabalá es una teología y práctica oculta que se centra en la superioridad de los judíos sobre los gentiles y su propósito predestinado de heredar la tierra.

Historia

La erudición contemporánea sugiere que varias escuelas de esoterismo judío surgieron en diferentes períodos de la historia judía, cada una de las cuales refleja no solo formas anteriores de misticismo, sino también el entorno intelectual y cultural de ese período histórico.

Las raíces de la Cábala se remontan al judaísmo helenístico, con Filón de Alejandría (c. 15 AEC – c. 45 EC) quien toma y adapta conceptos filosóficos griegos/paganos a la teología judía, entre ellos, conceptos numerológicos de Pitágoras como la importancia del número 10 y la asignación de valores numéricos a las letras del alfabeto griego, también conceptos de la astrología ptolemaica, los cuatro elementos de Empédocles, el concepto de Heráclito del Logos ('La Palabra', 'el Verbo'), y mitos de los misterios órficos como el de Fanes nacido del Huevo cósmico y el concepto de "chispa divina" o psique (ψυχή), de ahí que algunos hablen de una "Cábala órfica". De este sincretismo judeo-griego, que absorbió también conceptos del hermetismo, el neoplatonismo y los cultos mistéricos, surgirían por un lado, el cristianismo, y por otro los movimientos gnósticos de los siglos II y III, de los cuales, a su vez, surgió finalmente la Cábala, misma que constituyó una nueva mitología en el judaísmo, derivada en una gran parte de la filosofía pagana, por ejemplo, el mito de creación a través de una serie de emanaciones.

La cábala judía apareció como una forma temprana del misticismo judío en los siglos XII y XIII en el sur de Francia y en España (específicamente en Guadalajara y Zaragoza), siendo re-interpretada en el renacimiento del judaísmo místico en el siglo XVIII en la Palestina otomana.

Isaac Luria es considerado el padre de la Cabalá contemporánea; La Cabalá luriánica se popularizó en forma de judaísmo jasídico desde el siglo XVIII en adelante.

Las dos fuentes más importantes de la cábala son el Zohar (Libro del Esplendor), y el Séfer Ietzirá (Libro de la Formación). El Zohar fue publicado por el rabino Moisés de León (c. 1240 – 1305). La idea básica allí expuesta es que, del seno mismo de la Divinidad Oculta o Infinito (ein sof), surgió un rayo de luz que dio origen a la nada (ain), identificada con una esfera (sefirá) o región, que recibe el nombre de Kéter (corona). De esta corona suprema de Dios emanan otras nueve esferas (Sefirot). Estas diez esferas constituyen los distintos aspectos de Dios, mediante los cuales se manifiesta.

Durante el siglo XX, el interés académico en los textos cabalísticos liderado principalmente por el historiador judío Gershom Scholem ha inspirado el desarrollo de la investigación histórica sobre la Cabalá en el campo de los estudios judaicos.

Cábala no judía

A partir del Renacimiento, los textos de la Cabalá judía entraron en la cultura no judía, donde fueron estudiados y traducidos por cristianos hebraístas y ocultistas herméticos. Pico della Mirandola desarrolló una cábala cristiana y Florencia se volvió el centro de crecimiento de esta corriente. Las tradiciones sincréticas de la cábala cristiana y la cábala hermética se desarrollaron independientemente de la cábala judaica, leyendo los textos judíos como sabiduría antigua universalista preservada de las tradiciones gnósticas de la antigüedad. Ambos adaptaron los conceptos judíos libremente desde su comprensión judía, para fusionarlos con muchas otras teologías, tradiciones religiosas y asociaciones mágicas. Con el declive de la cábala cristiana en la Edad de la Razón, la cábala hermética continuó como una tradición clandestina central en el esoterismo occidental. A través de estas asociaciones no judías con la magia, la alquimia y la adivinación, la Cábala adquirió algunas connotaciones ocultas populares prohibidas dentro del judaísmo, donde la Cábala práctica teúrgica judía era una tradición menor, permitida y restringida para unas pocas élites.

Hoy en día, muchas publicaciones sobre la Cábala pertenecen a las corrientes populares de la Nueva Era no judía y a las tradiciones ocultas de la Cábala, en lugar de dar una imagen precisa de la Cábala judía.

Niveles de interpretación de la Torá

Según el Zohar, un texto fundamental para el pensamiento cabalístico, el estudio de la Torá puede avanzar a lo largo de cuatro niveles de interpretación (exégesis). Estos cuatro niveles se denominan pardes por sus letras iniciales (PRDS hebreo: פַּרדֵס, huerto).

  • Peshat (hebreo: פשט lit. "simple"): es la interpretación directa y literal de la Torá.
  • Remez (hebreo: רֶמֶז lit. "pista [s]"): los significados alegóricos (a través de la alusión). Una de las metodologías que emplea la Torá para elaborar estas pistas es la gematría, el valor numérico que tienen las letras del alfabeto hebreo.
  • Midrash o Derash (hebreo: דְרָשׁ lit. "preguntar" o "buscar"): significados midráshicos (rabínicos), a menudo con comparaciones imaginativas con palabras o versos similares. Explica el significado más profundo del versículo.
  • Sod (hebreo: סוֹד lit. "secreto" o "misterio"): los significados internos, esotéricos (metafísicos), expresados ​​en la cábala.

Sus seguidores consideran la Cabalá como una parte necesaria del estudio de la Torá; el estudio de la Torá (el Tanaj y la literatura rabínica) es un deber inherente de los judíos observantes.

La Kabalah es la "Ley Oral Secreta". Es lo que podríamos llamar la Gnosis Hebrea. La Kabalah enseña la interpretación o el significado simbólico de la Torá.

Corrientes

El estudio histórico académico moderno del misticismo judío se reserva el término "cábala" para designar las doctrinas particulares y distintivas que surgieron textualmente expresadas en la Edad Media, a diferencia de los conceptos y métodos místicos anteriores de la Merkabah. De acuerdo con esta categorización descriptiva, ambas versiones de la teoría cabalística, la Kabbalah medieval-zohárica y la Kabbalah lurianica temprano-moderna juntas comprenden la tradición Teosófica en Kabbalah, mientras que la Kabbalah Meditativa-Extática incorpora una tradición medieval paralela interrelacionada. Una tercera tradición, relacionada pero más rechazada, involucra los objetivos mágicos de la Cabalá Práctica. Moshe Idel, por ejemplo, escribe que estos 3 modelos básicos pueden discernirse operando y compitiendo a lo largo de toda la historia del misticismo judío, más allá del trasfondo cabalístico particular de la Edad Media. Se pueden distinguir fácilmente por su intención básica con respecto a Dios:

  • La tradición Teosófica-Especulativa o Teosófico-Teúrgica de la Cabalá Teórica (el foco principal del Zohar y Luria) busca comprender y describir el reino divino usando los símbolos imaginativos y míticos de la experiencia psicológica humana. Como alternativa conceptual intuitiva a la filosofía judía racionalista, particularmente al aristotelismo de Maimónides, esta especulación se convirtió en la corriente central de la Cabalá y la referencia habitual del término "cábala". Su teosofía también implica la influencia teúrgica innata y de importancia central de la conducta humana para redimir o dañar los reinos espirituales, ya que el hombre es un microcosmos divino, y los reinos espirituales el macrocosmos divino. El propósito de la cábala teosófica tradicional era dar a toda la práctica religiosa judía normativa este significado místico metafísico.
  • La tradición meditativa de la Cabalá extática (ejemplificada por Abraham Abulafia e Isaac de Acre) se esfuerza por lograr una unión mística con Dios, o la anulación del meditador en el intelecto activo de Dios. La "Cabalá profética" de Abraham Abulafia fue el ejemplo supremo de esto, aunque marginal en el desarrollo cabalístico, y su alternativa al programa de la Cabalá teosófica. La meditación abulafiana se basó en la filosofía de Maimónides, cuyos seguidores seguían siendo la amenaza racionalista para los kabbalistas teosóficos.
  • La tradición Mágico-Talismánica de la Cabalá Práctica (en manuscritos a menudo inéditos) se esfuerza por alterar tanto los reinos Divinos como el Mundo utilizando métodos prácticos. Mientras que las interpretaciones teosóficas de la adoración ven su papel redentor como armonizar las fuerzas celestiales, la Cabalá Práctica involucró correctamente actos mágicos blancos y fue censurada por los cabalistas solo para aquellos completamente puros de intención, ya que se relaciona con reinos inferiores donde la pureza y la impureza se mezclan. En consecuencia, formó una tradición menor separada y evitada de la Cabalá. La Cabalá práctica fue prohibida por Arizal hasta que se reconstruya el Templo en Jerusalén y se alcance el estado requerido de pureza ritual.

Es difícil aclarar con cierto grado de certeza los conceptos exactos dentro de la Cabalá. Hay varias escuelas de pensamiento diferentes con perspectivas muy diferentes; sin embargo, todos se aceptan como correctos. Las autoridades halájicas modernas han tratado de reducir el alcance y la diversidad dentro de la cábala, restringiendo el estudio a ciertos textos, en particular el Zohar y las enseñanzas de Isaac Luria transmitidas a través de Hayyim ben Joseph Vital. Sin embargo, incluso esta salvedad hace poco por limitar el alcance de la comprensión y la expresión, tal como se incluyen en esos trabajos

Tradición hebrea

Según la tradición cabalista, la Cabalá data del Edén, entregada a Adán por Dios. Vino de un pasado remoto como una revelación para elegir tzadikim (personas justas) y, en su mayor parte, fue conservado solo por unos pocos privilegiados.

El conocimiento cabalístico habría llegado en forma escrita muy fragmentada, ya que supuestamente fue transmitido oralmente por los patriarcas, profetas y sabios (hakhamim), para eventualmente introducirlos en las escrituras del judaísmo.

Según este punto de vista, los cabalistas afirman que diez siglos antes de Cristo, la antigua cábala la practicaban abiertamente más de un millón de personas en Israel, sin embargo, las conquistas extranjeras habrían obligado a los líderes espirituales judíos (Sanedrín) a ocultar su conocimiento y hacerlo secreto, temiendo que fuera mal interpretada o usada si caía en manos inapropiadas.

La Tradición Hebrea tuvo según los judíos una continuidad casi sin variación:

  • Adán: Primer Hombre. Origen de la humanidad.
  • Noé: Sobreviviente del Diluvio Universal, tuvo tres hijos: Sem, Cam y Jafet. Fue Sem el origen de la raza Semita, la que a su vez originó a los hebreos.
  • Abraham: Fue el primer hebreo (1920 a.C.). La palabra Abraham significa Padre de los Hebreos, Padre o directivo de la humanidad. Aquí se hace la primera mención del Pueblo Elegido.
  • Isaac: Hijo de Abraham. Aquí se hace la segunda mención del Pueblo Elegido. Tuvo dos hijos: Esaú y Jacob.
  • Jacob: Fue llamado Israel o Hijo de Dios. La palabra Israel significa el que lucha con Dios (también significa 'Yashar-El'[ישר-אל], o 'Directo con Dios' -según los judíos-). Aquí se hace la tercera mención del Pueblo Elegido. Tuvo doce hijos, los cuales conformaron las Doce Tribus de Israel, siendo que José y Leví, dos de los diez, no cuentan (12-2=10+2=12); son remplazados por los dos hijos del primero, Efraim y Manases. De los hijos de Israel destacaron tres: José, que se asentó en Egipto; Judá, que es considerado padre del Judaísmo; Leví, que conformó la casta sacerdotal de los Levitas.
  • Moisés: Su nombre significa Salvado de las Aguas (1250 a.C.). Fue el fundador de la Nación hebrea y reformista de la Ley Patriarcal. Aquí se hace la cuarta mención del Pueblo Elegido. Destacó en dos hechos importantes: Primero, introduce la "Ley de Dios", las Tablas de la Ley, como "Pueblo Elegido"; Segundo, introduce la Ley de los Hombres, como Nación Hebrea.

El alfabeto hebreo

La Kabalah tiene dos fases: el estudio y la vivencia; por ello se debe conocer el alfabeto hebreo que tiene 22 letras: 3 letras madres, 7 letras dobles y 12 letras simples. Cada letra posee valor numérico, simbólico primario, simbólico general y filosófico. Están también las letras finales, las que por utilizarse al final de una palabra, tienen un valor numérico distinto al que poseen originalmente.

  • Tres Letras Madres: Están relacionadas con los Elementos.

Aleph: Aire; Mem: Agua; Shim: Fuego.

  • Siete Letras Dobles: Significando la Dualidad Cósmica y Humana.

Beth, Gimel, Daleth, Kaph, Phe, Tau, Resch.

  • Doce Letras Simples: Relacionadas con las Constelaciones del Zodíaco.

He, Vau, Zain, Chet, Teth, Iod, Lamed, Nun, Samech, Ayin, Tzade, Qof.

  • Letras Finales: Se usan al final de una palabra y tienen diferente valor.

Kaph, Mem, Nun, Phe, Tzade.

Tipos de cábala

Cábala práctica

La cábala práctica está relacionada con la teurgia y los rituales mágicos. Este estudio trata sobre los talismanes, magia ceremonial y magia adivinatoria. Esto se encuentra en las Clavículas o Claves y en el Tarot egipcio.

Cábala dogmática

La cábala dogmática es académica y de enseñanza. Para su estudio, los cabalistas recurren a las obras originales y textos básicos, tanto de libros antiguos como de autores modernos.

La cábala dogmática explica los sentidos ocultos de ciertas palabras de la Biblia, con aplicación a los fenómenos de la historia de la creación. Es de dos subtipos:

  • La doctrina de la Merkabá que trata del mundo supralunar (es decir, de la teología y la metafísica).
  • La doctrina de Bereshit, que se ocupa en el mundo sublunar (es decir, de los fenómenos).

Cábala simbólica

La cábala simbólica o artificial trata sobre las letras, las palabras y los números, así como el valor filosófico de la forma y del número de cada letra que conforman las palabras.

Para su estudio, se prescriben determinadas reglas hermenéuticas para descifrar el sentido oculto de los textos de la Biblia. Se colocan verticalmente, unas encima de otras, las palabras de diferentes versículos. Leyendo las letras verticalmente, resultan nuevas palabras. Las palabras se disponen en forma de cuadro para poder ser leídas verticalmente o en bustrófedon. Las palabras se juntan totalmente y se las separa de nuevo, etc.

La lectura cabalística simbólica utiliza tres mecanismos analíticos básicos:

  • La Gematría.
  • El Notaricón.
  • La Temurá.

Gematría

La gematría es un método de interpretación de nombres, palabras y frases hebreas basada en la asignación de valor numérico a cada carácter del alfabeto hebreo. A diferencia de la isopsefía y la numerología, la gematría también emplea la metátesis, afectando la pronunciación de las letras combinadas (un fenómeno común en hebreo). Usada sobre todo en el ámbito religioso-esotérico, también emplea métodos de interpretación cabalísticos.

En la gematría, una sola palabra puede traducirse en varios valores según el cifrado utilizado. Cuando la suma de los números de los caracteres que componen dos palabras distintas dan el mismo resultado, se percibe una analogía entre ambas y se considera que deben tener una conexión contextual y hasta esotérica.

Por ejemplo, los cabalistas señalan que la palabra 'Mesías' y la palabra 'serpiente' en hebreo tienen el mismo valor numérico, y por lo tanto están relacionadas:

  • Mesías en hebreo es משיח, (Mashiaj): mem (מ): 40, shin (ש): 300, yod (י): 10 heth (ח): 8, =a 358
  • Serpiente en hebreo es נחש, (Najásh): nun (נ): 50, heth (ח): 8 shin (ש): 300, =a 358

Notaricón

En el método notaricón se juntan, a manera de acróstico, las letras iniciales o las finales de las palabras de una frase cuyo sentido quiere interpretarse para descubrirlo con la palabra resultante. Así, las palabras hebreas que corresponden a las tres primeras de las que dijo Abraham a Isaac en el acto de sacrificarle: «La víctima, hijo mío, la proveerá Dios» (Génesis, 22:8) empiezan por Alef, Yod, Lámed que unidas forman la voz ail (‘carnero’), y el carnero se halla indicado en el versículo 13.

El notaricón, por último, «lee entre líneas» reveladas las respuestas que el supuesto "lenguaje divino" mantiene ocultas para un lector no iniciado. Básicamente, se trata de tomar las iniciales de una serie de palabras, o las letras finales, y extraer de ahí nuevo material "profético", "no-revelado" y "preciso". Puesto que en hebreo no se escriben los sonidos vocálicos, se puede obtener una abundante cantidad de palabras y con ello se pueden forzar numerosas interpretaciones a conveniencia.

Temurá

En la técnica temurá, el nuevo sentido de una palabra sale transponiendo las letras de que se compone, o separándolas de manera que formen diferentes palabras; es decir, un procedimiento anagramático. Se ha hablado mucho de la numerología relacionada con la cábala. Cada letra como elemento creador tiene asignado un número, lo que confiere significados aún más crípticos a textos como la Torá o, en realidad, a cualquier otro.

La temurá consiste en la permutación de letras al modo de un anagrama. Ya que en el hebreo escrito no hay vocales, de la lectura de una palabra como YHWH se sigue WHYH, HWYH, cada una con un posible significado simbólico concreto.

Ein Sof

Ein (Ayin), es el Infinito; no es un ser, es la nada; Seidad, Aquello. Lo incomprensible, desconocido e impenetrable. Lo Inmutable. Es el Inmanifestado Absoluto. Es el Espacio Abstracto Absoluto.

Ein Sof (del hebreo אין סוף: 'ningún final', 'sin límites') es lo Ilimitado, sin límites. Para poder ser consciente de Sí mismo, el Ein se convierte en Ein Sof, que es la Infinidad; Padre y Madre en nosotros. Del Ein Sof emana toda la Creación.

Ein sof es el Todo Supremo que está más allá de la descripción racional: aquello que se llamaría "Dios" en su aspecto más elevado, no siendo, en el sentido estricto de la palabra un «ser», ya que, siendo auto-contenido y auto-suficiente, no puede ser limitado por la propia existencia, que limita a todos los seres.

Del Ein Sof es que emanan las sefirot para formar el Árbol de la Vida, que es una representación abstracta de la naturaleza divina (Pléroma). Ein sof es el No Ser, un principio que permanece no manifestado y es incomprensible a la inteligencia humana.

Hace alusión directa a un Dios "increado", el cual está más allá de la creación, siendo diferente a esta, por lo que la creación, perteneciendo a una dimensión creada (ex nihilo) no puede comprenderlo. Por lo tanto, sonsiste en la luz más exaltada y enrarecida. A medida que descienden sus longitudes de onda, se manifiestan, según los cabalistas judíos, como un fenómeno maravilloso: el pueblo judío. Los judíos, al ser semidivinos, son las manifestaciones físicas racionales de la presencia de Dios en el universo. Son tan indispensables para la existencia del universo como un protón lo es para un átomo.

El Ohr Ein Sof es la Luz sin Límites. Es cuando el Ein Sof deviene en la Luz Absoluta Ilimitada. Es el Gran Aliento. Es el Protocosmos, el Absoluto Solar.

El Árbol de la Vida

El Árbol de la Vida es un diagrama que tiene por objeto representar al Cosmos en su integridad y a la vez el alma del judío en relación con aquel. Marca la evolución del hombre, su ascenso para alcanzar atributos divinos, "para crecer místicamente, y para conocer la Verdad".

Los Sephirot

Árbol de la vida, con los diez Sefirot

Los Sefirot (en hebreo: ספירות; en singular, Sephirah, "emanaciones", "esferas") son los 10 atributos y las 10 emanaciones de la Cábala, a través de las cuales el Ein Sof (el Infinito) se revela a sí mismo y crea continuamente tanto el reino físico como la cadena de los reinos metafísicos superiores.

Los Sephirot son emanaciones de Dios. Simbolizan diez aspectos distintos del Creador, constituidos por diez círculos que revelan la multiplicidad de lo Uno, de su Divinidad. Son fases de la evolución humana, son Principios que deben ser encarnados. Principalmente debemos comprender que los Sephirot son estados, no lugares.

Los diez Sephirot son:

  1. Kether (כֶּתֶר‎) "Corona".
  2. Chokmah (חכמה) "Sabiduría".
  3. Binah (בינה) "Inteligencia".
  4. Chesed (חֶסֶד) "Misericordia".
  5. Geburah (גבורה) "Severidad".
  6. Tipheret (תִּפְאֶרֶת) "Belleza".
  7. Netzah (נצח) "Victoria".
  8. Hod (הוד) "Majestad".
  9. Yesod (יסוד) "Fundamento".
  10. Malchut. (מלכות) "Reino".

Los Sephirot, tanto individualmente, como en sus vinculaciones y asociaciones, representan, con relación al Macrocosmos: fases sucesivas de la evolución; y con relación al Microcosmos: factores de carácter. Cuando el Anciano de los Días, dentro de nosotros, ha realizado los diez Sephirot, se transforma en el Adam Kadmon, "el Hombre Celeste".

Entre los tres Sephirot superiores y el resto hay un Abismo. Allí se encuentra el undécimo Sephirah conocido como Daath o Conocimiento. Pero éste no es en realidad un Principio, es el resultado de la reunión de Chokmah y Binah. El primero es la concepción, el segundo es el objeto concebido; el primero es la comprensión, el segundo es la verdad. Ambos engendran a Daath, la Ciencia, el conocimiento, que los cabalistas no enumeran por tratarse de un Principio anexo y dependiente, si bien de gran importancia oculta.

Los 22 Senderos

Son las 22 uniones entre cada Sephirah que representan los grados de la iluminación del alma. Son sendas y caminos por los que pasa el alma en su realización del Cosmos.

Las 10 esferas sephiróticas más las 22 senderos y que tienen su corresponencia con las 22 letras del alfabeto hebreo, conforman el Árbol de la Vida.

Los Tres Pilares

El Árbol de la Vida también está conformado por tres pilares o columnas: el Pilar de la Misericordia, el Pilar del Equilibrio y el Pilar de la Severidad o Rigor.

  • Pilar de la Misericordia: Es el pilar de la derecha. En él se encuentran los Sephirot: Chokmah, Chesed y Netzah. Es el pilar lateral de los poderes activos. Es positivo, masculino, solar.
  • Pilar de la Severidad: Es el pilar de la izquierda. En él se encuentran los Sephirot: Binah, Geburah y Hod. Es el pilar lateral de los poderes pasivos. Es negativo, femenino, lunar.
  • Pilar del Equilibrio: Es el pilar del centro. En él se encuentran los Sephirot: Kether, Tipheret, Jesod y Malchut. Este pilar concierne a la Conciencia. Estos Sephirot representan los niveles de conciencia: Malchut: Es la conciencia sensorial terrena; Jesod: Es el psiquismo astral; Tipheret: Es la conciencia del alma; y Kether: Es la conciencia cósmica.

Los Tres Triángulos

Los nueve Sephirot superiores, divididos en tres tríadas, conforman a los tres triángulos o trinidades que tienen su representación tanto en el Macrocosmos, como en el Microcosmos:

  • El Triángulo Supremo o Logoico: Es la representación de las Fuerzas Creadoras del Universo y está formado por Kether, Chokmah y Binah.
  • El Triángulo Ético o Moral: Es la representación de las Fuerzas que gobiernan una vida evolucionada y está formado por Chesed, Geburah y Tipheret.
  • El Triángulo Astral o Mágico: Es la representación de las Fuerzas psíquicas astrales y está formado por Netzah, Hod y Jesod. Es el campo propicio para la Magia. Existen dos clases de Magia: la Magia Hermética que se efectúa en el Plano Mental y la Magia Natural que se efectúa en el Plano Astral.

Los Cuatro Mundos

Los cabalistas dividen al Árbol de la Vida en cuatro partes o Mundos; y si bien está completo en cada Mundo, las diferentes Potencias o Fuerzas actúan en forma especial en cada Mundo, de la siguiente manera:

  • Atziluth (אֲצִילוּת): Es el Mundo de Emanación, de los arquetipos o las ideas, también llamado Atzilus. En este nivel irradia la luz del Ein Sof, pero todavía está unida a su fuente. Esta revelación suprema, por lo tanto, impide que las almas y las emanaciones Divinas en Atziluth sientan o perciban su propia existencia. En Atziluth, las 10 sefirot emergen en revelación, con Jojma (Sabiduría) dominando, todo es anulación de la esencia (Bittul HaEtzem) para la Divinidad, no considerada creada y separada. En el contexto de Atziluth, la última sefirá Malkuth (Reino) representa el "Discurso Divino" de Génesis 1 a través del cual Dios creó el Universo, y así, es a través de este Malkuth que se sostienen los Mundos inferiores. A este Mundo pertenece la Sephirah Kether. Aquí Dios actúa directamente.
  • Briah (בְּרִיאָה): Es el Mundo de la Creación. En este nivel se encuentra el primer concepto de creatio ex nihilo (Yesh miAyin), aunque todavía sin forma o figura, ya que las creaciones de Beriah sienten su propia existencia, aunque anulando el ser (Bittul HaMetzius) para la Divinidad. Beriah es el reino del "Trono Divino", que denota la configuración de sefirot de Atziluth que desciende a Beriah como un Rey en un Trono. Predomina la sefirá Binah (Entendimiento), que representa el intelecto Divino. A este Mundo pertenecen los Sephirot Chokmah y Binah. Aquí Dios actúa por medio de los Arcángeles.
  • Yetzirah (יְצִירָה): Es el Mundo de la Formación. En este nivel, los seres creados asumen forma y figura. Predominan las sefirot emocionales (desde Chesed hasta Yesod). Las almas y los ángeles dentro de Yetzirah adoran a través de la emoción y el esfuerzo divinos, ya que sienten su distancia de la Comprensión de Beriah. Este ascenso y descenso canaliza la vitalidad Divina a través de los Mundos, promoviendo el propósito Divino. Por lo tanto, en Yetzirah están los ángeles principales, como los Serafines, que denotan su ardiente consumación en la emoción Divina. A este Mundo pertenecen los Sephirot Chesed, Geburah, Tipheret, Netzah, Hod y Jesod. Aquí Dios actúa por medio de los Ángeles.
  • Assiyah (עֲשִׂיָּה): Es el Mundo de la Acción. En este nivel, la Creación es completa, diferenciada y particular, ya que en este punto la vitalidad Divina ha sufrido mucha ocultación y disminución. Sin embargo, todavía está en un nivel espiritual. Los ángeles de Assiyah funcionan en el nivel activo, ya que predomina la sefirá Malkuth (cumplimiento de la realeza). Debajo de Asiyah espiritual está Asiyah Gashmi (עֲשִׂיָה גַשׁמִי, "Asiyah física"), el reino final y más bajo de la existencia, nuestro Universo material con todas sus creaciones. Al igual que la sefirá Malkuth dentro de Atziluth es el conducto por el cual emanan los mundos posteriores, las sefirot finales de Asiyah son el punto por el cual se deriva el universo físico. A este Mundo pertenece la Sephirah Malchut. Aquí Dios actúa por medio de los Elementos, Planetas y otros.

La autorrealización

El ascenso que el iniciado efectúa a través del Árbol de la Vida o el manejo de los poderes en el Árbol Sephirótico, puede ser por dos Senderos o formas:

  • El Sendero de la Iniciación: Es también llamado el Camino del Rayo Relampagueante o Espiral de la Serpiente de la Sabiduría. Es el de Sephirah en Sephirah. Este camino confiere poderes mágicos.
  • El Sendero de la Iluminación: Es también llamado el Camino de la Flecha o Sendero Místico. Es el Central o el Medio Directo. Es el Sendero del Místico en contra distinción al del Ocultista. Este Sendero es rápido y directo, libre del peligro de la tentación de las fuerzas desequilibradas que se encuentran en los otros dos Pilares, pero No confiere ningún Poder Mágico, más que el Psiquismo en Jesod y el Sacrificio en Tipheret.

Sitra D'Kedushah y Sitra Ajra

La Cabalá divide todo en el Universo en dos reinos opuestos: Sitra D'Kedushah (סטרא דקדושה, "el lado de la santidad") y Sitra Ajra (סטרא אחרא, "el lado de la impureza" o "el lado de Kelipah"), que literalmente significa "el otro lado". No hay nada que esté en el medio: cada pensamiento, palabra, acción o creación tiene su origen en Kedushah o Ajra.

Dios creó "una cosa opuesta a la otra". Todo en el ámbito de la santidad (la judeidad), tiene su contrario en el ámbito de lo profano (lo no-judío[1]). De manera similar, todo en el mundo físico tiene su contraparte espiritual de la cual deriva su existencia y vitalidad.

Así, los Sephirot tienen su contraparte llamados Kliphot y el Árbol de la Vida tiene su opuesto que es el Árbol de la Muerte.

Los Kliphot

Kliphot (o Kelipot, Qliphot, Klifot, Qelifot, Kelifot, Qelipot, Qlippoth, Qliphoth, Qlifot) (en hebreo: קְלִיפּוֹת qəlīpōṯ, originalmente arameo: קְלִיפִּין qəlīpīn, plural de קְלִפָּה qəlīpā; literalmente 'cáscaras', 'cascarones', 'envolturas' o 'conchas') es el término usado en la Cábala para describir al mal.[2] Es la materia en una vibración muy densa, longitudes de onda muy baja. El término Kliphot es usado en la Kabalah en varios sentidos: son fuerzas espirituales malignas o impuras; malos espíritus o demonios; los elementarios o egrégores de algunos autores; los cascarones o envolturas de los difuntos; no el cuerpo físico, sino los restos de la personalidad después de haber salido el Espíritu. Son la fuente del pecado, de los demonios, las criaturas satánicas y de los gentiles o paganos (goym)[3][4][5] y sus costumbres idólatras.

Las kliphot son "cáscaras" metafóricas que rodean la santidad. Son los obstáculos espirituales innatos a la santidad, y reciben su existencia de Dios sólo de manera externa y circunstancial, más que de manera interna y directa. En este sentido, los qlippot tienen una función levemente beneficiosa, así como la función de una "cáscara" es proteger al "fruto", así los qlippot evitan que el flujo de la Divinidad se disipe a medida que impregna las diversas facetas de la Creación. Sin embargo, como consecuencia, los qlippoth ocultan esta santidad y, por lo tanto, son el origen de lo que va en contra del pensamiento judío, como la idolatría, la impureza, el rechazo de la unidad divina. De esa forma, para liberar la "chispa divina", se debe eliminar la "cáscara" del mal que estorba.[6] Pertenecen al cuarto mundo o Olam Ha-Assiah, el mundo de las Acciones, éste es el mundo de las cortezas, las conchas o envolturas (emanaciones-desecho o basura) Olahm Ha-Qlifot, el cual corresponde al mundo material o terrenal.

El Árbol de la Muerte

El Árbol de la Vida y los sefirot y su inversión: el Árbol de la Muerte y los kliphot.

Los kliphot son la inversión de los Sephirot, su conjunto es llamado como Árbol de la Muerte. Son las cualidades sefiróticas en su aspecto negativo. Por ejemplo, la cualidad de Geburah es el rigor, la ley; en su forma negativa (Golajab) es la dictadura, la tiranía; la cualidad de Chesed es la misericordia; en su forma negativa (Gha'asheblah) es la complacencia con el delito.

Estas emanaciones negativas están divididas en diez clases, con su morada correspondiente, poseen diez grados como las sefirot de la Shejiná ("La presencia de Dios"), pero a la inversa, lo que significa que a medida que descienden en grado, aumenta su oscuridad e impurezas. Las dos primeras no son más que la ausencia de organización y de forma visible. La tercera es el borde o el principio de la oscuridad. Los siete siguientes están ocupadas por aquellos demonios que representan la encarnación de los vicios humanos y la tortura. Su príncipe es Samael (סמאל), el ángel de la intoxicación y la muerte. Su consorte es la demonesa Lilith (לִילִית), estas dos figuras engendran a la Bestia (CHIOA) o Adam Belial (אדם בליאל) formando así la "Trinidad Infernal" o la "Trinidad Satánica". En el tratado cabalístico del siglo XIII, Sepher Ha-Meshiv, se mencionan a Samael (Padre) y a Lilith (Madre) como los padres de Jesucristo (Hijo).

Los nombres de los 10 Kliphot son los siguientes:

  1. Nehemot (נחמות) o Lilith Negah (לִילִית) 480, regido por Naamah (נַעֲמָה), "Anormal", inversión de Malchut.
  2. Gamaliel (גמליאל) 114, "El Obsceno", regido por Lilith (לִילִית), inversión de Yesod.
  3. Samael (סמאל) 131, "Veneno de Dios", regido por Adramelech (אַדְרַמֶּלֶךְ‎), inversión de Hod.
  4. A'arab Zaraq (ערב זרק) 579, "Cuervos en dispersión", regido por Baal (בַּעַל), inversión de Netzah.
  5. Tagiriron (תגירירון), 869 "El Disputador", regido por Belphegor (בַּעַל-פְּעוֹר), "Señor de la apertura", inversión de Tipheret.
  6. Golajab, (גולהב) 49 "El Ardiente", regido por Ashmedai (אַשְמְדּאָי), inversión de Geburah.
  7. Gha'asheblah (געשבלה) 428 o Gamjikot, "El Perturbador", regido por Astaroth, inversión de Chesed.
  8. Sathariel (סאתאריאל) 703, "El Conciliador", regido por Eisheth Zenunim (אֵשֶׁת זְנוּנִים) "Mujer de la prostitución", inversión de Binah.
  9. Ghagiel (גוגיאל) u Ogiel (עוגיאל) 120, "El Obstaculizador", regido por Belcebú "Señor de las Moscas", inversión de Chokmah.
  10. Taumiel (תאומיאל) 488 "El Gemelo de Dios", regido por Satán-Moloch, inversión de Kether.

Daath está presente tanto en el Árbol de la Vida como en el Árbol de la Muerte, representa al Abismo o Vacío, y en el sistema del Thelema de Aleister Crowley está regido por Coronzón (333) y Babalón (333), que juntos hacen la Bestia (666).

Los Kliphot y el Órgano Kundartiguador son lo mismo. En el Órgano Kundartiguador están los Kliphot de la Kabalah hebrea. Los Kliphot representan una fuerza gravitacional en el organismo planetario y en los seres mismos. El mundo de los Kliphot se encuentra en el interior de la Sephira Malchut, que es el mundo de la materia, y esto significa que están dentro del Planeta Tierra.

Categorías de Kliphot y la inferioridad de los gentiles

La Cabalá define, además, dos tipos distintos de Kelipah: Kelipat Nogah, literalmente "Kelipah que se puede iluminar" (קליפת נוגה), y Shalosh Kelipot Hatmayot, "tres Kelipot totalmente impuros" (שלוש קליפות הטמאות). Kelipat Nogah puede elevarse y refinarse, mientras que la única vía de reforma o redención para los tres Kelipot impuros es su destrucción.[2]

Kelipat Nogah es la coraza que envuelve realmente la "chispa de la santidad". Por lo tanto, tiene contacto directo con la santidad y no es del todo algo malvado. Los otros tres kelipot impuros rodean a Kelipat nogah y, por lo tanto, están más alejados de la santidad y nunca pueden alcanzarla. En el carro del profeta Ezequiel (Ezequiel 1:4), Kelipat Nogah se describe como la "luminosidad (נוגה nogah) a su alrededor", mientras que los tres Kelipot inmundos se llaman "torbellino" (רוח סערה), "gran nube" (ענן גדול) y "fuego llameante" (אש מתלקחת). Además de estos nombres, también se conocen como "serpiente" (נחש), "resina" (שרף) y "escorpión" (עקרב).

Del Kelipat Nogah provienen el Nefesh HaBehamit ("alma animal") del judío, las almas de las criaturas kosher, la existencia y vitalidad de todo el mundo inanimado y vegetal permitido para el consumo, y la existencia y vitalidad de cada acto, expresión y pensamiento en asuntos mundanos que no contienen ningún aspecto prohibido, ya sea realizado por el bien del Cielo o no.

De los tres Kelipot impuros fluyen y derivan las almas de todas las criaturas vivientes que no son kosher, que incluye a las almas de los gentiles[3][5], así como la existencia de todos los objetos y alimentos prohibidos en el reino vegetal, como Orlah (el fruto de un árbol de los primeros tres años). La existencia y vitalidad de todas las acciones, declaraciones y pensamientos pertenecientes a los 365 mandamientos negativos (prohibiciones) y sus derivados también fluyen de estos Kelipot.

Las dos almas del judío

Contrariamente a los gentiles, cuyas almas provienen de una fuente "totalmente impura que no contiene nada bueno"[3], todos los judíos, ya sea un "judío justo" (צדיק, Tzadik) o un "judío malvado" (רשע, Rasha), están compuestos de dos almas distintas:

  • Su Nefesh Ha'Elokit (נפש האלקית, "alma divina"), que se compone de diez poderes del alma cuya fuente está en las diez Sefirot supremas, y proviene del mismo Dios pues es "una parte del Dios de arriba", el soplo divino de Génesis 2:7 y es la fuente de la "buena inclinación" (yetzer tov), y los deseos divinos.
  • Y la Nefesh Ha'Behamit (נפש הבהמית‎, "alma animal"), que también posee diez "coronas de impureza" y proviene de la Kelipat Nogah ("la kelipá que puede iluminarse"). Es el alma que da vida al cuerpo físico, como se afirma en Tanya, y es la fuente de la "malvada inclinación" (yetzer hara) y los deseos animales. Aunque su deseo inicial es buscar placeres físicos mundanos, puede ser entrenado para desear placeres espirituales en su lugar a través de la guía del alma divina.

Los poderes del alma de Nefesh Ha'Elokit se esfuerzan por Kedushah ("Santidad") y los poderes del alma de Nefesh HaBehamit anhelan Ajra/Kelipah ("Impureza").

Estas dos almas compiten por el control de los pensamientos, el habla y las acciones de un judío, que a menudo se denominan "prendas" del alma. El judío se enfrenta constantemente a la elección de inundar las vestiduras del alma con Kedushah o vestiduras de Kelipah. Si un judío permite que Nefesh HaBehamit controle la mente, entonces las vestiduras del alma pueden contaminarse con las impurezas del impulso animal. Estas impurezas son vanas y arruinan el espíritu.

Tohu y Tikkun

Olam HaTohu (hebreo: עוֹלָם הַתֹּ֫הוּ "El Mundo del Caos/Confusión") y Olam HaTikun (עוֹלָם הַתִקוּן‎ "El Mundo del Orden/Rectificación"). La Cabalá explica que al comienzo de la creación, el mundo estaba en una condición espiritual llamada Tohu (Caos), un reino elevado de existencia espiritual que carecía del equilibrio y el orden que caracteriza nuestro marco de referencia y que, por lo tanto, "colapsó". en un evento llamado shevirat hakeilim: la ruptura de las vasijas, cuando la luz se apartó de ellas.

Cuando las vasijas del Caos se hicieron añicos, 288 chispas "cayeron" de su nivel y quedaron incrustadas en los niveles inferiores de la creación. A medida que caían hacia abajo se rompieron aún más en partículas más pequeñas. A medida que continuaron cayendo se volvieron más numerosos y más toscos. Las chispas más refinadas fueron asimiladas en Atziluth. Los otros cayeron en Briah o en Yetzirah constituyendo las partes "malvadas" (o independientes) de esos niveles. Las chispas más gruesas cayeron en Assiah y finalmente crearon los Kelipot.

Esta "ruptura" fue planeada por Dios en primer lugar, porque era una "destrucción con el propósito de construir" sobre las ruinas de Tohu, el mundo ordenado, el mundo de Tikkun ("rectificación" u " orden"), con el fin de que los judíos liberen las "chispas de santidad" que son los residuos atrapados en este mundo primordial, aprovechar su potente potencial y finalmente integrar las dos realidades, capturando la inmensa luz de Tohu en los amplios vasos de Tikkun. Este mundo posee luces menores, pero los vasos son abundantes. Las chispas de santidad que "cayeron" cuando se rompieron las vasijas están escondidas en varias partes de nuestro mundo y esperan su "corrección" a través del "servicio Divino del hombre" o Tikkun Olam (תיקון עולם, "reparar el mundo").[7]

Cuando una persona rectifica e ilumina la Kelipat Noga o incluso los tres Kelipot impuros mediante su destrucción, libera esas "Luces". En cada cosa material hay chispas de santidad que se liberan cuando ese objeto se usa por el bien del cielo. Podría ser que ciertas chispas esperen cientos o incluso miles de años para que alguien las libere. Esta tarea se llama Birur Nitzoztot (בירור ניצוטות) o el "Refinamiento de las chispas".

Los gentiles al ser criaturas del "Otro Lado" completamente impuras, todo cuanto se puede encontrar bueno en ellos no proviene genuinamente de ellos sino de las "chispas de santidad" que quedaron atrapadas en ellos, y la tarea del judío es liberar esas luces y regresarlas al "Lado de la Santidad" mediante la destrucción de esas "vasijas".

Así como la función de una cáscara es proteger al fruto para luego ser desechada, así los gentiles (la "descendencia de Esaú"), cumpliendo el papel del "agente persecutor", "protegen" a los judíos (la descendencia de Jacob), hasta que llegue el momento de ser desechados.

Sólo después de que los "hijos satánicos de la oscuridad" sean aniquilados, "la luz divina llenará el mundo y reinará la paz para siempre" en el milenio sabático del "Mundo Venidero" (עולם הבא Olam Ha-Bá). Por lo tanto, la misión judía de "ser luz para las naciones" y "reparar el mundo" significa la extinción de la "oscuridad mediante la luz". Ellos deben remover la oscuridad del espacio vacío (חלל khalal) que se formó cuando el Ein Sof se retiró (צימזום Tzimzum) para crear un espacio en la cual las cosas pudieran existir. Para "proyectar la luz a las naciones", el judío debe matar a los gentiles, por lo que el llamado Tikkun Olam, el cual es presentado de cara al mundo como una "misión altruista, benevolente y humanitaria", en realidad es una guerra genocida y de exterminio contra los gentiles los cuales son vistos como la oscuridad en sí mismos, y una misión para robar todo lo bueno y bello que los gentiles poseen ("luz divina secuestrada").

Esaú y Jacob

Los cabalistas ven a los gemelos Esaú y Jacob como la personificación de los gemelos cósmicos de Tohu y Tikkun, respectivamente. Esaú es la energía "cruda, indómita y destructiva" de Tohu, mientras que Jacob es la fuerza "disciplinada y ordenada" de Tikkun.[8] Esaú y Jacob emergen del mismo vientre donde ya estaban peleando, y el conflicto continúa en las batallas entre Judea y Roma, entre el espíritu y la materia, entre la ley y la lujuria, para ser resuelto solo cuando las luchas de la humanidad culminen en el día en que "los salvadores subirán al monte Sión para juzgar al monte de Esaú" (Abdías 1:17-18), es decir, cuando los judíos juzguen y exterminen a la "descendencia de Esaú" (los gentiles) en el "Gran Día de Yahvé".

El caos primordial (Tohu) emanó del Ein antes que la luz (Génesis 1:1-3), y esta emanó del Ohr Ein Sof, por lo que el caos primordial es, al igual que Esaú, el primogénito cósmico.

En el Jardín del Edén, el primogénito se manifestó como el Árbol del conocimiento del bien y del mal, es decir, la serpiente del Génesis que tentó a Adán y Eva y por ello "el mundo fue contaminado y él trajo la muerte al mundo. Y el mundo fue castigado a causa de él".[9] Se identifica como Mashiach ben Yoseph.

El segundo hijo se manifestó como el Árbol de la vida, que "expió por Adán y subyugó a la serpiente, para que su simiente nunca gobernara sobre la simiente de Jacob". Se identifica como Mashiach ben David.

El tema del primogénito y el segundo hijo se repite en diversos personajes bíblicos que son vistos como reencarnaciones (gilgul) de Tohu y Tikun.

Mesías ben Joseph se encarnó como Caín (primogénito de Adán), como Jafet (primogénito de Noé), como Ismael (primogénito de Abraham), como Esaú (primogénito de Isaac cuyo ángel guardián es Samael), como José (hijo de Jacob que fue rechazado y vendido por sus hermanos), como Jeroboam, y también como Jesús de Nazaret (hijo de José el carpintero que fue rechazado por los fariseos y vendido por Judas). Mesías ben Joseph es la "serpiente de la oscuridad y la muerte". Caín es el hijo de la Serpiente del Árbol de la Muerte. Mesías ben David, como encarnación de la luz y el orden, que surge después del Caos, se encarnó como Abel (segundo hijo de Adán), Seth (después de morir Abel quedó como segundo), Noé, Sem, Isaac (segundo hijo de Abraham), Jacob (segundo hijo de Isaac) y David. Mesías ben David es la "serpiente de la santidad".

Cábala gótica

El músico Thomas Karlsson letrista de la banda sueca de gothic metal "Therion" y fundador de la Orden Dragon Rouge, cuestiona los orígenes de los conceptos cabalísticos y los remonta a sabiduría griega y pagana:

"Una de las primeras preguntas que surgen en el momento en que uno se acerca al estudio de la Qabalah, intentando comprender de ella todas las ideas y filosofías que la componen es: ¿hasta que punto es la Qabalah auténticamente judía? La Qabalah se ha desarrollado en Europa y por ello hunde sus raíces en el pensamiento griego, de dónde también han nacido corrientes como el gnosticismo y el hermetismo. La Qabalah ha sido muy influenciada por corrientes filosóficas típicamente griegas, como el pitagorismo y el neoplatonismo, a tal punto que se afirma que esta es una corriente esotérica griega cifrada y oculta a los profanos con terminología hebrea.

El ocultista americano Stephen Flowers, PhD, sustenta, en su libro "Hermetic Magic", que la Qabalah hebrea ha conservado la visión griega del mundo, y que dentro de la Qabalah también existe otra más griega, pura y pagana. También el académico neozelandés Kieren Barry propone una tesis parecida en su libro "The Greek Qabalah." "Fueron en efecto los griegos, en los primeros años del siglo VIII a.C., los que inventaron las correspondencias alfabéticas-numerales, verdadera esencia de la numerología cabalística. [...] Ejemplos de Qabalah hebrea pueden ser encontrados fuera también de la Grecia continental antes del siglo III d.C. en amuletos egipcios, grafitos romanos, en la filosofía gnóstica, y hasta en los primeros textos cristianos. Ésta es la datación probablemente más antigua que se conoce sobre la primera obra de Qabalah hebrea, el Sefer Yetzirah o "Libro de la Formación".

Esta obra antigua fue esencialmente un producto del impacto entre el gnosticismo griego y el misticismo hebreo, y nos muestra la influencia de lo primero en muchos conceptos, como por ejemplo la teoría gnóstica de la creación por la emanación, el pitagorismo, la filosofía platónica, la astrología ptolemeica y los cuatro elementos de Empédocles, que fueron ya parte del simbolismo del alfabeto griego. La discusión de si la Qabalah es 100% judía es tan antigua como importante para los que quieren estudiarla fuera del misticismo judío. La Qabalah pertenece a un contexto más universal, filosófico y helénico que judío, adoptando mucho después el carácter típicamente judío según el cual, los judíos son la raza elegida y todos los demás pueblos están asociados al mal. La expulsión de los judíos de España puede explicar en parte el proceso de judaización de la cábala hacia posiciones más exclusivistas e históricas. Durante el Renacimiento se desarrolló una Qabalah cristiana, con el objeto de delimitar las enseñanzas originales helénicas más inherentes al mundo cristiano que a aquel puramente judío. Florencia se volvió el centro de crecimiento de tal corriente y el hermetista Pico della Mirandola fue llamado por esta iniciativa el Padre del Qabalah "Cristiana."

Pico afirmó que en la Qabalah se pudo encontrar: "... no tanto la religión de Moisés pero si el cristianismo. En ella hay el misterio de la Trinidad, la encarnación del Verbo, la divinidad del Mesías. Además he leído a propósito del pecado original, su expiación por Cristo, la Jerusalén Celeste, la caída de los demonios, la jerarquía de los ángeles, el purgatorio y el castigo del infierno, las mismas cosas que hemos leído cotidianamente en Paolo y Dionisio, en Girolamo y Agostino" Pico murió joven, y fue Johann Reuchlin, su discípulo alemán, quien llegaría a completar la Cábala cristiana. Poco después de haber aprendido de Pico, Reuchlin en 1494 escribió su primer tratado cabalístico titulado "De Verbo Mirifico" o "El Verbo Milagroso", que no es el nombre de dios el Tetagrammaton YHVH que tan importante es en la corriente hebrea, sino el Pentagrammaton YHSVH o Jesús en forma hebrea. La influencia de Reuchlin fue tan grande, que fue la principal influencia de Erasmo, mucho más que Lutero.

El joven Enrico Cornelio Agrippa leyó sus escritos y tuvo una conferencia con el en 1509 sobre dicha obra. Los intereses de Agrippa en la Qabalah se encuentran reflejados en su libro más importante, el "De Oculto Philosophia" , en cuyas páginas están incluidas la Qabalah y la ciencia oculta de su tiempo junto a la magia natural. Este libro constituirá una de las bases fundamentales para los cabalistas no judíos, y para todo el mundo ocultista y hermético occidental. El siglo XVII vio la creación en Suecia de una corriente cabalística de tipo rúnico. La Qabalah Gótica, que incluye ideas de tipo nacionalista basada las runas y las antiguas creencias de los nórdicos, mezcladas con el ocultismo clásico. El más gran exponente de esta corriente fue el padre de la gramática sueca, Johannes Bureus. Nativo de Uppsala, por lo que llamó a su corriente Cábala Upsálica. La conexión entre las ideas cabalísticas y las runas ya se vivió en el misticismo rúnico.

La estructura cabalística fue aplicada a las 24 runas en lugar de las 22 letras hebreas. A veces fue usada la estructura de 15 runas de Bureus, otra versión, la anglosajona a 33 o la escandinava de 16. En Alemania arraigó la versión de 18 runas de Guido von List, quien fue influenciado fuertemente por la Qabalah, y que quiso conectar con la antigua sabiduría germánica de los sacerdotes norteño-Armani. Perseguidos, ellos fueron obligados a esconder sus secretos en los denominados "Kalas" los Rabinos escribieron por lo tanto la antigua sabiduría, y sucesivamente ella fue atribuida exclusivamente como hebrea. Entre los iniciado Armani fueron, según List, también Pico del Mirandola, Giordano Bruno, Reuchlin, Tritemio, Agrippa. El mismo List afirmó de ser la reencarnación de Reuchlin. Él quiso además construir una sociedad basada sobre la estructura de los 10 Sephiroth, dónde la tríada superior representara la élite de los iniciados Armani iluminados. En algunos períodos históricos la Qabalah de corriente no judía parece haber proliferado más que su contraparte: durante el siglo XIX ella se desarrolló en los círculos ocultistas.

Entre los más famosos exponentes encontramos a Alphonse Louise Constant y Gerard Encausse, más conocidos como Eliphas Leví y Papus, además de S.L.MacGregor Mathers, Aleister Crowley y Edward Waite. Éstos últimos influenciados por la Qabalah moderno y el ocultismo sincrético contemporáneo. La corriente por ellos desarrolladas se ha librado no sólo de la contaminación judía sino también cristiana, y a menudo es llamada "hermética", correspondiente además a muchos sistemas mágicos, filosóficos y religiosos. Algunos escritores han definido tres aspectos diferentes en la tradición cabalística: la judía que es escrita "Kabbalah", aquella cristiana "Cábala" y por fin la hermético "Qabalah." Según Lawrence Fin existen numerosos métodos para definir la Qabalah: uno es entender con este término todas las formas de misticismo judío. El problema con esta definición es su vaguedad y el excluir otras formas de misticismo no judío y Qabalah no judía. Otra definición, que tiende aún más a imponerse, es aquella relativa a áreas geográficas donde floreció la Qabalah sin existir presencia judía. Otra, es aquella que se limita solo a la literatura específica escrita en España y Provenza (áreas con fuerte presencia judía) en los siglos XII y XIII, entre cuyos mayores textos resaltan el Bahir y el Zohar, estos extensos textos obvian por completo la amplísima aportación griega, cristiana y hermética, limitándose solamente al judaísmo.

Quizás la mejor definición que encontramos hoy en día es aquella que define a la Qabalah como "la espiritualidad que gira en torno a los 10 Sephiroth y al símbolo del árbol de la Vida." De este modo la Qabalah es delimitada, pero no excluye las interesantes aportaciones cristianas y herméticas. En su libro "Sobre la Qabalah", Scholem, importante académico judeo-alemán, escribe: "La mayor de las especulaciones de la doctrina cabalística - es la relativa al reino de las emanaciones divinas o Sephiroth, en cuya potencia creadora Dios se manifiesta" En la Orden Dragon Rouge entendemos la Qabalah en su esencia como algo no exclusivamente judío o conexo con el monoteísmo místico. Ella tiene sus raíces en la filosofía "pagana" europea. Los principios de la Qabalah son universales, construidos alrededor de parámetros matemáticos y geométricos.

La Qabalah puede ser comprendida en base a las enseñanzas de la tríada y al número de las esferas místicas, tradicionalmente diez. La Qabalah juega un papel importante en la Tradición Esotérica Occidental. Puede ser conectada con la mitología clásica y germánica, la runologia y la alquimia y con muchas otras tradiciones esotéricas. La Qabalah fue preservada por el Judaísmo pero como una herejía en conflicto con la ortodoxia tradicional judaica. La idea monoteísta puede encontrarse en el lado de luz de las corrientes cristiano-judaicos, mientras los restantes aspectos del mundo antiguo pagano pueden ser localizados en el lado opuesto, la parte denominada qlipotica."

Referencias

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